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Okupas, alquilados con mascota y abertzales se apropian de Sol tras la muerte de Maricarmen y salir el Sindicato de Inquilinas

La retirada parcial del Sindicato de Inquilinas ha dado más protagonismo a la CJS y a colectivos que han llevado a Sol sus propias reivindicaciones.

Más información: Maricarmen muere 14 días después de su desahucio: el Sindicato de Inquilinas lo vincula al "proceso torturante"

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La Puerta del Sol ya no viste de naranja. El color de los chalecos del Sindicato de Inquilinas, que hace apenas una semana dominaba la acampada, se ha ido diluyendo a medida que otras organizaciones han ganado terreno.

En su lugar, destaca ahora la ropa negra, los rostros cubiertos de muchos de los acampados y el rojo de las banderas de la Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) —vinculada al espacio de la izquierda abertzale—, que ya estaba en la plaza pero ha ganado peso en esta nueva etapa.

También ha cambiado la organización del campamento, con grupos de acampados pendientes de controlar los accesos.

La transformación se ha producido al mismo tiempo que el Sindicato ha reducido su presencia en la plaza y otras organizaciones han ido ocupando el espacio central del campamento.

En mitad de ese cambio ha llegado una noticia que ha devuelto a la acampada al origen de su reivindicación: Maricarmen Abascal ha fallecido este miércoles a los 87 años, dos semanas después de ser desalojada de la vivienda de la calle Alcalde Sainz de Baranda en la que había vivido durante 71 años.

Su muerte ha provocado una nueva ola de indignación. En la propia acampada, frente a la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, los campistas han improvisado un pequeño altar con velas, flores y mensajes en su memoria.

Altar improvisado en la Puerta del Sol en memoria de Maricarmen Abascal.

Altar improvisado en la Puerta del Sol en memoria de Maricarmen Abascal. EL ESPAÑOL

El recuerdo de Maricarmen permanece así en el centro de la plaza, pero alrededor de él la acampada ha seguido evolucionando.

La CJS ha ganado espacio, sus pancartas son cada vez más numerosas y su presencia se ha hecho especialmente reconocible entre los jóvenes que permanecen en Sol.

La vivienda sigue siendo el motivo que da nombre a la acampada. Allí están los sindicatos y asambleas de barrio que llevan años organizándose contra los desahucios y las subidas de alquiler, como los de Tetuán, Carabanchel o Moratalaz.

Ellos son quienes mantienen sobre el terreno las reivindicaciones que dieron origen a Sol: frenar los desahucios, rebajar los alquileres y defender la vivienda como un derecho.

Pero la plaza ha terminado funcionando también como un gran paraguas para reivindicaciones que poco tienen que ver, al menos de forma directa, con el alquiler o los desahucios.

Algunos colectivos han aprovechado el escaparate de Sol para hacer campaña: la Organización Estudiantil Socialista (OES) ha utilizado la acampada para promocionar su "nuevo curso de lucha", mientras centros sociales como La Casika han encontrado en el movimiento un altavoz para defender sus espacios autogestionados, "okupados" y amenazados de desalojo.

La acampada se ha hecho más heterogénea, pero también más política y más marcada por las organizaciones con una militancia estructurada.

Maricarmen sigue presente en el altar levantado en su recuerdo y en las movilizaciones que ha provocado su muerte; mientras tanto, la vida cotidiana de Sol se articula ya alrededor de muchas otras causas.

Un hombre lee los carteles colocados en una de las carpas de la acampada de la Puerta del Sol en memoria de Maricarmen.

Un hombre lee los carteles colocados en una de las carpas de la acampada de la Puerta del Sol en memoria de Maricarmen. EL ESPAÑOL

CJS gana terreno

La Coordinadora Juvenil Socialista (CJS) es una de las organizaciones que más peso ha ganado en la acampada de Sol.

El pasado sábado por la noche, mientras los rumores sobre la presencia de grupos ultras provocaban carreras y momentos de tensión en los alrededores, varios jóvenes vestidos de negro vigilaban los accesos a la plaza.

EL ESPAÑOL estaba allí; entre quienes participaban en aquellos grupos había portadores de banderas de la CJS, cuya estética, con ropa oscura y rostros cubiertos, hacía difícil distinguir a simple vista a unos manifestantes de otros.

La acampada de la Puerta del Sol, el sábado 3 de octubre, durante los momentos de tensión provocados por el intento de varios manifestantes de ultraderecha de llegar al campamento tras una concentración en Cibeles contra la protesta por la vivienda. La Policía desplegó un dispositivo para impedir el acceso y detuvo a tres personas.

La organización madrileña pertenece al Movimiento Socialista, una corriente revolucionaria con raíces en la ruptura de sectores de la izquierda abertzale tradicional.

Su organización hermana en el País Vasco, Gazte Koordinadora Sozialista (GKS), estuvo vinculada a las movilizaciones contra La Vuelta de 2025, cuyo recorrido final en Madrid tuvo que suspenderse tras las protestas contra el equipo Israel-Premier Tech.

El origen del movimiento se remonta a las discrepancias que enfrentaron a organizaciones juveniles y estudiantiles vascas sobre la estrategia política que debía seguir la izquierda abertzale.

En 2018, Ikasle Abertzaleak rompió su alianza con Ernai, las juventudes vinculadas a Sortu, integrado en EH Bildu.

Los sectores críticos con la vía institucional terminaron articulando un proyecto comunista que también rechaza la participación parlamentaria como horizonte político. En Madrid, la CJS nació en 2024.

Su discurso deja claro que sus aspiraciones exceden las medidas contra los desahucios y los alquileres elevados.

"El problema de la vivienda es el problema del capitalismo. Organízate y lucha por el socialismo", proclama uno de sus folletos repartidos en Sol.

El texto defiende una revolución que transforme el sistema económico y entregue el poder a la mayoría trabajadora.

Una caricatura de Isabel Díaz Ayuso, apoyada contra una tienda de campaña en la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol.

Una caricatura de Isabel Díaz Ayuso, apoyada contra una tienda de campaña en la acampada por la vivienda de la Puerta del Sol. EL ESPAÑOL

"Seguiremos okupando"

El Proceso de Unión de Colectivos de Vivienda de Madrid (PUCVM) también ha encontrado en la acampada de Sol un espacio para difundir un programa que va más allá de reclamar alquileres asequibles.

"Hasta que no acabe el rentismo, seguiremos okupando", proclama uno de sus lemas.

En el folleto que reparte en la plaza, la plataforma defiende que las viviendas de bancos, fondos y grandes propietarios pasen a ser públicas "sin ninguna compensación y sin opción de volver al mercado privado".

También reclama la expropiación "sin pago alguno" de viviendas en manos de la Sareb y de entidades financieras.

"La okupación es la herramienta más eficaz para conseguir una vivienda para las clases trabajadoras", sostiene el documento.

Entre sus exigencias figuran el "desmantelamiento inmediato" de las empresas de desokupación y "la absolución de las personas acusadas por okupar".

El folleto también reclama la "derogación de la Ley Mordaza", una "amnistía total" para las causas abiertas contra activistas por parar desahucios y la "devolución de las multas impuestas".

Para organizar esa respuesta, propone talleres de seguridad y asambleas generales abiertas en las que coordinar "estrategias de defensa, protección y toma de decisiones".

El PUCVM identifica el desahucio de Maricarmen como el detonante de la movilización, aunque considera insuficientes las medidas legislativas planteadas.

"Al final es una persona que no conozco, pero es que se la han cargado sacándola de su casa tan mayor y con enfermedades", ha expresado una de los miembros de la organización a este periódico.

La carpa del Proceso de Unión de Colectivos de Vivienda de Madrid (PUCVM) en la acampada de Sol, donde sus integrantes exponen sus reivindicaciones, venden 'merchandising' y organizan una caja de resistencia para financiar su actividad.

La carpa del Proceso de Unión de Colectivos de Vivienda de Madrid (PUCVM) en la acampada de Sol, donde sus integrantes exponen sus reivindicaciones, venden 'merchandising' y organizan una caja de resistencia para financiar su actividad. EL ESPAÑOL

El metro busca sitio

La acampada ha servido también de escaparate para reivindicaciones que no nacieron del conflicto de los alquileres que originó la protesta.

Es el caso de la Asociación Vecinal de Personas Afectadas por la Línea 7B de Metro, que ha instalado un puesto en la Puerta del Sol para dar visibilidad a los daños que esta infraestructura ha causado en viviendas de San Fernando de Henares y Coslada.

Su batalla no es contra las subidas del alquiler, sino contra las consecuencias de una línea de Metro que lleva años provocando problemas estructurales en edificios de la zona.

La asociación reclama "un mayor reconocimiento ante las administraciones y organismos" y busca conseguir justicia y reparación para los afectados.

También pide apoyo profesional de "abogados, psicólogos y arquitectos", además de "crear redes de comunicación para quienes sufren las consecuencias de la infraestructura".

Su presencia en Sol, sin embargo, es reciente. "Llegamos hace unos días aquí. Yo no estoy durmiendo aquí, pero nos pareció un buen espacio para dar voz a nuestra reivindicación", explicó a EL ESPAÑOL un portavoz de la asociación.

La entidad agrupa a vecinos perjudicados por las deficiencias de la Línea 7B y busca que las administraciones atiendan sus reclamaciones.

La carpa de la Plataforma de Afectados por la Línea 7B de Metro.

La carpa de la Plataforma de Afectados por la Línea 7B de Metro. EL ESPAÑOL

Alquiler para mascotas

La acampada de Sol también ha dado cabida a la Fundación Salvando Peludos, que reclama una "Vivienda digna con animales" y defiende que tener una mascota no debería dificultar encontrar piso.

"Es cada vez más complicado encontrar vivienda en la que admitan animales", sostiene uno de sus portavoces, que asegura que "sólo el 7% de los alquileres los permite", pese a que "más del 60% de la población convive con animales de compañía".

"Todas las luchas están conectadas", argumenta la fundación, que ha aprovechado la acampada para dar visibilidad a su campaña y repartir comida "basada en plantas" entre los activistas.

Su reivindicación también aborda las barreras para acceder a un alquiler, pero desplaza el foco de los desahucios y los precios a las condiciones que los propietarios imponen a quienes tienen animales.

Espacio de la Fundación Salvando Peludos en la acampada de la Puerta del Sol.

Espacio de la Fundación Salvando Peludos en la acampada de la Puerta del Sol. EL ESPAÑOL

Educadoras en huelga

Las educadoras infantiles también se han sumado a la acampada de la Puerta del Sol para dar visibilidad a un conflicto laboral que mantienen desde hace seis meses.

"Nos parecía que era un buen lugar para seguir con nuestra reivindicación. Estamos muy bien organizadas", ha explicado una de las portavoces a este diario.

Bajo el lema "Por una educación de calidad desde los 0 a los 3 años", reclaman desde la acampada implantar la llamada "pareja educativa": dos profesionales estables por aula para garantizar una atención segura y de calidad.

También exigen el reconocimiento de su labor pedagógica y las "mismas condiciones laborales, derechos y reconocimiento que el resto de etapas educativas".

Las trabajadoras mantienen una huelga indefinida para reclamar lo que consideran que la infancia y las familias madrileñas "necesitan y merecen".

Desde Sol, además, animan a realizar una aportación a su caja de resistencia para sostener el paro.

Las educadoras infantiles, en su puesto de la acampada de Sol, donde reclaman mejoras laborales y una educación pública de calidad de cero a tres años.

Las educadoras infantiles, en su puesto de la acampada de Sol, donde reclaman mejoras laborales y una educación pública de calidad de cero a tres años. EL ESPAÑOL

De la ecología al antifascismo

La acampada también ha reservado espacio para los colectivos ecologistas. Cerca de los militantes de la Coordinadora Juvenil Socialista se encontraban miembros de Fridays for Future, el movimiento juvenil que exige a gobiernos y empresas medidas contra el cambio climático.

Sitúan su lucha en un Madrid que consideran cada vez más hostil por la pérdida de zonas verdes, las olas de calor y los proyectos urbanísticos especulativos.

Mesa de Fridays for Future Madrid en la acampada de la Puerta del Sol, con folletos y materiales informativos sobre sus reivindicaciones ecologistas.

Mesa de Fridays for Future Madrid en la acampada de la Puerta del Sol, con folletos y materiales informativos sobre sus reivindicaciones ecologistas. EL ESPAÑOL

También había presencia de Rebelión o Extinción, la organización repartía un calendario de actividades con propuestas como un "picnic rebelde" y una "kafeta antirrepresiva".

A estos colectivos se suman grupos antifascistas y el Tribunal Ciudadano de Justicia del 15-M.

Carpa de Acción Antifascista instalada en la acampada de la Puerta del Sol.

Carpa de Acción Antifascista instalada en la acampada de la Puerta del Sol. EL ESPAÑOL

Esta suma de causas ha desplazado, inevitablemente, el foco: la protesta que nació alrededor de la vivienda y del desahucio de Maricarmen convive ahora con todo tipo de reivindicaciones que buscan en Sol un lugar desde el que hacerse oír.