Montaje de Ferran Font con vivienda nueva.

Montaje de Ferran Font con vivienda nueva.

Sociedad

Miles de inquilinos afectados: penalizar a los caseros podría reducir la oferta y encarecer el precio del alquiler

Te contamos las consecuencias que puede tener las medidas planteadas por el Gobierno según el análisis de Ferran Font de pisos.com.

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Las claves

El Gobierno estudia penalizar a los propietarios que suban el alquiler, reduciendo los beneficios fiscales del IRPF solo a quienes mantengan o bajen la renta al firmar nuevos contratos.

Expertos advierten que las políticas basadas en penalizaciones pueden retraer la oferta de viviendas, ya que los propietarios podrían retirar pisos del mercado ante la inseguridad normativa.

La reducción fiscal en el IRPF puede alcanzar hasta el 90% si se cumplen condiciones como alquilar en zonas tensionadas, a jóvenes o rehabilitar la vivienda.

Menos viviendas en alquiler incrementaría la presión sobre los precios, dificultando el acceso a quienes más lo necesitan, según destaca el director de Estudios de pisos.com.

El precio de la vivienda de alquiler continúa sin dar tregua. Incrementos que, dependiendo de la zona, pueden ser incluso de dos dígitos. Sin olvidar que, este año, son más de 600.000 los alquileres que vencen, con lo que los caseros pueden subirlos todavía más.

En este escenario, el Gobierno ha planteado recientemente una serie de medidas en este campo. Una de ellas tiene como principal protagonista el IRPF. Resumiendo, se trataría de premiar a quienes congelen o reduzcan el precio del alquiler, y castigar a aquellos otros propietarios que lo suban.

“Las políticas basadas en la penalización suelen provocar un retraimiento de la oferta”, afirma Ferran Font, portavoz y director de Estudios de pisos.com

"Retraimiento de la oferta"

Según los datos manejados por la Agencia Tributaria (AEAT), son más de dos millones de propietarios los que declaran en su Renta ingresos por alquilar vivienda. Y pueden aplicarse una reducción general del IRPF del 50%.

Porcentaje que puede ser del 60%, del 70% y hasta del 90% si se cumplen determinadas condiciones como rebajar el precio en las denominadas como zonas tensionadas, alquilar a jóvenes, o realizar rehabilitaciones en la vivienda.

Como ya se ha dicho, lo planteado por el Gobierno beneficiaría a aquellos propietarios que mantengan o bajen el precio del alquiler. Pero recortaría esos beneficios fiscales a los propietarios que incrementen las rentas al firmar un nuevo contrato.

Es decir, que en esta ecuación no entrarían las actualizaciones anuales vinculadas al IPC en los contratos, ni a otros índices permitidos por la ley. Sólo, y conviene remarcarlo, cuando se formalice uno nuevo.

"Observamos con cierta inquietud cómo una vez más se intenta resolver el problema de la vivienda volcando toda la responsabilidad sobre el propietario”, apunta Font.

Y añade: “Es una tendencia que busca regular el mercado mediante presión fiscal, pero que obvia la necesidad del equilibrio entre las partes. El pequeño ahorrador se siente cada vez más desprotegido ante un marco normativo que percibe como cambiante e inseguro".

Una situación, la de la falta de certidumbre, que no hace otra cosa que frenar la puesta en el mercado de nuevos inmuebles destinados al alquiler.

“Las políticas basadas en la penalización suelen provocar un retraimiento de la oferta. Cuando el propietario no se siente respaldado, opta por retirar su vivienda del alquiler convencional", prosigue Ferran Font.

Fruto de esta situación, nos encontramos ante un mercado “mucho más rígido y con menos stock, lo que inevitablemente dificulta el acceso a quienes más lo necesitan”. Dicho de otra manera, “menos opciones para el inquilino significan mayor presión sobre los precios”.

Y el director de Estudios de pisos.com concluye de la siguiente manera: “El camino real para estabilizar el mercado no es la fiscalidad punitiva, sino generar un entorno de confianza y seguridad que incentive la salida de vivienda al mercado, beneficiando así al final a toda la sociedad".