Una ballena rechaza a un buceador como tentempié.

Una ballena rechaza a un buceador como tentempié. E. E.

La Jungla

Una ballena muerde a un buceador al confundirle con comida y luego lo escupe

El buceador cuenta que esta experiencia le hizo conectar con la ballena de una manera muy especial.

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Las historias sobre una ballena que engulle a personas y luego las escupe no son nuevas para nosotros. Le pasó a Jonás, el de la Biblia, a Pinocho y a Gepetto, y a Dory y Marlin cuando buscaban a Nemo. Sin embargo, esta vez había una cámara grabando y no se trataba de una ballena de dibujos animados. A la lista antes citada se añade Rainer Schimpf, director de una empresa de buceo.

El bueno de Rainer se encontraba fotografiando un espectáculo de migración marina en unas aguas cercanas a Port Elizabeth (Sudáfrica) cuando las fauces de una ballena se cerraron en torno a su cadera. El buceador confiesa que al instante supo lo que había pasado y no pasó miedo. Simplemente contuvo el aliento pensando en que el cetáceo no tardaría en liberarle. 

Efectivamente, al poco tiempo sintió que la ballena giraba y que abría la boca ligeramente para soltarle. Schimpf nadó a la superficie y comprobó que todo estaba en su sitio. Las ballenas no comen personas, sin embargo, los testigos se sorprendieron de que el buceador no terminase con las costillas rotas.

Una ballena escupe a un buceador.

Las ballenas son amigas

Claudia Weber-Gebert, una de las buceadoras que presenció el incidente, dice en el vídeo: "Supongo que la ballena también estaba asustada. Estos animales son muy sensibles y saben si hay humanos o delfines alrededor. Pero claro, cuando se lanzó con la boca abierta no pudo ver lo que tenía delante y probablemente pensara que acababa de atrapar un delfín".

Lo primero que hizo Rainer al subir a su embarcación fue preguntar si habían grabado el momento. "Fue una experiencia única y sentí una gran conexión con la ballena que dudo que nadie antes haya vivido". Aun así, el buceador asegura que no querría repetir esta experiencia otra vez.

"Las ballenas son animales sensibles y gentiles. Esta situación fue, claramente, un accidente porque las ballenas no comen seres humanos", señala la misma testigo.