Álvaro Torró, agricultor y dueño de un invernadero. Antena 3
Álvaro, agricultor con 30 años de experiencia: "Mi cultivo de pepinos no levanta cabeza, deberían estar el doble de altos"
Las lluvias torrenciales en Andalucía de las últimas semanas han provocado que sólo haya podido realizar el 20% de la cosecha en su invernadero.
Más información: Confirmado por Hacienda: "Convivir con mayores de 75 años permite deducirse hasta 2.500 euros en la Renta"
2026 ha arrancado con una serie de borrascas que han azotado especialmente el sur de España. Kristin, Leonardo, Marta, Nils... Una concatenación de temporales que ya ha dejado más de 20 millones en pérdidas en Andalucía y puede alcanzar hasta las 40.000 hectáreas dañadas, según Agroseguro.
Uno de los agricultores afectados es Álvaro Torro, que es el propietario de un invernadero que se ha visto golpeado por los efectos de las lluvias. En su caso, al ser un vivero cubierto, ha sufrido menos que los compañeros de gremio que trabajan el campo al aire libre.
Aun así, en sus casi 30 años de experiencia "nunca he visto un invierno así" de lluvioso. Una de las plantas más afectadas de su cosecha es el pepino. "Mi cultivo de pepinos no levanta cabeza, deberían estar el doble de altos", revela en una entrevista con los servicios informativos matutinos de Antena 3.
Ha cosechado sólo un 20% de lo habitual
Cuenta que este cultivo lo sembraron en noviembre pero que por culpa de la lluvia, el frío y la humedad "no levanta cabeza". Además, asegura que los pepinos deberían estar ahora mismo cerca del techo, mientras que en la imagen se aprecia que están muy bajos. "Está a mitad de camino", afirma el malagueño.
Muchos se preguntarán que, al ser una producción agraria bajo techo, por qué le afectan las inclemencias meteorológicas. Explica que la falta de "sol, la humedad enorme y que no haya luz impide que las plantas hagan la fotosíntesis; están paradas completamente".
Invernadero de Álvaro. Antena 3
Asimismo, insiste en que la humedad que están generando las precipitaciones constantes afecta a la salud de su producción en el invernadero. "Hay mucha humedad y eso provoca enfermedades de hongos en las plantas", lo que supone un problema más para que su negocio se mantenga a flote.
Las consecuencias para su cosecha son preocupantes. Álvaro detalla que ya ha podido cuantificar las primeras secuelas de este lluvioso inicio de 2026, puesto que el ritmo de recogida de frutas, hortalizas y plantas se ha reducido drásticamente.
"Es un problema muy grande porque estamos al 20% o 30% de lo que tendríamos que haber cosechado", indica durante la conexión televisiva.
Ahora la única esperanza de Álvaro y del resto del gremio es que las ayudas del Gobierno por las consecuencias de la borrasca se tramiten rápidamente y que el sol haga acto de presencia cuanto antes.