Mel Robbins, experta en desarrollo personal.

Mel Robbins, experta en desarrollo personal. Imagen de archivo

Sociedad

Mel Robbins, experta en desarrollo personal, sobre el cansancio: "No viene del trabajo, sino de la energía que regalas"

Sentirse agotado no siempre es cuestión de trabajo: la experta Mel Robbins explica por qué el verdadero desgaste es emocional.

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Las claves

Mel Robbins afirma que el cansancio no proviene del trabajo, sino de la energía emocional que se regala a los demás.

La experta destaca que el agotamiento suele deberse a intentar controlar situaciones externas y a la preocupación constante por los demás.

Robbins propone la teoría "Let Them", que consiste en dejar que las personas actúen según sus propias motivaciones y centrar la energía en lo que uno puede controlar.

Proteger la energía emocional y establecer límites es clave para evitar el desgaste y mejorar el bienestar personal.

El cansancio se ha convertido en una de las sensaciones más repetidas entre trabajadores de todo tipo. Jornadas largas, obligaciones constantes y una sensación permanente de no llegar a todo hacen que muchas personas acaben el día agotadas, incluso cuando el trabajo no ha sido especialmente físico ni intenso.

Sin embargo, según la experta en desarrollo personal Mel Robbins, ese agotamiento no siempre tiene su origen en el empleo. En una reciente intervención difundida en sus redes sociales, Robbins lanza una idea que ha generado miles de reacciones: "Tu cansancio no viene del trabajo, sino de la energía que regalas".

La autora sostiene que muchas personas confunden el desgaste laboral con un agotamiento emocional mucho más profundo. Un cansancio que no se explica solo por las horas trabajadas, sino por la cantidad de atención, preocupación y energía mental que se dedica a los demás a lo largo del día.

Robbins apunta que gran parte de ese desgaste proviene de intentar controlar situaciones que no dependen de uno mismo. Opiniones ajenas, comportamientos de otras personas, expectativas no cumplidas o conflictos innecesarios acaban robando más energía que cualquier tarea profesional.

En este sentido, explica que no es extraño sentirse exhausto incluso en días aparentemente tranquilos. No porque el trabajo haya sido duro, sino porque se ha pasado la jornada reaccionando emocionalmente a estímulos externos, comentarios, gestos o decisiones de terceros.

Según la experta, el problema no es que las personas existan o actúen de determinada manera, sino el poder que se les concede sobre el propio bienestar. Cuando ese poder se cede de forma constante, el resultado es una sensación de agotamiento continuo, estrés y falta de tiempo personal.

El agotamiento emocional que no se ve

Uno de los puntos clave del discurso de Mel Robbins es que el cansancio emocional suele pasar desapercibido. No deja huellas visibles, no se mide en pasos ni en horas, pero tiene un impacto profundo en la energía diaria y en la salud mental.

Pensar repetidamente en lo que otros han dicho, anticipar conflictos, intentar agradar o justificar decisiones ajenas consume recursos mentales de forma silenciosa. Al final del día, la persona siente que no tiene fuerzas, aunque objetivamente no haya realizado un esfuerzo extremo.

Robbins señala que muchas personas viven atrapadas en una especie de vigilancia emocional constante. Están pendientes de cómo reaccionan los demás, de si han molestado, de si han sido suficientes o de si deberían haber actuado de otra manera.

Ese estado de alerta permanente genera un desgaste acumulativo. El cuerpo puede estar sentado frente a un ordenador, pero la mente está trabajando sin descanso, gestionando emociones que no le corresponden.

La experta insiste en que este tipo de cansancio no se soluciona durmiendo más horas o tomando vacaciones si no se aborda la raíz del problema. Mientras se siga regalando energía a aquello que no se puede controlar, el agotamiento reaparecerá.

Por eso, Robbins anima a diferenciar entre responsabilidad y carga emocional. Cumplir con el trabajo y con las obligaciones no implica asumir los estados de ánimo, decisiones o conflictos de los demás como propios.

También advierte de que muchas personas normalizan este desgaste porque lo confunden con ser responsable, empático o comprometido. Sin embargo, vivir constantemente drenado emocionalmente no es una señal de fortaleza, sino de falta de límites.

La teoría "Let Them" y aprender a soltar

Para combatir este tipo de agotamiento, Mel Robbins popularizó en 2024 la llamada teoría "Let Them" ("Déjalos"). Un enfoque que invita a aceptar que las personas actúan según sus propias motivaciones y que no es necesario intervenir en todo.

La idea central es sencilla: dejar que los demás sean como son y centrar la energía en lo que sí está bajo control. En lugar de intentar corregir comportamientos ajenos, se trata de decidir cómo responder a ellos.

Robbins explica que este cambio de enfoque libera una enorme cantidad de energía mental. Al dejar de luchar contra la realidad, se reduce la fricción interna que provoca estrés, frustración y agotamiento.

Aplicar el "Let Them" no significa indiferencia ni pasividad. Tampoco implica aprobar conductas dañinas. Significa dejar de invertir energía en aquello que no depende de uno mismo y actuar desde la calma.

En términos psicológicos, este planteamiento conecta con conceptos como la aceptación radical o el locus de control interno. En lugar de vivir condicionado por factores externos, la persona recupera el poder sobre su propia respuesta emocional.

La experta destaca que muchas relaciones mejoran cuando se deja de intentar controlar al otro. Al reducir la presión, desaparecen conflictos innecesarios y se fomenta un clima de mayor respeto y autonomía.

Además, este enfoque permite identificar con mayor claridad qué vínculos merecen atención y cuáles están generando un desgaste constante. No todas las relaciones aportan energía, y reconocerlo es un paso clave para el bienestar.

Robbins insiste en que proteger la energía no es egoísmo, sino una necesidad básica. Solo cuando una persona deja de regalarla indiscriminadamente puede utilizarla para cuidarse, crecer y relacionarse de forma más sana.

En un contexto de incertidumbre constante, sobrecarga informativa y exigencias sociales crecientes, aprender a soltar se convierte en una herramienta fundamental para preservar la salud mental.

El mensaje final de la experta es claro: no todo merece una reacción, no todas las opiniones requieren respuesta y no todos los conflictos necesitan ser resueltos. Elegir dónde poner la energía marca la diferencia entre vivir agotado o vivir con mayor equilibrio.

Porque, como resume Mel Robbins, el cansancio más profundo no siempre nace del trabajo, sino de todo aquello a lo que se le entrega energía sin recibir nada a cambio.