El dispositivo policial durante el desalojo de la barriada de Los Rosales de Ceuta.
La Policía desaloja la barriada de Los Rosales y el último asentamiento de las naves de El Tarajal de Ceuta
El dispositivo se ha desarrollado sin incidentes en la barriada de Los Rosales, aunque en las naves de El Tarajal algunos de los inmigrantes al ver llegar a la policía han intentado huir.
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La Policía Nacional ha iniciado el desalojo de la barriada periférica de Los Rosales y el asentamiento de las naves de El Tarajal en un gran despliegue operativo que se ha iniciado en torno a las 7:00h de la mañana de este domingo.
El levantamiento de estos asentamientos que continuaban en Ceuta se ha producido sin incidentes en la barriada de Los Rosales donde los inmigrantes han empezado a salir de las calles del barrio en fila india y con los brazos encima de los hombros del anterior hasta llegar al autobús que les lleva al CATE de El Tarajal a los adultos para filiarles, y a los menores se les traslada para realizar su proceso de filiación que es diferente.
En total, han trasladado a unos 200 menores y entre 150 y 200 inmigrantes mayores de edad, según ha informado el delegado del Gobierno en Ceuta, Javier David de la Encina.
Los 350 efectivos del dispositivo de la UPR y UIP se han desplegado por el Poblado de Regulares, el barrio de Los Rosales y la parte baja de la barriada de El Príncipe que da acceso a las naves del Polígono del Tarajal donde se encuentra el asentamiento de inmigrantes.
Los vecinos de la barriada de Los Rosales han amanecido con este gran despliegue policial con efectivos de la policía desplegándose por sus calles serpenteantes para ir desalojando poco a poco a todos los 230 inmigrantes que llevaban meses durmiendo en las calles.
Los inmigrantes han ido saliendo, como se ha producido en los anteriores levantamientos, sin llevarse ningún tipo de pertenencia con ellos mismos, tan solo la ropa que llevaban puesta. Los colchones, mantas, y otros enseres que les habían facilitado los vecinos para poder refugiarse del tiempo y no dormir en el cemento, los han tenido que dejar.
Los asentamientos se han levantado de forma pacífica en esta barriada y ningún inmigrante ha ofrecido resistencia o ha mostrado voluntad de abandonar el lugar y huir de la policía. Todo lo contrario, han obedecido a los policías y han formado las filas que requerían para ir sacándoles de la barriada y llevarles al CATE.
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