La IA cambia el mercado laboral: el 75% de las solicitudes de empleo ya no las revisan personas, según un estudio

La IA cambia el mercado laboral: el 75% de las solicitudes de empleo ya no las revisan personas, según un estudio

Sociedad

La IA cambia el mercado laboral: el 75% de las solicitudes de empleo ya no las revisan personas, según un estudio

La inteligencia artificial sigue evolucionando hasta controlar los CV que reciben las empresas en su búsqueda de trabajadores.

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Las claves

El 75% de las solicitudes de empleo son filtradas por sistemas automatizados de inteligencia artificial y no por personas.

Las empresas usan herramientas como ATS para analizar currículos y perfiles digitales, descartando candidatos sin intervención humana.

La demanda de habilidades en inteligencia artificial se ha multiplicado por siete en dos años y ya es un requisito común en los procesos de selección.

El avance de la IA redefine el mercado laboral, pero las empresas siguen valorando competencias humanas como el pensamiento crítico y la creatividad.

El mercado laboral atraviesa una transformación profunda impulsada por la inteligencia artificial.

Uno de los cambios más significativos afecta directamente a los procesos de selección: hasta el 75% de las solicitudes de empleo ya no son revisadas por personas, sino por sistemas automatizados capaces de filtrar candidatos en segundos.

Este cambio se produce en un contexto marcado por la inestabilidad reciente del empleo. Solo en 2025, Estados Unidos registró 1,17 millones de despidos, la mayor cifra desde la pandemia.

Tras ese ajuste, las empresas han optado por rediseñar sus estructuras y procesos, incorporando la inteligencia artificial como pieza clave. El resultado no ha sido una simple digitalización, sino una redefinición completa del modelo laboral.

En la práctica, los departamentos de recursos humanos utilizan sistemas conocidos como ATS (Applicant Tracking System). Estas herramientas analizan currículos, perfilan profesionales y actividad digital para determinar qué candidatos avanzan en el proceso.

En muchos casos, un aspirante puede ser descartado sin que ningún reclutador haya visto su candidatura.

La influencia de la IA va más allá del filtrado inicial. Las empresas están comenzando a construir perfiles automatizados de los candidatos a partir de su huella digital. Esto incluye redes profesionales, experiencia previa e incluso comportamiento online.

Al mismo tiempo, empiezan a surgir los llamados "gemelos digitales", representaciones virtuales de los candidatos que pueden interactuar con reclutadores antes de cualquier contacto humano.

Este nuevo escenario está modificando también las habilidades que demandan las empresas. La alfabetización en inteligencia artificial se ha convertido en un requisito cada vez más habitual.

En los últimos dos años, la demanda de este tipo de competencias se ha multiplicado por siete. Ya no basta con la experiencia tradicional: los candidatos deben demostrar que saben utilizar herramientas de IA y que pueden integrarlas en su trabajo diario.

A medio plazo, los procesos de selección podrían incluir certificaciones específicas en inteligencia artificial.

Sin embargo, las empresas siguen valorando competencias que la tecnología no puede sustituir fácilmente, como el pensamiento crítico, la creatividad o la capacidad de comunicación.

Asimismo, el avance de la IA también plantea riesgos. El uso intensivo de estas herramientas puede reducir la capacidad de análisis o la memoria, al delegar tareas cognitivas en los algoritmos.

Además, la evaluación automatizada implica que la reputación digital del candidato cobra más importancia que nunca. En paralelo, ya se están desarrollando asistentes personales basados en IA que ayudarán a los trabajadores a gestionar su carrera profesional.

Estos sistemas podrán recomendar oportunidades, optimizar candidaturas o preparar entrevistas, transformando la búsqueda de empleo en un proceso continuado y guiado por datos.

En este nuevo entorno, las reglas han cambiado. Adaptarse a la inteligencia artificial ya no es una opción, sino una necesidad para quienes buscan mantenerse competitivos en un mercado laboral cada vez más automatizado.