El empresario José Elías (captura).

El empresario José Elías (captura). Espejo Público

Sociedad

José Elías, empresario, sobre sus trabajadores: "Si los llamo un sábado, cuento los tonos que tardan en responder"

Las declaraciones de José Elías sobre cómo evalúa la implicación de sus trabajadores han reavivado la discusión sobre disponibilidad y cultura laboral.

Más información: José Elías (49), empresario, sobre emprender en España: "Olvídate de la IA y monta un puesto de patatas"

Publicada

Las claves

José Elías evalúa el compromiso de sus empleados contando los tonos que tardan en responder una llamada en sábado por la noche.

Critica las preguntas irrelevantes en entrevistas laborales y defiende métodos directos para conocer la implicación real de los candidatos.

El empresario distingue entre empleados según su disponibilidad, considerando fundamental esa actitud para puestos de alta responsabilidad.

Responde a las críticas en redes sociales con respeto y destaca que ser empresario implica sacrificios personales para alcanzar el éxito.

Son muchos los empresarios que muestran su descontento con la implicación laboral de muchos de sus empleados, que hoy en día tienen una actitud muy diferente a la de hace algunos años, cuando existía un mayor compromiso e implicación.

En un nuevo episodio de Búscate la vida, el podcast de José Elías y Eric Ponce, el primero habló abiertamente de la manera en la que identifica el compromiso que tienen los empleados que trabajan en sus empresas.

El empresario millonario de 49 años explica que una de sus habilidades más fuertes es la de identificar patrones de comportamiento; un enfoque le permite entender realmente cómo es una persona más allá de lo que diga su currículum vitae o lo que pueda decir en la entrevista laboral.

José Elías indica que existe un problema con las preguntas irrelevantes en las entrevistas, relatando el caso de un candidato al que en la entrevista le preguntaron: "¿Eres más de mar o de montaña?", lo que no considera algo apropiado.

Este tipo de preguntas considera que son una trampa al no aportar información real sobre la valía profesional, sin que realmente determinen si una persona encaja o no en una empresa. Critica la idea, en este caso de que responder "mar" o "montaña" suponga estar más o menos alineado con la marca: "No me toques los […]. ¿Vengo a trabajar o a bailar sevillanas?", expresa.

El método de José Elías

José Elías tiene clara la forma en la que puede conocer el nivel de implicación que tienen sus trabajadores, recalcando que este sistema es mucho más directo y, según él, imposible de falsear.

Pone de ejemplo contratar a una persona que promete ser un gran directivo o trabajador: "Te llamo un sábado a las once de la noche y cuento los tonos que tardas en responder". De esta forma puede conocer mejor cómo va a actuar.

Su argumento es claro, pues asegura que en ese contexto la persona está sugestionada por su pareja o por el entorno en el que se encuentra, además de que el candidato no puede actuar ni preparar una respuesta, de forma que lo que haga en ese momento mostrará su nivel real de implicación.

"Yo trabajo con personas que me cogen el teléfono y con las que no. Pero ya sé quién eres. Tú ya me has respondido sin responderme", asegura el empresario.

Al ser cuestionado sobre si despediría a la persona que no responde a esa llamada, José Elias recalcó que no despide a nadie por eso, pero sí que le sirve para clasificar mentalmente a cada persona, de manera que sabe quién está dispuesto a responder a cualquier hora y quién no.

Esto es importante de cara a determinados puestos de trabajo, en los que esa disponibilidad puede ser fundamental. Lo explica diciendo que no llama a un dependiente el sábado a las 23:00 horas, pero sí llama a su director general, y este tiene que coger el teléfono. En caso contrario, considera que no vale para ese puesto de responsabilidad.

Para José Elías, lo que una persona pueda decir en una reunión o que indique en sus papeles puede estar maquillado, ya que cree que un CV puede estar preparado por una escuela de negocios, o que el candidato "te venda la moto" durante la entrevista.

En cambio, es consciente de que no se puede fingir lo que uno es cuando te llaman a las 11 de la noche, y es que tiene más que claro que "los hechos son las únicas verdades".

José Elías responde a las críticas

En el mismo capítulo del podcast, José Elías aprovechó para responder a las críticas que recibe a través de las redes sociales, y ejemplifica el caso de un seguidor que lo acusó en su momento de "empresario explotador" y "cacique".

En vez de optar por bloquearlo, decidió responderle con respeto y le explicó su punto de vista. El "hater", sorprendido por la manera en la que se dirigió a él el empresario, empezó a recular mensaje a mensaje.

Lo más curioso es que, aunque no se hicieron amigos, sí llegaron a un punto de entendimiento y ahora hablan con frecuencia. José Elías respeta que el resto tengan ideas opuestas a las suyas, pero considera que es necesario conocer antes de juzgar.

Por otro lado, el millonario habló acerca de los comentarios en las redes sociales, y opina que desde la pantalla es muy sencillo opinar sin conocimiento, y que mucha gente critica sin haber vivido experiencias similares.

El empresario considera que las opiniones válidas son aquellas que provienen de alguien que ha recorrido un camino similar. "Si le pregunto a mi abuela qué le parece mi trabajo, lo respeto.

Pero su opinión viene desde un lugar donde nunca ha recorrido este camino".

Para concluir, José Elías ha explicado que ser un gran empresario exige sacrificios, que pueden llevar a que las relaciones personales se puedan resentir. En su caso, su pasión le llevó a invertir 8 años intensos en su empresa, aunque es consciente de que probablemente dedicó demasiado tiempo al trabajo.

No obstante, no se arrepiente y afirma que "si no lo hubiera hecho, no habría sido feliz", por lo que en este episodio ha dejado clara su postura con respecto a distintos asuntos empresariales.