Una menor acosada en una imagen de archivo.

Una menor acosada en una imagen de archivo. Europa Press

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La madre de una niña de 13 años denuncia a su cuñado por abusar 40 veces de su hija en Murcia y la juez lo deja libre

La abogada Carmen Fernández avanza que ejercerá "una defensa firme y minuciosa" de su cliente, Justo, de 24 años, con una orden de alejamiento.

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Él tiene 24 años y ella solo 13 años. Los dos son familia política. Pero nada de eso le ha impedido al veinteañero Justo abusar supuestamente de una chiquilla hasta en 40 ocasiones.

Lo peor de todo es que esta menor de edad ya fue víctima de abusos sexuales porque recibe atención psicológica en el Proyecto Luz, a raíz de agresiones sufridas por otro hombre cuando solo tenía 6 añitos.

Así lo refleja el atestado de la Policía Nacional al que ha accedido EL ESPAÑOL y donde se recoge que la madre de esta menor de edad acudió a la Comisaría del Carmen en Murcia, el viernes 16 de octubre, para denunciar a su cuñado por un delito de abusos sexuales.

La madre llegó acompañada de su hija y la propia chiquilla reveló la identidad de su supuesto agresor a miembros del Grupo de Menores.

“Hace siete años que conozco a Justo”. “Es el hermano del actual marido de mi madre”, tal y como precisa esta menor, antes de narrar que los supuestos episodios de abusos se han producido cada vez que iba con su madre y su padrastro, hermano de Justo, a visitar a su familia política en la localidad de Las Torres de Cotillas.

Una señal de acceso a Las Torres de Cotillas donde reside el investigado.

Una señal de acceso a Las Torres de Cotillas donde reside el investigado. Ayto. de Las Torres de Cotillas

El relato de esta pobre chiquilla apunta a que Justo (Ecuador, 2002), el hermano del marido de su madre, empleaba como señuelo el móvil para poder pasar tiempo a solas con la menor cuando iba de visita a su casa en Las Torres de Cotillas.

“Desde el principio del verano, aproximadamente desde el 1 de julio, cada vez que estábamos de visita, Justo me llamaba para que acudiera a su habitación a tumbarme en la cama junto a él”.

“Yo no sospechaba de malas intenciones y acudía. Los dos mirábamos cosas en el móvil”. “Acto seguido, Justo se colocaba de lado, situándose detrás mía, abrazándome por la cintura para pegarme a su cuerpo”. “Se acomodaba su miembro para colocarlo entre mis piernas y comenzaba a realizar movimientos, simulando la penetración”.

“Todo esto ocurría vestidos”, según aclara esta chiquilla al Grupo de Menores de la Policía Judicial. “Esto se ha repetido en numerosas ocasiones a lo largo de los últimos meses”. “En más de 40 ocasiones”.

La chiquilla llega a afirmar en la Comisaría del Carmen que el hermano de su padrastro también ha abusado de ella en su casa de Murcia: “Cuando Justo acudía a cuidar de mí y de mis hermanos”.

“El último hecho se produjo en mi casa, en la habitación de mi madre, cuando me encontraba tumbada boca abajo mirando el móvil. Justo se acercó por detrás, me cogió las piernas por los tobillos, me abrió de piernas y de un arranque me acercó a él, pegando su miembro en mis partes". "Se mantuvo así un buen rato hasta que terminó de desahogarse".

La Comisaría de Policía Nacional en el Barrio del Carmen donde se presentó la denuncia.

La Comisaría de Policía Nacional en el Barrio del Carmen donde se presentó la denuncia. Google Maps

La menor subraya que confesó lo sucedido a su madre cuando le detectó “unos cortes en los brazos” y le preguntó por su procedencia. En ese momento se vino abajo: "Se lo conté a mi madre".

"Tengo pesadillas"

Con solo 13 años, esta menor se encuentra en el final de la preadolescencia, una etapa que abarca aspectos clave en la maduración psicológica, el desarrollo de la personalidad, la autoestima y el autoconcepto. De forma que los investigadores le preguntan si ha tenido impulsos autolíticos, a raíz de los supuestos tocamientos sufridos desde el mes de julio.

“No tengo ideas suicidas, pero me autolesiono porque tengo pesadillas por estos hechos y siento alivio. Es otro tipo de dolor”, según responde la menor a los investigadores.

En este punto, su madre toma la palabra en la Comisaría del Carmen para alertar de que su hija fue víctima de una agresión sexual hace siete años y solicita una orden de alejamiento para el hermano de su marido.

“Mi hija ya sufrió una agresión sexual cuando tenía 6 años", según recalca la madre. “Por estos hechos, mi hija tiende a autolesionarse". “Tanto por la agresión que sufrió cuando tenía 6 años como por la sufrida actualmente, mi hija ha estado recibiendo ayuda psicológica por parte del Proyecto Luz y del Teléfono de la Esperanza".

Amplió la denuncia

Tres días después, el lunes 19, la madre de esta preadolescente regresó a Comisaría para ampliar la denuncia de su hija, confirmando cada extremo de su relato. Incluido que sufrió abusos y tocamientos "en más de 40 ocasiones". "Me percaté de que algo no marchaba bien porque mi hija apareció con unos cortes en los brazos. En este momento, me lo confesó todo".

La decisión de la Policía Judicial fue arrestar al sospechoso por "realizar tocamientos de índole sexual a menor de edad". El arresto se produjo este mismo lunes: "Esta instrucción dispone imputar un delito de agresión sexual a Justo Iván B. B., comisionando a policías adscritos a este grupo de investigación para que procedan a su localización y detención”.

Los juzgados de la Ciudad de la Justicia donde fue trasladado Justo como detenido.

Los juzgados de la Ciudad de la Justicia donde fue trasladado Justo como detenido. Europa Press

Este joven ecuatoriano, de 24 años, tras pasar por los calabozos, se acogió a su derecho a no declarar en Comisaría y en los juzgados de la Ciudad de la Justicia, quedando en libertad como investigado, a pesar de la gravedad de la denuncia.

De hecho, Carmen Fernández, abogada encargada de representar a Justo en este proceso penal, admite que "se relatan en la denuncia unos 40 episodios desde este pasado verano, por lo que nos enfrentamos a un reto importante como defensa".

- ¿Cuál será su línea de defensa frente al relato ofrecido por la menor?

- Carmen Fernández: Nuestra línea de trabajo en este tipo de delitos siempre pasa por desmontar, con pruebas incontestables, y evidenciando contradicciones, todas y cada una de las manifestaciones sobre episodios impúdicos que se denuncian.

Nos enfrentamos a temas de especial sensibilidad, siempre lo son cuando intervienen menores, por lo que hay que ser especialmente escrupulosos y respetuosos, lo que de alguna manera 'frena' una defensa más agresiva. No se trata en absoluto de atacar a la menor, sino de ejercer una defensa firme y minuciosa.

Orden de alejamiento

De momento, con su estrategia, esta penalista consiguió que la juez de la Plaza número 5 del Tribunal de Instrucción de Murcia dejara en libertad al veinteañero investigado, a pesar de que en su auto reconoce que “la violencia ejercida en el entorno familiar constituye un grave problema en nuestra sociedad que exige una respuesta global y coordinada por parte de los poderes públicos”.

La magistrada solo fija una prohibición de comunicación y una orden de alejamiento de 200 metros de Justo respecto de la menor.

Todo ello, según refleja el auto, en base a la “gravedad de los hechos”, la “cercanía del trato con el presunto agresor”, la “necesidad de protegerla y evitar represalias o contacto dirigidos a manipular su voluntad mientras se practica la instrucción”.

“Adviértase al investigado de que la vulneración de esta medida, puede suponer la comisión de un delito de quebrantamiento de medida cautelar y la adopción de otra medida cautelar más restrictiva de la libertad, incluida la prisión provisional".