El cartel que reclama que la UCO asuma la investigación de Rosalía Cáceres.
La búsqueda de Rosalía se retoma en Cáceres tras 6 años: "El caso necesita a la UCO por su parecido a Francisca Cadenas"
El yerno de la anciana, de 74 años, subraya que hubo implicada "una tercera persona" porque "fue una desaparición forzosa". "En el sumario figura gente que estuvo investigada y no se descartó, pero esa vía se paró".
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La ancianita Rosalía Cáceres salió de su casa un 25 de mayo de 2020, en Bohonal de Ibor (Cáceres), para comprar pan y cubrir su habitual caminata diaria que culminaba remojándose los pies en el embalse de Valdecañas. Pero Rosalía, de 74 años, jamás regresó a su casa.
Casi seis años después, este viernes, la Guardia Civil ha organizado una batida de búsqueda, con drones, perros y unidades especiales, haciendo un llamamiento a que se sumen voluntarios en el kilómetro 3,300 de la carretera CC-411 que une Bohonal de Ibor con Mesas de Ibor.
"La búsqueda sobre el terreno está agotada". "Hay que mirar otras alternativas", tal y como subraya Salvador Serrano, yerno de Rosalía, en una entrevista con EL ESPAÑOL. "A estas alturas, la familia busca que el caso se investigue por vía judicial para explorar otras hipótesis".
- ¿Por qué considera la familia que la búsqueda no ayudará a resolver el caso?
- Salvador Serrano: A nosotros no nos cuadra ni nos convence la hipótesis de la Guardia Civil de que mi suegra se salió del camino, se perdió y luego sufrió un accidente.
La desaparición de Rosalía fue involuntaria, pero no por un accidente, sino un desaparición forzosa y con la intervención de una tercera persona.
- ¿Cuál es la teoría de la familia sobre la desaparición de Rosalía?
- No podemos acusar públicamente con nombres, pero en el sumario figuran personas que estuvieron investigadas y no se descartaron y esa vía se paró. La Guardia Civil decidió que lo que había pasado era un accidente sin haber encontrado el cuerpo de mi suegra.
Aquí hay una similitud con los casos de Francisca Cadenas y Manuela Chavero, la única esperanza de la familia es que la UCO coja el caso de Rosalía como hizo con Francisca o Manuela, para revisar lo que se ha hecho y contrastar declaraciones.
Los vecinos de Bohonal de Ibor (Cáceres), en la última concentración que han celebrado para que la UCO busque a Rosalía.
Salvador expone uno de los datos que sustenta las sospechas de la familia de que Rosalía desapareció por la acción de una tercera persona: "Su desaparición se acota en una hora y cuarto, entre las 14 horas y las 15.15 horas del 25 de mayo". "A las dos de la tarde ya la estaban buscando".
- ¿Qué es lo que detonó la búsqueda?
- Rosalía se llevó el teléfono inalámbrico de su casa. Estuvo hablando con su hija, con una prima y con su hijo. No estaba desorientada ni preocupada. Su hijo trabaja en Madrid, estábamos en la pandemia de coronavirus, y hablaron por teléfono varias veces.
La penúltima vez, a las 13.30 horas, Rosalía le dijo a su hijo: 'Estoy en el río, con los pies en el agua. No mandes a nadie a buscarme, cuando acabe, regresaré a casa'. La última vez, a las 13.55 horas, Rosalía le dijo a su hijo: 'Estoy subiendo la cuesta'. Eso quiere decir que estaba saliendo del embalse de Valdecañas hacia el pueblo.
A las 14 horas, su hijo le pidió a gente del pueblo que fuera a buscarla y había gente buscándola con motos y quads por los caminos. No encontraron ni rastro y después de la última llamada con su hijo, se cruzó con otras personas que vieron a Rosalía.
La rapidez con la que se empezó a buscar a Rosalía recuerda al caso Francisca Cadenas, cuando esta madre de tres hijos, aquel 9 de mayo de 2017, salió de su casa a las 22.45 horas para despedir a los amigos que la habían visitado. Debía recorrer una distancia de 50 metros, para acompañarlos hasta el coche, y uno de sus hijos comenzó a buscar a Francisca, pasados unos minutos, al ver que su madre no regresaba al domicilio familiar.
Javier, mostrando un retrato de su madre, y al lado, el patio en el que estaba enterrado el cuerpo de la desaparecida.
Este viernes, la Guardia Civil ha movilizado a la Unidad de Seguridad Ciudadana, a equipos Pegaso con drones, al Servicio Cinológico con perros especializados en la búsqueda de ADN de personas fallecidas y al Grupo de Rescate e Intervención en Montaña (Greim).
Cada año, como ocurría con el caso de Francisca Cadenas, los vecinos de Bohonal de Ibor celebran concentraciones para que el caso de Rosalía Cáceres no caiga en el olvido y en la última se pidió que la investigación sea asumida por la Unidad Central Operativa (UCO).
"El terreno de búsqueda no supera los 9 kilómetros cuadrados y está más que acotado, se han hecho batidas diurnas y nocturnas, por cuadrículas, pero en una hora y cuarto Rosalía se esfumó: literalmente", según resume Salvador Serrano.
- ¿Se ha encontrado alguna pertenencia personal de su suegra?
- Nada en seis años. Rosalía llevaba una bolsita de tela, con cuerdas, para ponérsela en la espalda, y llevar una botella de agua porque salió a caminar. El típico gorro de paja para protegerse del sol, sus gafas de ver, una camiseta, unas mallas y zapatillas.
En la zona hay ganado y si la hubiera atacado algún animal, se le habría caído algo. Además, todo está cercado y con vallas. No tiene sentido que una persona mayor, responsable y que no tenía ninguna demencia, se salga del camino si no hay un motivo.
El 25 de mayo de 2020, esta septuagenaria salió, como siempre, a caminar y a comprar el pan. Pero con un matiz, no cogió su ruta habitual, saliendo de su casa, cerca de la calle San Bartolo, para dirigirse al Camino de los Huertos y tomar la carretera CC-411 que une Bohonal de Ibor con Mesas de Ibor, adentrarse por el Paraje del Rosal hasta llegar al embalse de Valdecañas.
"Ese día, mi suegra cogió un camino distinto, se fue primero por la carretera de Bohonal a Mesas de Ibor para ir al embalse", según remarca Salvador. A pesar de todo, a la familia no le cuadra que su cuerpo no aparezca en seis años. "Estamos hablando de un triángulo, entre el río Tajo, el río Bohonal y el paraje del Rosal".
Labores de búsqueda de Rosalía, este viernes, cerca del embalse de Valdecañas donde se le perdió la pista.
Aquel 25 de mayo hacía calor y Rosalía se refrescó los pies en el embalse tras la caminata. Después habló por última vez con uno de sus cinco hijos, a las 13.55 horas, y nunca más se supo de esta madre. "Nuestra única esperanza es que el caso lo asuma un nuevo equipo especializado y que no esté condicionado por lo que se ha hecho desde 2020 hasta ahora".
- ¿Por qué insisten tanto en que la UCO entre en juego?
- Salvador Serrano: No asumimos la teoría de que se salió del camino, y encima, en dirección contraria al pueblo, adentrándose hacia una zona con rocas, barrancos y precipicios. No estamos hablando de una adolescente que quiere hacerse un selfie.
La Guardia Civil dice que se metió por el paraje de El Pibor que es de cazadores y también se ha inspeccionado, sin encontrar nada de ella, solo se han encontrado llaves de cazadores, gafas... No tiene sentido que Rosalía se saliera del camino, salvo que lo hiciera empujada por algún motivo o por alguna persona.
El caso necesita a la UCO por su parecido a Francisca Cadenas.