El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez interviene durante el pleno del Congreso de los Diputados.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez interviene durante el pleno del Congreso de los Diputados. Sergio Pérez Efe

Sociedad

Ya es oficial: los españoles pagarán hasta 2.150 euros más en IRPF tras hacer la declaración de la Renta en 2026

El IRPF subirá entre 250 y 2.150 euros al año en 2026 por la falta de ajuste a la inflación, afectando sobre todo a rentas medias y altas.

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Las claves

Los españoles pagarán entre 250 y 2.150 euros más en IRPF en 2026 debido a que el Gobierno central no ha actualizado los tramos del impuesto pese al aumento de salarios por la inflación.

Mientras algunas comunidades han ajustado sus tramos autonómicos, el Estado mantiene los límites actuales, lo que ha incrementado la recaudación sin subir los tipos impositivos.

El impacto de la subida varía según la renta: quienes ganan 25.000 euros pagarán 256 euros más, los de 30.000 pagarán 342 euros más y los de 45.000 euros, 525 euros adicionales.

La congelación del mínimo personal y familiar y los gastos exentos agrava el efecto inflacionario, mientras el aumento salarial previsto para 2026 eleva la carga fiscal sobre los contribuyentes.

Los contribuyentes españoles afrontarán un nuevo golpe a su bolsillo. Según cálculos del Consejo General de Economistas y del Registro de Economistas Asesores Fiscales (CGE-REAF), los pagos anuales se incrementarán entre 250 y 2.150 euros.

Una subida más que significativa provocada ante la negativa del Gobierno central de no actualizar los tramos del impuesto tras la subida de los salarios provocada por la inflación.

La realidad es que el IRPF está repartido, un 50% corresponde a las comunidades autónomas y el otro 50% al Estado.

Sin embargo, mientras algunas regiones como País Vasco, Navarra, Madrid o La Rioja han ajustado sus tramos autonómicos para compensar el efecto de la inflación, el Ejecutivo central ha optado por mantener los límites actuales.

Esto ha generado un aumento de la recaudación sin necesidad de subir los tipos impositivos. En 2025, Hacienda ingresó 142.466 millones de euros, un 10,1% más que en 2024.

Según destaca el informe: "la negativa del Estado a deflactar el IRPF en los últimos años se ha traducido en un récord de recaudación".

El impacto varía según el nivel de renta de cada persona. Por ejemplo, quienes ganan alrededor de 25.000 euros al año verán un aumento de unos 256 euros.

Para quienes perciben 30.000 euros, el incremento será de 342 euros, mientras que los que tienen un salario de 45.000 euros afrontarán 525 euros adicionales.

En general, a mayor ingreso, mayor será el efecto. Por lo que, los más afectados serán los contribuyentes con ingresos superiores a 400.000 euros, que verán un aumento de 2.147 euros.

Según el CGE-REAF, estas cifras se calculan tomando como referencia la subida salarial media prevista para 2026, que el Ministerio de Trabajo y Economía Social estima en un 2,87%.

Esto significa que los aumentos reflejan cómo la subida de sueldos afecta directamente a lo que cada persona pagará en impuestos.

Asimismo, el estudio también considera la falta de actualización del mínimo personal y familiar, actualmente en 5.550 euros, así como los 2.000 euros exentos por otros gastos.

Ambos elementos son esenciales para calcular la base sobre la que se aplica el impuesto, y su congelación agrava el efecto inflacionario sobre la renta neta de los contribuyentes.

Sin embargo, el impacto fiscal no se limita al IRPF. La inflación también ha elevado la recaudación del IVA.

En 2025, el Estado ingresó casi 100.000 millones de euros por este impuesto, un 10% más que el año anterior, mientras que las comunidades autónomas recaudaron 42.673 millones, un 33% más.

La decisión de no ajustar el IRPF central transforma parte de la ganancia salarial en impuestos, generando un debate sobre la sostenibilidad y equidad del sistema tributario español.