El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia en la Moncloa.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante su comparecencia en la Moncloa. Efe

Política

"Exigimos a EEUU, Irán e Israel que paren": Sánchez se opone por igual a los ayatolás y a la guerra de Trump

Ignora las amenazas del presidente estadounidense, entona el "no a la guerra" y anuncia un plan de subsidios para atender a los sectores afectados.

Bruselas anuncia que está dispuesta a "actuar" tras las amenazas de Trump "para salvaguardar los intereses de la UE" tras las amenazas de Trump a España.

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Las claves

Pedro Sánchez exige a EEUU, Irán e Israel el cese de hostilidades, defendiendo una posición diplomática y pacífica frente a las amenazas de Trump.

El presidente español rechaza tanto el régimen iraní como la respuesta militar occidental, recordando los errores de la guerra de Irak y apelando al "no a la guerra".

La Comisión Europea respalda a España ante las amenazas comerciales de Trump, recordando que las competencias comerciales son de la UE y se negocian en bloque.

El Gobierno estudia medidas para amortiguar el impacto económico de la crisis y asiste a los españoles en Oriente Medio para facilitar su regreso.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha levantado la bandera del "no a la guerra" en su declaración institucional tras las amenazas de Donald Trump de cortar el comercio con España.

En su mensaje desde la Moncloa, Sánchez ha ignorado las amenazas del presidente norteamericano, que llamó a España "socio terrible". y ha equiparado a EEUU e Israel con la teocracia iraní al pedirles, por igual, "que paren antes de que sea demasiado tarde".

"No se puede responder a una ilegalidad con otra, así comienzan los mayores desastres de la humanidad", ha afirmado.

Ante críticas como las de Israel, que le acusan de apoyar a los ayatolás, Sánchez ha querido dejar claro que "repudiamos al régimen de Irán que reprime y mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres".

También ha mostrado apoyo a los países atacados por el régimen de Teherán, pero ha insistido en una "solución diplomática y pacífica", pese a que todas las respuestas en ese sentido ensayadas hasta ahora no han impedido que se perpetúe la teocracia de los ayatolás. que ya buscan un sucesor a Jamenei.

"No seremos cómplices"

"Esta posición no es ingenua. Es coherente", ha defendido el presidente, consciente de las críticas de quienes le reprochan tibieza o falta de alineamiento con los aliados naturales.

"No seremos cómplices de algo que es malo para el mundo y contrario a nuestros valores e intereses simplemente por miedo a las represalias", ha añadido. La única mención cauta a las amenazas de Trump.

El Gobierno también promete colaborar con los países de la región que "abogan por la paz", pese a que Emiratos Árabes, Arabia Saudí o Qatar están enfrentados con Irán, y trabajar con los socios europeos en una respuesta "coordinada y eficaz".

Pedro Sánchez: "No repetiremos los errores de IRAK"

El presidente ha defendido que la posición del Gobierno "es clara y consistente", la misma, según dijo, que ha mantenido ante la guerra en Ucrania y el conflicto en Gaza.

Aunque su argumento busca proyectar coherencia, en la práctica vuelve a situar a España en una posición incómoda no sólo ante EEUU e Israel, sino ahora también con Francia y Alemania.

Sánchez ha apelado reiteradamente a la "legalidad internacional", a la Carta de Naciones Unidas y a los "principios fundacionales" europeos, reivindicando que España, como miembro de la Unión Europea, la OTAN y la comunidad internacional, tiene "la obligación de exigir" el cese de las hostilidades.

"No a la guerra"

Incluso ha lanzado puyas contra la intervención española en Irak en la época de Aznar. "No a repetir los errores del pasado", ha afirmado, aunque, en esta ocasión, algunos de los países que se opusieron, como Francia o Alemania, están del lado de Washington.

Ese respaldo comunitario se ha incrementado desde el ataque de Irán a una base ubicada en un país europeo: Chipre.

En su "no a la guerra", Sánchez ha recordado que "hace 23 años, otra Administración [la de George Bush] nos llevó a la guerra para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Husein para llevar la democracia y garantizar la seguridad global, pero produjo el efecto contrario".

Y ese efecto contrario, ha destacado, generó "un aumento drástico del terrorismo, una grave crisis migratoria y económica".

"Ese fue el regalo del trío de Las Azores, un mundo más inseguro y una vida peor", ha dicho, en referencia despectiva a George Bush, Tony Blair y José María Aznar.

Crisis económica

Sánchez también ha advertido de que de esta guerra "no saldrá un orden internacional más justo", pero sí "más incertidumbre económica y subidas del precio del petróleo y del gas".

El Gobierno ya estudia escenarios y posibles medidas para amortiguar el impacto en hogares, trabajadores y empresas, ha anunciado.

Según el presidente, España cuenta "con los recursos necesarios" para hacer frente a la crisis si fuera necesario. Un aviso que anticipa eventuales paquetes de ayudas si la escalada se traduce en un nuevo golpe energético, con el consiguiente coste presupuestario.

En paralelo, el Ejecutivo está asistiendo a los españoles que se encuentran en Oriente Medio para facilitar su regreso.

"Nuestros compatriotas pueden tener la certeza de que vamos a protegerles y traerles de vuelta a casa", ha asegurado Sánchez, en una de las pocas concreciones operativas del discurso.

En el tramo final, Sánchez ha apelado al orgullo nacional: "En momentos como este, nos sentimos más orgullosos que nunca de ser españoles".

Ha asegurado que el Gobierno está "con los valores que nuestros padres y abuelos fijaron en nuestra Constitución", con la paz y la coexistencia entre países.

Respaldo de la UE a Sánchez

Minutos antes de la comparecencia de Sánchez, la vicepresidenta de la Comisión Europea, Teresa Ribera, ha advertido a Trump que "no es posible lanzar represalias" contra España ni otro país de la UE porque las competencias en materia económica son de la Comisión y se negocian "en bloque".

"Las negociaciones comerciales corresponden a la Comisión Europea y no es posible hacer una fragmentación y una división de los Estados miembros. Trump no se puede salir de la foto", ha asegurado en una entrevista en la Ser.

Ribera ha insistido en que "todas las competencias" en materia económica son de la Comisión Europea y que "el comercio exterior de la UE se negocia en bloque".

"Y eso lo sabe EEUU", ha apuntado, para dejar claro que a la Administración Trump "no les interesa romper relaciones con la UE ni con España".

Este miércoles dirigentes europeos como Emmanuel Macron, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula Von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, han llamado a Sánchez para expresar la "plena solidaridad" de la UE. 

"Estamos dispuestos a actuar"

Este martes, la Comisión Europea salió en defensa de España, cuarta economía del euro, tras las amenazas de Trump, a quien exigió que cumpla los "compromisos" asumidos en el acuerdo comercial con la Unión Europea, y dejando claro que defenderá los intereses del bloque.

Hoy, la propia Comisión de Ursula von der Leyen ha vuelto a apoyar a España y ha avisado al presidente de EEUU de que tomará medidas si cumple su amenaza de aplicar un embargo comercial a nuestro país, aunque no ha especificado cuáles.

El Ejecutivo comunitario, que es el que negocia en nombre de los Veintisiete en todo lo que afecta a la política comercial, ha reclamado a EEUU que cumpla el acuerdo arancelario firmado el pasado julio, que contempla un arancel general del 15% a todos los Estados miembros, incluyendo España.

"La Comisión velará por que los intereses de la Unión Europea estén plenamente protegidos", ha subrayado este miércoles el portavoz de Comercio, Olof Gill.

"Apoyamos con plena solidaridad a todos los Estados miembros y todos sus ciudadanos y, a través de nuestra política comercial común, estamos preparados para actuar si es necesario para salvaguardar los intereses de la UE", ha avisado.

El Ejecutivo comunitario sostiene que "el comercio entre la UE y EEUU está profundamente integrado y resulta mutuamente beneficioso".

"Preservar esta relación, especialmente en un momento de perturbaciones globales, es más importante que nunca y claramente redunda en interés de ambas partes. (...). Seguiremos defendiendo unas relaciones comerciales transatlánticas estables, previsibles y mutuamente beneficiosas en beneficio de todos", ha concluido el portavoz.

Crisis España-Alemania

Una de las imágenes clave del momento en el que Trump amenaza con romper relaciones comerciales con España fue el silencio sepulcral del canciller alemán, Friederich Merz, que no salió en defensa de nuestro país ante sus críticas en una rueda de prensa desde el Despacho Oval de la Casa Blanca.

Merz se limitó a secundar las palabras de Trump ratificando que España era el único país que no había accedido a cumplir el objetivo del 5% fijado por la OTAN y señalando que estaba intentando "convencer" al Gobierno de Sánchez para que lo haga.

Pero ni rastro de una palabra en público para defender a un socio de la UE.

Ante esto, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha expresado la "sorpresa" del Gobierno por lo ocurrido y se ha mostrado convencido de que Angela Merkel u Olaf Scholz no habrían actuado de la misma forma.

Albares ha revelado en TVE que ha hablado por teléfono con su homólogo alemán, Johann Wadepuhl, para abordar esta cuestión y trasladarle que "cuando uno comparte con un país una moneda, una política comercial común, un mercado común, pues espera la misma solidaridad que España" ha tenido con Dinamarca por los "deseos" de EEUU de hacerse con Groenlandia, con los países del Flanco Este o entregando armas a Ucrania.

Este Gobierno, ha añadido el ministro, ha conocido ya a tres cancilleres en Alemania, la democristiana Angela Merkel, el socialdemócrata Olaf Scholz y el ahora dirigente de la CDU Merz. "No me imagino a la canciller Merkel o al canciller Scholz con unas declaraciones de ese tipo. Era otro espíritu europeísta", ha remachado.