La joven denuncia que las autoridades se sobrepasaron con ella en el aeropuerto

La joven denuncia que las autoridades se sobrepasaron con ella en el aeropuerto Zainab Merchant

La Jungla

Le obligan a mostrar la compresa que llevaba puesta en un control del aeropuerto

En La Jungla. Una joven musulmana ha denunciado que ha sido sometida a un trato vejatorio por parte de los agentes de la TSA en el aeropuerto de Boston.

La joven editora musulmana Zainab Merchant iba a coger un vuelo desde Boston a Washington cuando pasó una de las situaciones más incómodas de su vida en el aeropuerto. Acostumbrada a que los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA) suelan inspeccionar minuciosamente su equipaje, ella llegó con mucha antelación pero no se podía imaginar lo que ocurriría. 

La joven ha denunciado en varios medios de comunicación que el oficial de la TSA que la estaba registrando avisó a sus compañeros de que tendría que hacerle "un registro más profundo" mientras le tocaba la ingle. Ella se resistió y les explicó que tenía la regla y por eso llevaba una compresa, pidiendo a su vez que la inspección se le realizase en público por temor a ser agredida sin testigos. 

Según la versión de Merchant, los agentes se negaron y la amenazaron con llamar a la policía estatal. La llevaron a una habitación y le pidieron que se bajara los pantalones, además de su ropa interior. La joven tuvo que mostrar su compresa ensangrentada a los funcionarios, que después se negaron a identificarse y a facilitar su número de placa. 

Más de diez registros "excesivos"

El incidente viene a sumarse a la larga lista que Merchant, de 27 años, lleva soportando en los últimos tiempos, asegura. Explica que desde septiembre de 2016 ha sufrido "registros invasivos y humillantes, a menudo por partida doble e innecesariamente, cada vez que ha intentado subir a un avión o volver a entrar a los Estados Unidos".

La joven ha puesto una denuncia ante el Departamento de Seguridad Nacional, incidiendo en que está segura de figurar en alguna lista de vigilancia del Gobierno que está motivando esta serie de situaciones. "La tercera vez que sucedió me di cuenta de que no es aleatorio", insiste. El abogado Hugh Handeyside, que lleva su caso, ha detallado que al menos la han sometido a diez registros "excesivos" en los aeropuertos.