La Jungla

Un oso polar se sube a un submarino nuclear ruso en busca de comida

En la Jungla. Tras observar a la nave surgir del agua, se acercó como quien mira a un canapé tratando de averiguar de qué está hecho.

Los osos polares son unos animales preciosos, pero no están pasando por el mejor de sus momentos. El deshielo del Ártico ha alterado enormemente su ecosistema, dificultándoles enormemente el encontrar alimento. Tanto que en ocasiones tienen que buscar donde sea con tal de encontrar algo que llevarse a la boca.

Con las neveras modernas siendo cada vez más complejas, uno puede entender que a veces se les pueda confundir con un submarino. Más o menos eso es lo que le pasó a este oso que observó cómo un submarino nuclear ruso de clase Delta IV emergía ante él. Y entonces pensó lo mismo que pensamos todos ante cualquier objeto extraño: ¿qué es eso? ¿se podrá comer?

El objetivo del submarino no era otra que deshacerse de la basura -porque el océano Ártico es un lugar como otro cualquiera para usar de basurero-. Los 120 marineros se quedaron en el interior durante el proceso, pero las cámaras de la cubierta captaron la peculiar visita de 400 kilos.

Primero observó desde la lejanía, analizando la situación. Se acercó, olisqueó, vio que el submarino no tenía nada comestible y se marchó:

Hace un año la foto de un oso polar desnutrido se viralizó e hizo que muchas personas tomasen conciencia de la situación actual de estos animales, que ven cómo su hábitat está cambiando a una velocidad extraordinaria, imposibilitando su adaptación.

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Una publicación compartida de Cristina Mittermeier (@cristinamittermeier) el 5 Dic, 2017 a las 8:58 PST

Y cuando un animal tiene hambre, puede estar dispuesto a buscar comida en cualquier lado. Y si no que os lo explique el fotógrafo de la BBC Gordon Buchanan, quien se topó con un animal que decidió que dentro de su jaula había algo que echarse a la boca (él). Sobra decir que no fue el momento más relajad de su vida.

Suerte que no hizo eso con una de las cabezas nucleares del submarino. Lo mismo se le hubiera pasado el hambre del susto.