Montaje de Ariadna Julià con un autónomo.

Montaje de Ariadna Julià con un autónomo.

Sociedad

España cambia las normas: los autónomos se enfrentan a más cruces de datos entre Hacienda y la Seguridad Social

Te contamos, de la mano de Ariadna Julià Brunet, cómo la incertidumbre regulatoria dificulta la toma de decisiones a medio plazo de este colectivo.

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Las claves

Los autónomos en España afrontan constantes cambios en cotización, fiscalidad y obligaciones digitales, lo que dificulta la planificación a medio plazo.

El cruce de datos entre la Agencia Tributaria y la Seguridad Social ha aumentado con el sistema de cotización por ingresos reales, generando más controles y regularizaciones.

El temor a errores y sanciones está impulsando a los autónomos a contratar más soporte profesional y a digitalizar su actividad para adaptarse a las nuevas exigencias.

El colectivo dedica unas 200 horas al año a trámites administrativos, lo que supone un coste directo de unos 3.000 euros anuales por autónomo y limita su capacidad de crecimiento.

El autónomo vive en un constante ir y venir de reformas. También se enfrenta a constantes cambios en cotización, fiscalidad y obligaciones digitales. “El reto no es solo cumplir una norma nueva, sino tener que reorganizar procesos cada pocos meses”, afirma Ariadna Julià Brunet.

La experta en fiscalidad y contabilidad de autónomos en Xolo España subraya que, por esta situación, en España se está destruyendo empleo autónomo.

“Muchos profesionales optan por protegerse antes que invertir, porque la incertidumbre regulatoria dificulta tomar decisiones a medio plazo”, añade.

Cruces de datos

Con la declaración de la Renta a la vuelta de la esquina, y tal y como señala Brunet, “la implantación del sistema de cotización por ingresos reales ha incrementado los cruces de datos entre la Agencia Tributaria y la Seguridad Social”.

Y eso se ha traducido en una aceleración en la contratación de soporte para la Declaración de la Renta. “Este año, al cierre de febrero, hemos registrado un +152% del volumen de contratación respecto del ejercicio anterior, anticipándose incluso al inicio oficial de la campaña de la Renta”.

¿Por qué este crecimiento tan elevado? “No es sólo por optimización fiscal, sino por miedo a cometer errores ante un entorno de constante cambio”.

Y añade: “La sensación general es que el margen de error se ha reducido. Con más cruces de datos y nuevas variables como la regularización de cuotas, muchos profesionales prefieren apoyarse en expertos antes que asumir riesgos”.

Fruto de esta situación, cada vez más profesionales buscan digitalizar su actividad “no por moda, sino por necesidad real de adaptarse a un entorno cambiante”.

Esa demanda, por ejemplo, se ve reflejada en el Kit Digital propuesto por el Gobierno y que usan más de 900 empresas y autónomos.

Conviene recordar que el verdadero coste para muchos autónomos no es sólo económico. También está el tiempo que dedican a cumplir obligaciones fiscales, administrativas y digitales.

Así, y según ATA (Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos), la medida destinada a trámites con las administraciones y cumplimiento de obligaciones fiscales, laborales y de Seguridad Social de un autónomo, es de 200 horas al año.

Y eso se traduce en un coste directo de unos 3.000 euros anuales por autónomo. Para el total del colectivo, hablamos de 10.000 millones de euros al año y más de 650 millones de horas dedicadas a gestionar estos trámites.

“La carga administrativa no solo reduce la productividad, sino que limita la capacidad de crecimiento y afecta a la conciliación personal”, concluye Ariadna Julià Brunet.