La Jungla

El cuervo que quiere sacar un billete de tren, el viral que emocionó a Allan Poe

En la Jungla. Un cuervo sorprendió a todos en una estación japonesa por su fascinación con la máquina expendedora de billetes. Hasta parece que quiera sacar uno. Es el viral que emocionaría a Edgar Allan Poe.

Los cuervos son un animal con mucha mística. Siempre se les ha tenido por animales inteligentes y además con gustos refinados -ya sabéis, cosas que brillan y esas cosas-. De hecho son capaces de usar herramientas para resolver determinados problemas y el protagonista de este vídeo parece decidido a sacar un billete de tren -por lo visto debe creer que volar es de pobres-.

Ha ocurrido en la estación de Kinshicho, en Tokio. En animal parece fascinado por el brillo de la pantalla y trata de averiguar cómo funciona. Ante la falta de resultados, opta por el plan B: robar la tarjeta de crédito de otro usuario. No, desde luego tonto el animal no es.

La tranquilidad con la que el cuervo se mueve entre los humanos y la impunidad con la que usurpa la tarjeta de crédito es tan sorprendente como la reacción de la mujer al ver como una criatura con alas y que puede echar a volar en cualquier momento manipula ese preciado trozo de plástico que en tanta estima tenemos algunos.

El vídeo fue compartido en Twitter y suma casi 60.000 retuits y ya se acerca a los 3 millones de reproducciones

La gaviota que se asustó de si misma y lo tomó contra un Lexus

Pero este cuervo no es ni mucho menos el único pájaro que ha saltado a la fama estos días. Esta gaviota también está a la altura, después de asustarse de si misma, o más exactamente de su reflejo en la pintura de un Lexus que, visto lo visto, estaba demasiado limpio. 

Así, lo emprendió a picotazo limpio contra el coche:

Graeme Stokes, de 38 años, grabó la escena en Brighton, Reino Unido, tras lo cual decidió espantar al animal para que no estropease la reluciente chapa del vehículo. Sin embargo, el animal parece tener mucho carácter y se mantuvo firme hasta el punto de espantar a Graeme antes de volver a cargar contra el coche.

"Me acerqué para espantarla y que no dañara el coche, le estaba dando a lo loco" explicó al Daily Mail, "pero cuando llegué empezó a gritarme y pensé 'que le den, no me voy a acercar, el coche aguantará mejor los picotazos que yo'.