Netflix obliga a cerrar el bar de Stranger Things de la forma más enrollada posible

Netflix obliga a cerrar el bar de Stranger Things de la forma más enrollada posible

La Jungla

Netflix cierra el bar de Stranger Things de la forma más enrollada posible

En la Jungla. Cuando una empresa pide el cese de una actividad que infringe su propiedad intelectual no suele ser con una carta tan enrollada como esta de Netflix.

J.E.

Mantener tu identidad como una marca simpática y cercana mientras defiendes tu propiedad intelectual con firmeza no es un equilibrio sencillo. Sin embargo, Netflix parece querer conseguirlo, algo que se demuestra en la carta que ha enviado al bar que abrió decorado con motivos de Stranger Things en Chicago.

El revival ochentero de Netflix fue el pasado verano un fenómeno sin igual y los bares inspirados en series son una nueva tendencia, así que parecía inevitable que, antes o después apareciera uno en el que viéramos las luces de Navidad-telégrafo o pudieramos tomar una cerveza debajo de una figura del Demogorgon. Y a Netflix le ha gustado y a la vez no le ha gustado.

Hace poco más de un mes abrió Upside Down, un bar que reúne las características arriba mencionadas, una decoración realmente espectacular:

Netflix pide el cierre... de buen rollo

Netflix ha conseguido crear una imagen de marca simpática y fresca, que a veces puede ser difícil de complementar con defender su propiedad intelectual, que es exactamente lo que ha hecho con este bar, pidiendo su cierre, pero de forma muy enrollada.

"Mira, no quiero que pienses que soy una basura total" dice la carta, "me encanta cuánto amáis el programa (¡y esperad a la segunda temporada!). Pero, a menos que viva en el mundo al revés, me parece que no hemos firmado ningún acuerdo para que hagáis esto... Es obvio que sois gente creativa, por lo que entenderéis lo importante que es para nosotros tener poder de decisión en lo que nuestros fans encuentren en los mundos que construimos".

"No vamos a ponernos en plan Dr. Brenner con vosotros, pero os pedimos que por favor (1) no mantengáis esta decoración más allá del final de septiembre, y (2) que os pongáis en contacto con nosotros la próxima vez que queráis hacer algo así".

Sin duda, una de las cartas de "cease & desist" más majas jamás enviadas. No parece que la hayan redactado sus abogados.