Tomás (40), ganadero y una de sus vacas, en un montaje de El Español
Tomás (40), ganadero: “Europa nos trata como tontos, tenemos que estar 2 horas todos los días leyendo papeleo”
Este agricultor y ganadero denuncia una crisis profunda provocada por las normativas europeas y una burocracia desconectada de la realidad rural.
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El hartazgo no para de crecer entre los agricultores y ganaderos europeos. Y la aprobación del acuerdo entre la Unión Europea y Mercosur ha sido la gota que colma el vaso. Las manifestaciones se extienden por todo el continente en desacuerdo con este pacto comercial.
Tomás es uno de los millones de afectados por este acuerdo. Ahora tendrá que competir con productos de países sudamericanos que no están sujetos a las mismas exigencias medioambientales, laborales y sanitarias que impone la Comisión Europea.
En la Unión Europea, la aplicación de normativas sobre el uso de fitosanitarios, fertilizantes y antibióticos en la ganadería, así como los estándares de bienestar animal y las restricciones relacionadas con el clima, incrementan de forma significativa los costes de producción.
Carga burocrática y desconexión administrativa
"Solo acumulamos papeleo, podría decirse que en la agricultura la profesión del futuro será casi la de secretario", manifiesta Tomás en una entrevista. Los agricultores y ganaderos están cansados de las enormes exigencias burocráticas que imponen las normativas actuales.
"Los políticos dirán que es por el bienestar de los consumidores, pero no es así. No conocen el oficio y ahí está el problema. Desde sus despachos crean leyes que perjudican al campo. Tenemos que estar dos horas al día leyendo papeleo para cumplir con todo", explica enfadado.
Hay una clara incongruencia en todo este asunto. La PAC (Política Agraria Común) impone estándares de calidad y restricciones ambientales estrictas a los productores europeos, pero al mismo tiempo permite la entrada de productos extranjeros que no cumplen esas mismas reglas.
El ejemplo que pone Tomás son las lentejas de Canadá. Se tratan con pesticidas que están prohibidos en Europa simplemente para favorecer precios extranjeros que son más baratos. Siente que Europa está destruyendo la producción local para favorecer las mega-fábricas.
Tomás (40) ganadero descontento con las normativas europeas
"Este oficio ha cambiado, antes era muy libre y todo el mundo comía. Pero ahora estamos totalmente controlados, cada vez hay más gente que no puede mantener a sus animales o sus tierras", lamenta Tomás.
Denuncia extorsión y presiones respecto a las ayudas de la PAC: "Si te niegas a sacrificar el rebaño cuando hay una enfermedad animal te amenazan con no pagarte las ayudas. Todo es un chantaje, vivimos en un mundo de miedo", expone el ganadero.
Tomás es negativo respecto al futuro próximo y al reciente acuerdo entre la UE y Mercosur: "Tengo la impresión de que se está preparando una revolución, se está formando algo. El sistema actual de producción va a explotar, no puede durar así porque están fastidiando al campo entero".
El futuro inmediato de los ganaderos europeos entra en una fase crítica marcada por una profunda incertidumbre. El sector denuncia una situación de “competencia asimétrica”, agravada por la entrada masiva de carne de vacuno procedente de Sudamérica.