Ascensores paternoster

Ascensores paternoster

La Jungla

Paternoster: los ascensores a los que hay que subirse en marcha

En la Jungla. Los ascensores paternoster se hicieron populares debido a su eficiencia, pero el riesgo que supone usarlos ha hecho que caigan en desuso.

Javier Elío

Llamarlos, esperar a que paren y subirse. El uso de un ascensor es muy sencillo, no requiere ningún tipo de habilidad especial y -salvo accidentes- son totalmente seguros de utilizar. Sin embargo, existe un tipo de ascensor muy diferente y prohibido en muchos países por el peligro que representa su uso, ya que hay que subirse y bajarse de ellos en marcha: los paternoster.

Los ascensores han existido desde la edad antigua, usándose puntualmente distintos sistemas de poleas para subir y bajar plataformas. Sin embargo no fue hasta la revolución industrial cuando comenzaron a popularizarse. En la década de 1820 comenzaron a desarrollarse los distintos sistemas que culminarían en lo que hoy conocemos, instalándose el primero de uso público en 1870 en el edificio Equitable Life de Nueva York.

Sin embargo, dos años antes, en 1868, el arquitecto Peter Ellis había instalado uno en el edificio Oriel Chambers de Liverpool, aunque era un sistema distinto. Se trataba de una cadena de de habitáculos en constante movimiento. Su nombre original era elevador cíclico, pero su parecido a un rosario hizo que la nomenclatura paternoster acabase por imponerse.

Paternoster, mucho más eficientes que los ascensores convencionales

Ni tienen puertas ni frenan al pasar por los pisos para que los pasajeros se bajen. Sin embargo, se mueven mucho más lentamente que los ascensores convencionales, habitualmente a una velocidad de 30 metros por segundo.

Este sistema tiene una ventaja importante sobre los ascensores convencionales, algo que explica que tuvieran una gran popularidad a principios del siglos XX y en Europa del este a pesar del más que evidente riesgo: su eficiencia. Al estar en permanente movimiento, los pasajeros apenas tienen que esperar, y además sumando todos los compartimentos su capacidad es muy superior.

Alemania prohibe en 2015 su uso sin entrenamiento

Debido a los riesgos que implican, ya quedan pocos y en muchos países están prohibidos. La mayoría de los que quedan están en países que formaron parte del Bloque Soviético, como la República Checa. Alemania es uno de los que más paternoster operativos tiene, entre más de 200, casi todos en el este del país.

El gobierno germano prohibió en 2015 el uso de este tipo de ascensores si no se cuenta con entrenamiento específico. Por ejemplo, en 2012 un anciano de 81 años murió al caer por el hueco mientras trataba de subirse a uno en La Haya.

En 2013 la compañía japonesa Hitachi mostró una evolución de los ascensores paternoster que sí se paran en las plantas, de forma que combinarían la seguridad de los ascensores tradicionales con la eficiencia de los paternoster.