Momento de la petición de mano que no tardó en hacerse viral.

Momento de la petición de mano que no tardó en hacerse viral. Weibo

La Jungla

Esta petición de mano demuestra que el romanticismo no existe en China

En la Jungla. Le pidió matrimonio a su novia mientras trabajaba como azafata en un vuelo y la compañía la ha puesto de patitas en la calle por desatender a los pasajeros. 

En China no están para bromas durante la jornada laboral. Da igual que la situación sea digna de película de la película más romántica Hollywood, al trabajo se va a trabajar y punto. Faltaría más. Además, ya se sabe que no son muy dados a demostrar sus sentimientos en público, con lo que la conjunción de ambas cosas estaría detrás de esta curiosa situación. 

Una azafata que trabajaba para China Eastern Airlines acaba de perder su empleo después de que su novio le pidiese matrimonio en pleno vuelo y con el avión repleto de pasajeros. El gesto de amor sucedía en mayo, pero la carta de despido se la han enviado la pasada semana. Lo que en Occidente podría encumbrarte como el "hombre más romántico del año" en China te deja sin trabajo. 

Fue Channel 8 el que informaba el pasado lunes de lo sucedido, sin que trascendiese la identidad de la azafata. La empresa esgrime el argumento de que "descuidó la seguridad de los pasajeros", detallando que el "comportamiento privado romántico generó confusión entre el pasaje". 

Una petición que se hizo viral

Cabe recordar que para la cultura asiática determinadas demostraciones de afecto se hacen incómodas en público, por lo que no es descabellado pensar que realmente algunos de los presentes pudieron haberse sentido violentos. Eso sí, a juzgar por el vídeo, que en su momento se hizo viral, a la mayoría le gustó:

El novio decidió hincar rodilla media hora después de despegar. Se dirigió a la parte delantera del avión, en la que estaba ella, y sacó el anillo. La chica dijo que sí, se dieron un abrazo y los pasajeros se pusieron a aplaudir: "realmente no sabía que mi novio me lo propondría en este vuelo, gracias por ser mis testigos", dijo. Ahora, a la pobre mujer su matrimonio le va a salir caro, sin comerlo ni beberlo.