La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, durante una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, en una imagen de archivo.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, durante una rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros, en una imagen de archivo. Carlos Luján Europa Press

Sociedad

Miles de pensionistas podrían quedarse sin su pensión temporalmente si no hacen este trámite antes del 31 de marzo

Los pensionistas españoles podrían dejar de cobrar su pensión temporalmente si no presentan antes del 31 de marzo una declaración de ingresos.

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Las claves

La Seguridad Social exige a los pensionistas presentar una declaración anual de ingresos antes del 31 de marzo para mantener el cobro de la pensión.

El trámite afecta a unas 460.000 personas que reciben pensiones no contributivas de jubilación o invalidez en España.

Si no se presenta la declaración a tiempo, el pago de la pensión puede ser suspendido temporalmente y solo se podrán reclamar hasta tres meses de atrasos.

La declaración puede presentarse de forma presencial o a través de la Sede Electrónica de la Seguridad Social, según la residencia del beneficiario.

Con el inicio del mes de marzo, la Seguridad Social ha aprovechado para recordar a los pensionistas que deben llevar a cabo una declaración anual de sus ingresos antes del final del mes y, de no hacerlo, puede suponer la suspensión temporal del pago de la pensión.

En 2026, en España hay alrededor de 460.000 personas cobrando pensiones no contributivas, de jubilación o invalidez, según los datos del Imserso.

De esta manera, estas miles de personas que reciben esta ayuda para poder hacer frente a sus necesidades básicas podrían verse sin este ingreso temporalmente.

¿Qué es este trámite?

La Seguridad Social exige cada año que los pensionistas presenten una declaración de ingresos para comprobar que siguen cumpliendo los requisitos económicos y, en su caso, ajustar la cuantía de la pensión.

En dicha declaración anual, el pensionista debe comunicar cuánto han ingresado durante el ejercicio anterior y también informar de la situación económica de la unidad familiar con la que convive.

Estos datos permiten a la Seguridad Social verificar si la persona mantiene el derecho a la pensión y detecta posibles cambios, como aumentos de ingresos o modificaciones en la convivencia, que pueden influir en el mantenimiento de la ayuda.

Ahora bien, si este trámite no se presenta dentro del plazo establecido, la Seguridad Social puede suspender el pago de la pensión hasta que el beneficiario presente la declaración de ingresos.

En otras palabras, la pensión no se pierde para siempre, pero puede dejar de cobrarse durante un tiempo, y solo se podrán reclamar atrasos de un máximo de tres meses, lo que, a su vez, implica que si el pensionista se atrasa demasiado en presentar el trámite, puede perder parte de la prestación.

Por esto, la administración recalca la importancia de presentar esta declaración antes del 31 de marzo, ya que, no hacerlo puede tener consecuencias directas en el bolsillo de los pensionistas españoles.

¿Cómo se presenta?

La declaración anual de ingresos de las pensiones no contributivas es un formulario remitido por el órgano competente de la gestión de dichas pensiones en función de dónde resida el beneficiario, es decir, Comunidades Autónomas o Direcciones Territoriales del Imserso.

Puede presentarse a través de diversas vías, ya sea mediante la Sede Electrónica de la Seguridad Social o de forma presencial con el formulario impreso.