El autobús transfóbico de HazteOír que circula por las calles de Madrid.

El autobús transfóbico de HazteOír que circula por las calles de Madrid. HazteOír.org

La Jungla

Siete polémicas campañas contra el colectivo LGTBI que nacieron en HazteOir

En la Jungla. Amparados en la 'libertad de expresión', el lobby ultracatólico ha promovido campañas contra El Corte Inglés, la cadena de restaurantes Vips o contra las leyes del Gobierno de Madrid.

“Los niños tienen pene y las niñas tienen vulva”. Este es el lema contra los niños transexuales que se puede leer en un autobús naranja que HazteOír, la plataforma ultraconservadora liderada por Ignacio Arsuaga, sobrino de Rodrigo Rato, hizo circular por las calles de Madrid este lunes. Se trata de la respuesta que el lobby ultraconservador daba a la campaña que Chrysallis, la asociación de familias de menores transexuales, lanzó hace unas semanas en las marquesinas de decenas de paradas de autobús del País Vasco, dónde se podía leer: “Hay niñas con pene y niños con vulva. Así de sencillo”.

El polémico autobus de HazteOir

No es, ni mucho menos, la primera vez que HazteOir se ha visto envuelta en la polémica. Esta suerte de Change.org ultraconservador (al que han acusado de manipular los votos de su plataforma) alberga en su seno un largo historial de polémicas campañas contra el colectivo LGTBI o contra la libertad de las mujeres.

Todo ello, dentro de un contexto en el que diversas Comunidades Autónomas, entre ellas Madrid, se han lanzado a implantar leyes para erradicar la LGTBfobia y acabar con la discriminación por diversidad sexual y de género. 

1.'Vips distorsiona a la familia'

Con este título, el lobby ultraderechista impulsaba en febrero de 2016 una campaña homófoba con la que pedía a la cadena de restaurantes que retirase uno de sus anuncios. En él aparecía una pareja homosexual junto a un perro y un eslogan: “Que el 2x1 no te pille sin pareja”. HazteOir aseguraba que con esta campaña se estaba “normalizando de la familia que no es natural”.

Ésta fue la respuesta de Vips.

2.'El Corte Inglés propone quitar derechos a los niños'

La plataforma dirigida por Ignacio Arsuaga también se ha atervido a cargar contra El Corte Inglés. El pasado mes de septiembre, los grandes almacenes lanzaban un spot para la campaña de la vuelta al cole en el que aparecía una pareja gay forrando los libros de sus hijos. “La publicidad que lanza su compañía refleja cada día más un olvido sorprendente, cuando no una notable distorsión de la realidad: lo natural es la familia. Los niños necesitan de un padre y una madre para alcanzar un desarrollo armónico y completo. Así lo atestiguan todos los estudios rigurosos, y no los panfletos que sostienen ideologías y políticas interesadas”, se podía leer en la petición dirigida a Dimas Gimeno.

Días después de ser lanzada, El Corte Inglés retiraba el spot de YouTube alegando que habían “caducado” los derechos musicales. Sin embargo, desde HazteOir no dudaron en apuntarse el tanto.

3.'TVE propone el matrimonio de lesbianas a niños de 4 a 7 años'

También RTVE ha tenido que enfrentarse a la cruzada impulsada desde la plataforma contra uno de sus dibujos. Más en concreto, contra su serie infantil ‘Cleo’ y uno de sus capítulos, en el que se celebró una boda entre dos mujeres. Según HazteOir, TVE y Clan TV estaban “promocionando el matrimonio de lesbianas en los dibujos animados”. “Al tratar de destruir la familia con series como ésta, Televisión Española está llevándose por delante el derecho de los niños a tener un padre y una madre”, se puede leer en la petición que acumula 25.000 firmas.

4.'Una princesa lesbiana en Disney'

A HazteOir tampoco le gustan las princesas lesbianas y piensa que una princesa no es tal si no es heterosexual. Es por esta razón por la que lanzaron una campaña para reclamar al presidente de Disney, Simón Amselem, para que no incluyera una princesa lesbiana en la segunda entrega de ‘Frozen’, prevista para 2018. El objetivo homófobo era “frenar el intento de adoctrinar a los niños utilizando las películas infantiles”.

5.Un folleto a los colegios contra “la conversión de individuos en homosexuales”

Pero en la plataforma ultracatólica no se han conformado sólo con iniciar campañas online. El pasado mes de noviembre envió a decenas de centros educativos (públicos y privados) un folleto en el que criticaban las leyes aprobadas en distintas comunidades para erradicar la LGTBfobia. “¿Sabes lo que quieren enseñarle a tu hijo en el colegio? Las leyes de adoctrinamiento sexual”, se podía leer en el titular.

HazteOir aseguraba en el panfleto que los preceptos recogidos en las leyes evidencian “su carácter promocional de la homosexualidad”. “Mientras se facilita y premia la conversión de individuos homosexuales, se niega y castiga la posibilidad en sentido inverso”.

6.Contra Cristina Cifuentes

La presidenta de la Comunidad de Madrid también ha sido víctima de las iras de HazteOir. En septiembre de 2015, 15.000 firmas apoyaban una petición en la que se pedía a la presidenta que retirase sus leyes de ideología de género (la Ley de Protección contra la Discriminación por Orientación Sexual  y la Ley de Identidad de Género) por “querer transexualizar a los niños”. “¿Vas a permitir que usen tus impuestos para ideologizar a los niños y convencerles de que lo normal y lo bueno es cambiar de sexo?”, se preguntaban en la web.

El ‘enfrentamiento’ llegaba unos meses después a Twitter, después de que Cifuentes otorgase 38 pases anuales de libre circulación para el Metro a la Asociación Transexual Española Transexualia”. Ésta era la respuesta de la presidenta de la Comunidad de Madrid.

7.A favor de la charla de un catedrático que afirma que la “homosexualidad se curaba”

La última polémica de HazteOir antes de su autobús tránsfobo tiene que ver con la Universidad de Cádiz. Su rector, Eduardo González, rechazaba hace unas semanas recoger la charla de un conferenciante, Jokin de Irala, que defendía tesis como que “la homosexualidad se puede curar”, después que los alumnos de la universidad iniciaran una campaña para prohibir la charla.

Sin embargo, el lobby católico contraatacaba con más de 10.000 firmas para que no “censurase” al profesor. “La Universidad de Cádiz, tradicionalmente abierta a todo tipo de actos y debates, constante promotora de corrientes de libre pensamiento, ha olvidado en este caso el valor más básico que debe sostener cualquier centro universitario de enseñanza pública: la libertad de cátedra”, rezaba la petición.