La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz. Europa Press

Sociedad

Bulgaria da una lección a España con el permiso de maternidad: 410 días de baja por hijo para todas las madres

Bulgaria ofrece una serie de beneficios a las trabajadoras para así lograr una mayor conciliación laboral y personal.

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Las claves

Bulgaria ofrece 410 días de permiso de maternidad por hijo, muy por encima de las 16 semanas disponibles en España.

Durante la baja maternal, las madres búlgaras reciben el 90% de su salario bruto, con un límite de 2.111,69 euros mensuales a partir de abril de 2025.

El sistema búlgaro también contempla permiso de paternidad de dos semanas y parental de hasta 104 semanas, facilitando la corresponsabilidad familiar.

Estas políticas buscan asegurar la estabilidad económica y fomentar el crecimiento de las familias, aunque la tasa de natalidad en Bulgaria mantiene una ligera tendencia a la baja.

Bulgaria se ha posicionado como un referente en políticas de protección familiar, especialmente en lo que respecta a la maternidad.

Mientras España ofrece un permiso de maternidad de 16 semanas, en Bulgaria las madres disfrutan de 410 días naturales de baja por hijo, con una compensación económica muy significativa que busca proteger tanto a la madre como al recién nacido.

Con tal cantidad de días, muy superior a la de otros países europeos, este sistema busca combinar seguridad económica, flexibilidad y apoyo parental.

Madre y trabajadora en Bulgaria

El permiso de maternidad en Bulgaria cubre tanto el periodo previo al nacimiento como los meses posteriores, y está remunerado al 90% del promedio diario del ingreso bruto asegurado durante los últimos 24 meses.

Sin embargo, existe un límite máximo de compensación, fijado en 4.130 levas búlgaras (2111,69 euros) desde abril de 2025.

Este modelo asegura que la maternidad no suponga un perjuicio económico significativo para la familia, una medida que va más allá de simplemente otorgar tiempo libre.

Además de la baja maternal, Bulgaria contempla un permiso de paternidad de dos semanas, también remunerado al 90% y un permiso parental de 104 semanas, de las cuales 52 semanas cuentan con ingreso fijo y las restantes pueden tomarse como licencia no remunerada.

Esta combinación permite a ambos progenitores participar activamente en el cuidado del hijo, fomentando la responsabilidad familiar.

Asimismo, la legislación búlgara sobre permisos también se distingue por su precisión en la gestión de licencias por enfermedad.

Durante los primeros tres días de enfermedad, el empleador paga el 70% del salario básico, mientras que desde el cuarto día de la Seguridad Social cubre el 80% hasta la recuperación completa.

Este sistema, aunque complejo en su administración, garantiza que los trabajadores cuenten con respaldo económico en situaciones de enfermedad sin poner en riesgo la estabilidad de la empresa.

El impacto de estas políticas sobre la demografía es interesante, aunque no inmediato.

La tasa de natalidad de Bulgaria ha mostrado ligeras fluctuaciones en los últimos años: 8,80 por mil habitantes en 2022, 8,90 en 2023, 8,62 en 2024 y 8,58 en 2025.

Aunque existe una tendencia de ligero descenso, la combinación de bajas prolongadas y apoyo económico sigue siendo una herramienta clave para aliviar la presión demográfica y ofrecer a las familias un entorno más seguro para el crecimiento de sus hijos.

En comparación, España, aunque ha incrementado en dos semanas adicionales los periodos de baja, cuenta con un permiso de maternidad considerablemente más corto y un sistema de prestaciones más limitado.

La experiencia búlgara demuestra que es posible estructurar un sistema de permisos amplio y económicamente sostenible, donde la maternidad no implique un sacrificio laboral ni financiero.

En definitiva, el modelo búlgaro no solo protege a la madre y al niño, sino que también envía un mensaje claro sobre el valor que una sociedad otorga a la familia.