Emilio de la Calle, durante su etapa como comisario en la Jefatura de Cataluña en la Brigada de Extranjería y Fronteras.

Emilio de la Calle, durante su etapa como comisario en la Jefatura de Cataluña en la Brigada de Extranjería y Fronteras. Europa Press

Reportajes

Una subinspectora de Policía solicita al juez que procese a Emilio, el comisario al que acusa de agredirla en la India

El superior lleva casi un año siendo investigado por la Audiencia Nacional, tras la querella que le interpuso la agente. Los abogados de la presunta víctima han aportado grabaciones que muestran supuestas amenazas verbales.

Más información: Emilio, el comisario destinado en la Embajada de España en India investigado por agredir sexualmente a una subordinada.

Publicada
Actualizada

Una subinspectora de Policía ha solicitado al juez que procese a un comisario por acosarla y hostigarla durante meses, cuando ambos trabajaban en la Embajada de España en la India, donde denuncia que llegó a darle un beso en la comisura de los labios sin su consentimiento y que la llegó a amenazar y a lesionar.

El comisario Emilio de la Calle, cesado desde hace tiempo de sus funciones como consejero de Interior de la citada Embajada, está investigado desde hace casi un año en la Audiencia Nacional, donde la subinspectora interpuso una querella contra él por delitos de acoso sexual y laboral, lesiones, amenazas, agresión sexual y contra la intimidad.

EL ESPAÑOL tuvo acceso a la querella interpuesta, donde se recoge una imagen del comisario frente a la vivienda de su subordinada. La imagen se tomó gracias a una cámara de vigilancia de la casa de la víctima. El procesado "frecuentaba el domicilio cuando no es necesario pasar por su calle para llegar a ningún otro lugar que no sea un domicilio particular".

El comisario de la Calle, frente a la vivienda de la víctma.

El comisario de la Calle, frente a la vivienda de la víctma. E. E.

Ahora, los abogados de la querellante incorporaron una serie de grabaciones en las que el comisario le amenazaba con expresiones como "¿Qué hago? ¿Te pego? ¿Te doy una hostia? Sí, a ver si con un ojo morado..." o "Te he dado una colleja, porque no me... Sí, te he dado una colleja y te la volveré a dar".

"Vete a casa, date una ducha, saca el Satisfyer"; "¿tan gilipollas eres?; o "que te doy una hostia que te vuelvo loquita, eh. Escúchame, que te doy una hostia, que estás otra vez haciendo gilipolleces. No me toques los cojones", son otras de las amenazas denunciadas.

Hace unas semanas, el juez a cargo de la causa, Francisco de Jorge, encargó a la Policía Científica, a petición de la Fiscalía, un informe "técnico-pericial" para determinar si estas grabaciones "han sido manipuladas, cortadas o editadas".

Por su parte, tras el interrogatorio de varios testigos en los últimos meses, la querellante ya ha solicitado al magistrado que proponga juzgar al comisario, según un escrito al que ha tenido acceso EFE este viernes.

Consideran los abogados de la subinspectora, Juan Antonio Frago y Verónica Suárez, que se han "acreditado indiciariamente los hechos delictivos" y que la causa debe emprender camino a juicio, sin perjuicio de las comisiones rogatorias que han sido acordadas y que "deberán seguir en marcha para obtener la información requerida".

La querella relata que el acoso se produjo desde que la subinspectora entró a trabajar en la Embajada de España en la India como personal de apoyo operativo, en julio de 2024, hasta que denunció los hechos por vía interna ante la Dirección General de la Policía.

Denuncia que su superior la denigraba, la "insultaba y descalificaba gratuitamente", la acosaba incluso fuera de su horario laboral, miraba sus mensajes de móvil pese a su oposición y la llamaba y escribía a diario hasta el punto de decirle: "Que te vayas al baño con el teléfono, que cagues con el teléfono".

Tras comparecer el comisario ante el juez, en abril del año pasado, el magistrado solicitó al Ministerio del Interior que impidiese que éste se comunicase por razones de servicio con la subinspectora "ni directamente ni por mediación de otros" por ningún motivo.

Agresión sexual y collejas

En el caso de la agresión sexual, la víctima sufrió un desmayo "fruto del estrés acumulado, sumado de las reprimendas que recibió" el 14 de febrero de 2025.

Se tumbó en el sofá de su casa, con náuseas y mareos, y cerró los ojos. El querellado le acarició la mejilla y "le dio un beso en la comisura de los labios que ella no consintió".

El imputado "amenazó con pegarle y llegó a propinar" a la víctima collejas, como un "correctivo laboral absolutamente inaceptable". "¿Qué hago? ¿Te pego? ¿Te doy una hostia? Sí, a ver si con un ojo morado...", le dijo Emilio, a lo que ella contestó: "Ya me ha dado antes una colleja" y él le sostuvo que "ha sido cariñosa". "Te he dado una colleja y te la volveré a dar", agregó el mando policial.

Ante esto, y sobre los nuevos audios, JUPOL, ha emitido un comunicado: "Creemos que no se trata de un hecho aislado, ya que según la propia Dirección General de la Policía, en delegaciones diplomáticas, se tiene constancia de ocho casos de abuso sexual o laboral que han sido denunciados de forma interna, de los que tres aún siguen en activo".

"Se da la circunstancia de que este comisario fue premiado, entre comillas, a esa delegación diplomática tras una denuncia de JUPOL por su comportamiento en la Jefatura Superior de Cataluña, en Barcelona".

Las acciones legales que emprendió el sindicato mayoritario de la Policía Nacional se basaban en que este mando organizaba almuerzos en su lugar de trabajo junto con otros agentes durante la época más restrictiva del confinamiento por el Covid-19.

JUPOL manifestó, mediante un comunicado, que la última de estas reuniones tuvo lugar el 15 de mayo de 2020.

Según recogió El Periódico, el sindicato denunció que el mando policial se reunía con 20 compañeros más en la comisaría saltándose la normativa impuesta durante el estado de alarma. No obstante, la Dirección General de la Policía no abrió una investigación contra el mando policial.