Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.

Ursula Von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Europa Press

Sociedad

La UE marca las normas: prohibirá la venta de juguetes con funciones peligrosas y químicos tóxicos para los niños

Bruselas ha puesto en funcionamiento su nuevo Reglamento para una mayor seguridad en los juguetes en materia de diseño, trazabilidad y control.

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Las claves

La Unión Europea prohibirá la venta de juguetes con funciones peligrosas y químicos tóxicos a partir del 1 de enero de 2026.

El reglamento refuerza la seguridad en juguetes al limitar sustancias como alteradores endocrinos, PFAS, bisfenoles y fragancias alergénicas.

La normativa exige mayores controles físicos, mecánicos, eléctricos y de ciberseguridad, afectando a todos los juguetes vendidos en Europa.

Cada juguete deberá contar con un Pasaporte Digital de Producto, facilitando la trazabilidad y el control por parte de las autoridades.

Si bien el uso de pantallas y dispositivos electrónicos es lo más común entre niños, los juguetes tradicionales siguen teniendo un papel en su tiempo de ocio y desarrollo de habilidades como la creatividad o la imaginación.

Sin embargo, su papel siempre se ve marcado por una preocupación creciente: la seguridad.

La producción masiva y la llegada al mercado europeo de juguetes de bajo coste de otros países han hecho saltar las alarmas en Bruselas, especialmente ante la posible presencia de materiales peligrosos o diseños poco seguros.

Por ello, la Unión Europea ha decidido dar un paso adelante con el Reglamento (UE) 2025/2509, una normativa que endurece notablemente los requisitos para la seguridad de los juguetes a partir del 1 de enero de 2026.

El objetivo es claro: reducir la presencia de juguetes inseguros y reforzar la protección de los menores, tanto desde el punto de vista físico como en aspectos relacionados con su bienestar mental.

De ese modo, la normativa afecta a todos los juguetes comercializados dentro del territorio europeo, sin importar dónde se hayan fabricado o por qué canal se vendan. Si tocan tierra europea deben cumplir la norma.

Cabe mencionar que, a efectos legales, se considera juguete cualquier artículo destinado a niños menores de 14 años, desde muñecos o juegos de mesa hasta dispositivos electrónicos o productos conectados a aplicaciones.

Prohibiciones en los juguetes

Uno de los cambios más importantes tiene que ver con las sustancias químicas. El reglamento amplía las restricciones existentes e incorpora nuevas categorías de compuestos prohibidos o limitados.

Entre ellos destacan los alteradores endocrinos, sustancias que pueden afectar al desarrollo o a órganos específicos, así como ciertos sensibilizantes respiratorios.

Asimismo, los PFAS tienen especial relevancia. Los conocidos como "químicos eternos" quedan prohibidos en juguetes salvo en casos muy concretos y siempre que no sean accesibles para los niños.

También se endurecen los límites de bisfenoles, otro compuesto químico sintético, y se amplía la lista de fragancias alergénicas que deben declararse.

Estas medidas obligarán a que muchos fabricantes reformulen sus productos o directamente retiren del mercado aquellos que se elaboren con materiales de baja calidad.

Más allá de la composición, la norma también refuerza la seguridad en aspectos físicos, mecánicos y eléctricos. Se incrementan las exigencias para evitar riesgos como asfixia, quemaduras, descargas eléctricas o niveles de ruido perjudiciales e higiene.

Los juguetes con pilas botón, por ejemplo, deberán contar con compartimentos que solo puedan abrirse con herramientas, mientras que las baterías recargables no podrán ser extraídas fácilmente por los usuarios.

En el caso de los juguetes conectados, se introducen controles adicionales sobre ciberseguridad, protección de datos y posibles efectos en la salud mental.

Otra novedad destacada es la implantación del Pasaporte Digital de Producto. Cada juguete deberá disponer de un código QR u otro sistema digital que permita acceder a información detallada sobre su fabricación, cumplimiento normativa y características de seguridad.

Esto facilitará la labor de control por parte de las autoridades y ayudará a frenar la entrada de productos peligrosos.

Aunque la normativa ya está en vigor, se ha establecido un período de transición de varios años, hasta aproximadamente 2030, para que la industria pueda adaptarse.

Durante este tiempo, los fabricantes deberán ajustar materiales, rediseñar productos e incorporar sistemas de trazabilidad. Una verdadera transformación profunda del mercado del juguete en Europa.