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La Jungla

La meditación que los pilotos usaban para dormir bien en la II Guerra Mundial

En la Jungla. Durante la II Guerra Mundial, los las Fuerzas Aéreas estadounidenses tuvieron que enfrentarse al problema de que sus pilotos no podían descansar adecuadamente. Este fue el método que desarrollaron.

No hace falta ser un experto neurólogo para saber que dormir es algo fundamental para poder hacer las cosas bien. El problema es que muchas veces dormir no es una tarea tan sencilla como parece. Nada de meterse en la cama, cerrar los ojos y hasta mañana. Muchas veces el intento de caer dormido se alarga como una noche loca. Te destapas, vuelta hacia un lado. Te vuelves a tapar, vuelta al otro lado. Entra un mosquito, lo intentas matar. Tienes calor, te destapas. Y de golpe estás pensando en trabajo y son las cuatro de la mañana.

Y si en nuestro día en la civilización a veces cuesta dormir, imaginad si fueseis un piloto de combate durante la II Guerra Mundial y tuvierais apenas tres horas para dormir y tuvieras que hacerlo oyendo fuego de artillería de fondo. El ejército americano no tardó en descubrir que sus pilotos tomaban muy malas decisiones y cometían errores muy graves por culpa del cansancio, lo que causaba que fueran derribados o incluso que derribasen a sus aliados.

Cómo dormir en medio de una guerra

En una publicación en Medium, Sharon Ackman explica cómo las Fuerzas Aéreas tuvieron que buscar un método efectivo para permitir que sus pilotos pudieran dormir de forma mínimamente adecuada en las peores circunstancias. Finalmente dieron con este método de meditación, que tras seis semanas de práctica, permitía al 96% de sus pilotos dormirse en apenas dos minutos.

Primero debes buscar un sitio donde relajarte. En el entrenamiento, a los pilotos se les enseñaba a hacerlo sentados en una silla, precisamente por la dificultad de dormir en esta posición, pero si puedes tumbarte ya tienes mucho hecho.

Una rutina para dormir de dos minutos

El proceso es el siguiente:

  • Empieza relajando la cara. Todos los músculos de tu rostro deben estar completamente relajados. Frente, lengua, párpados... nada de fruncir el ceño o entreabrir los ojos. 
  • Relaja la parte superior de tu cuerpo. Comienza dejando caer los hombros. Lo siguiente son los brazos, comenzando por el lado dominante (derecho si eres diestro, izquierdo si eres zurdo). Empieza por el bíceps y ve bajando hasta los dedos. Luego, pasa al otro lado.
  • Turno de las piernas. El proceso es el mismo, céntrate primero en relajar el muslo de la pierna dominante y luego baja hasta el tobillo. Después, la otra pierna.

El proceso debería llevarte aproximadamente minuto y medio o dos minutos. Entonces debes no pensar en nada durante diez segundos. Para ello se recomienda imaginarte tumbado en un sofá comodísimo o sencillamente repetirte "no pienses, no pienses, no pienses". Si lo has hecho adecuadamente, estarás listo para dormirte.

Eso sí, debes tener en cuenta que cada persona es un mundo y lo que funciona para una persona puede no hacerlo en otra, no es algo mágico aunque la meditación es un método de relajación que muchas personas encuentran útil. Las Fuerzas Aéreas americanas tienen una sección en su web dedicada a los problemas del sueño, en la que no se hace referencia a esta técnica, pero sí recomienda evitar pantallas y aparatos electrónicos durante la media hora previa a irte a dormir, no hacer ejercicio antes de acostarte y evitar también la comida.