Un propietario de seis pisos sobre la compra de viviendas.

Un propietario de seis pisos sobre la compra de viviendas.

Sociedad

Un propietario de seis pisos asegura: "Cualquiera puede comprar una vivienda ahorrando 125 euros al mes"

El inversor inmobiliario defiende que con un ahorro constante de 125 euros al mes durante seis años cualquier joven podría acceder a su primera vivienda.

Más información: Un experto en carrera laboral no se corta y da la clave para conseguir trabajo: "Es un error esperar a estar cualificado"

Publicada

España afronta una grave crisis de acceso a la vivienda, con precios de alquiler y compra que se disparan, complicando la emancipación juvenil. Según el Observatorio del Consejo de la Juventud, solo el 15,2% de los jóvenes vive fuera del hogar familiar, una cifra en récord negativo.

En este contexto, un propietario con seis inmuebles ha sugerido una estrategia de ahorro simple y accesible: con 125 euros al mes durante seis años (o 250 durante tres), cualquier persona podría reunir los 9.000 euros necesarios para la entrada de una vivienda de 45.000 euros, gracias a la financiación bancaria del 90%.

Aunque parece optimista, su afirmación choca con una realidad más compleja y estructural: muchos jóvenes destinan ya prácticamente la totalidad de sus ingresos al alquiler, y se necesitarían incluso 16 años para reunir una entrada en ciudades como Madrid o Barcelona.

La vivienda en España se ha convertido en un problema social y económico, con precios de compra y alquiler al alza. El porcentaje de emancipación juvenil ha caído a mínimos históricos, y muchos jóvenes destinan más del 90% de sus ingresos al alquiler, lo que bloquea su capacidad de ahorro.

Javier Medina, propietario de seis pisos, plantea que ahorrar solo 125 euros al mes durante seis años permite reunir los 9.000 euros necesarios para la entrada de una vivienda valorada en 45.000 euros. Según él, basta con organizar las finanzas personales y acceder a una hipoteca al 90%.

El planteamiento de Medina parte de la premisa de que cualquier persona puede organizarse para ahorrar esa cantidad. Sin embargo, muchos jóvenes ya viven económicamente al límite, y destinar 125 euros al mes es una meta inalcanzable para una parte significativa.

Un estudio de Pisos.com indica que los jóvenes entre 24 y 35 años necesitan ahorrar durante 16 años el equivalente al 20% de su salario anual para pagar la entrada de un piso. En ciudades como Madrid este plazo puede extenderse hasta 25 o 33 años, respectivamente.

La vivienda de 45.000 euros que menciona Medina está a 15 minutos de Albacete. No obstante, la mayor parte de la población vive en zonas urbanas más caras, donde tanto comprar como alquilar obliga a un esfuerzo económico mucho mayor, especialmente sin un ahorro previo.

El programa de avales del ICO, lanzado en febrero de 2024 para facilitar el acceso a la primera vivienda, apenas ha alcanzado al 6% de los potenciales beneficiarios, lejos del objetivo de 50.000 jóvenes hasta 2026. Los requisitos estrictos y la baja adhesión bancaria lo limitan.

Además, varios estudios muestran que las ayudas estatales favorecen principalmente a jóvenes con ingresos más elevados o que compran en pareja. Los bancos suelen exigir que la cuota hipotecaria no supere el 35% de los ingresos, lo que acaba excluyendo a muchos solicitantes.

Los precios del alquiler subieron un 10,3% y los de venta un 7,5% en el último año. Aun así, comprar podría ser más rentable a largo plazo: con hipotecas fijas y ayudas del ICO adquirir una vivienda puede costar hasta 61.600 euros menos que alquilar durante una década.

La empresa Libeen, fundada en 2019, propone un modelo "Smart Housing": convierte parte del alquiler en ahorro para la compra. Así, el 30% del alquiler cubre una entrada entre el 5% y el 7%. En seis años, han gestionado 12 millones de euros y ayudado a más de 130 familias.

En definitiva, la afirmación de que cualquiera puede ahorrar 125 euros al mes en seis años es simplista. El acceso a la vivienda en España está marcado por bajos salarios, precios desorbitados y una falta de políticas habitacionales eficaces, que impiden emanciparse a jóvenes y familias.