Unos agentes del Grupo Operativo de Apoyo y Prevención (GOAP) de la Policía Local de El Ejido, la madrugada del martes, arrestando a José Manuel tras matar a su padrastro y a su madre biológica.

Unos agentes del Grupo Operativo de Apoyo y Prevención (GOAP) de la Policía Local de El Ejido, la madrugada del martes, arrestando a José Manuel tras matar a su padrastro y a su madre biológica.

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José Manuel, el doble homicida de El Ejido que hirió a 4, disparó a su ex con su bebé en brazos: 'Se peleó con la familia materna'

El detenido sumaba 16 detenciones e infracciones por tener drogas, armas, violencia doméstica o un robo a una gasolinera, pero seguía en la calle. La Guardia Civil indaga su historial clínico para aclarar si era esquizofrénico.

Más información: José Manuel, el homicida de El Ejido, sufre esquizofrenia: hirió a su propio hijo y a un marroquí "le pegó dos tiros en la cabeza"

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José Manuel actuó con aparente premeditación para llenar de plomo a su padrastro, Luis Francisco, y a su madre biológica, María Josefa. “Estaba escondido en un coche, esperando a que llegasen al domicilio familiar y directamente se bajó para abrir fuego", tal y como desvelan fuentes próximas al caso.

El turismo donde estaba sentado José Manuel era un Volkswagen Golf que estacionó en la calle Mar Adriático de El Ejido, antes de las once de la noche de este lunes, al lado de la vivienda número 37 a la que se dirigía la pareja a bordo de un todoterreno.

Luis Francisco conducía un Hyundai ix35, María Josefa iba de copiloto y en el asiento trasero viajaba la expareja de José Manuel y el hijo de ambos: un bebé de solo 7 meses. EL ESPAÑOL ha podido saber en exclusiva que ese fue el prólogo del doble homicidio que ha dejado en shock a los vecinos del Barrio de El Canalillo.

“Creemos que en el Hyundai viajaban el padrastro, la madre de José Manuel, la expareja de este y el bebé de ambos. Cuando empieza el tiroteo, la expareja sale corriendo del coche con el bebé, se refugia en la vivienda y José Manuel también les dispara porque hay dos impactos de bala en la puerta". Uno debajo del tirador y otro cerca de la mirilla.

La Guardia Civil confirma que José Manuel C. F., de 23 años y multirreincidente por sus antecedentes policiales, "tenía sus capacidades mentales mermadas". Pero lo cierto es que la antesala al tiroteo denota que actuó con planificación porque sorprendió a sus familiares cuando bajó del Golf blandiendo una pistola de 9 milímetros.

"Parece que está claro que iba a por la familia". "Les estaba esperando: iba a por ellos", según insisten estas fuentes ligadas a la investigación. "Disparó muchas veces, como mínimo, realizó diez disparos".

El Volkswagen Golf que José Manuel estacionó en la calle Mar Adriático de El Ejido donde esperó la llegada de su padrastro y su madre biológica.

El Volkswagen Golf que José Manuel estacionó en la calle Mar Adriático de El Ejido donde esperó la llegada de su padrastro y su madre biológica. EFE

Pasadas las once de la noche del lunes, José Manuel protagonizó una balacera como si el Barrio de El Canalillo fuera Medellín y él un sicario dispuesto a ajustar cuentas. De hecho, tiroteó el Hyundai del padrastro: "Tenía impactos de bala en la luna delantera, un lateral y el capó".

De la inspección inicial se desprende que ni Luis Francisco, padrastro de José Manuel, ni María Josefa, su madre biológica, tuvieron la más mínima oportunidad de defenderse. "Al conductor y al copiloto no les dio tiempo a bajar del todoterreno: murieron sentados".

La madre de José Manuel "llevaba un tiro en el pecho" que fue mortal. La expareja tuvo suerte porque viajaba detrás y reaccionó con rapidez para refugiarse en el número 37 de la calle Mar Adriático.

Por desgracia, el sonido de los disparos alertó a una vecina, Josefa, de 19 años, que salió a la calle con su chiquilla de 21 meses en brazos, para ver qué estaba pasando, y José Manuel no tuvo piedad: apretó el gatillo de su arma corta sobre una madre y una hija que estaban indefensas.

"La vecina recibió tres disparos en el pecho y su hija también resultó herida por arma de fuego". En concreto, Josefa recibió dos disparos en el tórax y un tercero en el abdomen. El asfalto de la calle estaba lleno de cristales, sangre y casquillos de bala, cuando José Manuel huyó a pie en dirección al Paraje de Cañada Villegas donde hay invernaderos.

De inmediato, el 112 recibió la llamada de una vecina del Barrio de El Canalillo reclamando patrullas policiales, ambulancias y aportando una descripción del sospechoso: "He escuchado varios disparos y gritos. Es un hombre, de etnia gitana, estatura media, complexión delgada y barba, vestido con ropa oscura".

A la barriada acudió como una exhalación el Grupo Operativo de Apoyo y Prevención (GOAP) de la Policía Local de El Ejido y uno de sus agentes salvó la vida del hijo de 7 meses del pistolero: José Manuel.

"Al ver a la Policía Local en la calle, la expareja del sospechoso salió de la casa a pedir ayuda porque su bebé llevaba dos disparos y un agente del GOAP taponó sus heridas de bala en la mandíbula y en la clavícula".

En la calle Mar Adriático había restos de sangre en el asfalto por el tiroteo.

En la calle Mar Adriático había restos de sangre en el asfalto por el tiroteo. EFE

A Josefa, la vecina de 19 años tiroteada en la calle, se la llevaron al Hospital Universitario de Poniente, y a su hija, de 21 meses, a la UCI Pediátrica del Materno Infantil Princesa Leonor de Almería. La Guardia Civil y la Policía Local pusieron en marcha una operación jaula, para cazar al sospechoso, movilizando a medio centenar de agentes y un dron.

“A lo largo de la noche hubo numerosas llamadas que afirmaban haber visto al sospechoso, pero no se pudo constatar que fuera cierto”. “Lo vieron entre Balerma y Balanegra”. Una de los vecinos llegó a relatar que había visto a José Manuel montando un escándalo en un bar de El Ejido.

De momento, solo está claro que José Manuel C. S., de 23 años, durante su huida a pie hacia el Paraje de Cañada Villegas, prosiguió con su sangría porque se cruzó con un peatón, llamado Mohamed, de 60 años, padre de familia y empleado agrícola, al que le pegó un tiro en la cabeza.

"Era un transeúnte que se dirigía al cortijo donde vive, en una zona con invernaderos, y le disparó sin motivo aparente". "Los familiares lo metieron en un coche y se acercaron al barrio al ver las luces de los coches patrulla para pedir auxilio".

El pobre Mohamed tiene una bala alojada en el cráneo y esté ingresado en la UCI del Hospital Torrecárdenas. "De los cuatro heridos, el ciudadano marroquí es el que se encuentra en estado crítico".

Durante horas se buscó a José Manuel sin descanso, pero para sorpresa de Guardia Civil y Policía Local el pistolero reapareció por el Barrio de El Canalillo sobre las 3.50 horas de la madrugada del martes.

"Entró caminando por la carretera nacional 340. Iba dando gritos: '¡Aquí estoy!' ¡He sido yo!' Los agentes le instaran a tumbarse contra el suelo y a soltar su arma". El Grupo Operativo de Apoyo y Prevención se colocó sus cascos, chalecos y escudos balísticos, antes de correr hacia el sospechoso y reducirlo de forma drástica, con el apoyo de la Guardia Civil.

José Manuel C. F., de 23 años, detenido por el doble homicidio de El Ejido.

José Manuel C. F., de 23 años, detenido por el doble homicidio de El Ejido.

Los agentes se la jugaron porque en el cacheo le intervinieron una pistola de 9 milímetros, junto a una navaja y una bandolera. La Policía Judicial está analizando el historial clínico de José Manuel para aclarar si está diagnosticado de esquizofrenia o de otra patología mental, a causa del consumo prolongado de drogas como la marihuana.

El asunto no es baladí porque el abogado que asuma su defensa pedirá un informe de imputabilidad, para valorar si actuó durante un brote o con sus facultades mentales plenas. De lo investigado hasta ahora se desprende lo segundo porque su vehículo particular -un Seat Córdoba- lo estacionó en la calle Punta Gallarda de El Ejido: a más de 7 kilómetros del Barrio de El Canalillo donde comenzó la masacre.

"Parece que el Seat Córdoba no se movió de allí en toda la noche". Las cámaras de seguridad que hay por las calles de El Ejido grabaron a José Manuel en su coche, como si estuviera montándose una coartada, ya que se desplazó en un Volkswagen Golf hasta la calle Mar Adriático para hacerle una emboscada a su propia familia.

"El Golf en el que esperó a las víctimas es de dos amigos del detenido que serán interrogados", tal y como avanzan estas fuentes ligadas a la investigación. Por ahora, la principal hipótesis es que José Manuel actuó motivado por la mala relación que mantenía con su padrastro, Luis Francisco, y con su madre biológica, María Josefa.

"En las primeras manifestaciones del detenido culpaba de lo sucedido a su padrastro: 'Él ha tenido la culpa de todo'. Estaba muy agitado y decía algunas cosas incoherentes. Pero repetía que tenía problemas con su padrastro y que solían discutir". La Policía Judicial ha tomado declaración a los allegados del veinteañero y corroboran esa línea de investigación: José Manuel quiso zanjar las desavenencias familiares a balazos.

“Parece que no solo se llevaba mal con el padrastro. Tenía una disputa en general contra sus familiares”. "Se peleó con la familia materna y los motivos concretos no se saben aún”. "Si era derivado porque le daban cobijo a su expareja, no lo sabemos”. "Solo se ha confirmado que José Manuel y la madre del bebé habían sido pareja hasta hace poco".

Eso abre otras derivadas para enmarcar el doble homicidio en un caso de violencia doméstica o de género. "La expareja no figura en el Sistema VioGén, pero, ¿a quién buscaba el detenido? Aclarar si fue a por unos o a por otros, puede marcar la diferencia entre violencia de género o doméstica".

"Está claro que su expareja está en medio de la historia, bien como víctima colateral porque la situación le pilló de manera circunstancial en el todoterreno o como objetivo principal". El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, ha decretado un día de luto oficial y avanza que este miércoles se guardará un minuto de silencio al mediodía, en la Plaza Mayor.

El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, en una imagen de archivo.

El alcalde de El Ejido, Francisco Góngora, en una imagen de archivo. Europa Press

Góngora ha pedido que "se diagnostique debidamente" si el detenido está bajo algún tipo de "tratamiento esquizofrénico" y ha reclamado que la acción de la justicia "prevalezca" ante un doble crimen "tremendamente luctuoso".

El detenido no tenía licencia de armas y el regidor ha hecho hincapié en que José Manuel usó una pistola similar a una Glock para matar a su padrastro y a su madre biológica en el Barrio de El Canalillo.

"Hace unos meses hubo una redada donde se intervenían armas. Hay barrios, este es uno de ellos, donde hay personas, en su mayoría de etnia gitana, que se dedican al petaqueo y al tráfico de estupefacientes y que portan armas de fuego y representan una importante peligrosidad", según ha recordado Francisco Góngora.

El alcalde de El Ejido ha reclamado más seguridad al Ministerio del Interior: "Yo creo que ahí es donde hay que extremar todas las medidas para evitar ese tipo de marginalidad y ese caldo de cultivo que, al final, puede derivar en situaciones tan graves como lo sucedido en El Canalillo".

La asociación profesional Jucil se ha pronunciado en la misma línea: "Advertimos con enorme preocupación del aumento de la conflictividad y la inseguridad que se vive en determinados barrios de Almería, donde los agentes de la Guardia Civil trabajan al límite para atender una realidad cada vez más compleja. La falta de efectivos y de medios suficientes está provocando una situación insostenible, con patrullas desbordadas y una evidente sensación de impunidad en algunas zonas sensibles".

Calles sin aceras

En esta barriada con 133 vecinos, ubicada entre la pedanía de Balanegra y la localidad costera de Balerma, conviven varias realidades, como la inmigración, el menudeo y las familias con trabajos humildes, sin embargo, el regidor de El Ejido ha pasado de puntillas por otros problemas que competen al Ayuntamiento: calles sin aceras o farolas que no funcionan.

Esta historia también deja retratado al sistema judicial porque José Luis contaba con 16 detenciones e infracciones, pero seguía en la calle. "Tiene antecedentes policiales por estar en posesión de drogas en la vía pública; por consumo de marihuana; por tenencia de arma blanca; por violencia doméstica; por infracciones de tráfico y por robar una gasolinera".

Ahora suma dos muertos con nombres y apellidos y cuatro heridos, uno de ellos es su propio hijo: llamado José Manuel, un bebé de 7 meses con pronóstico muy grave.