Juan Franco, el alcalde de La Línea, ayer en el Salón de Plenos.

Juan Franco, el alcalde de La Línea, ayer en el Salón de Plenos. L.G.

Reportajes

La Línea paga el pato por un pacto de Gibraltar perfecto para el Peñón, pésimo para España: vivienda más cara y abandono

El alcalde, Juan Franco, teme que el peso del acuerdo descanse sobre la localidad, y critica que no contemple las bajísimas pensiones de los trabajadores españoles en La Roca, inversiones en infraestructuras y un plan especial "para que haya convergencia fiscal" entre los dos espacios con la mayor diferencia de PIB en territorio europeo.

Más información: El Tratado con Gibraltar quita la Verja, somete a la colonia a supervisión de la UE pero blinda la soberanía británica

La Línea de la Concepción
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Juan Franco, el alcalde de la Línea de la Concepción, ha estado toda la semana barruntando lo que venía. La inminencia de conocer el acuerdo firmado entre la Unión Europea y Reino Unido para integrar en el espacio Schengen a Gibraltar. A efectos prácticos, su municipio vecino, separados por 500 metros.

Lo que desde fuera se resume en titulares que enfatizan 'el derribo de la Verja' que las separa, en la práctica, va muchísimo más allá. Porque, también de facto, supone que dos localidades van a converger de repente teniendo una diferencia en renta per cápita 4 veces superior, si se está en Gibraltar, o inferior, si se está en La Línea.

El Gobierno de Gibraltar cifró el pasado verano su PIB per cápita en 85.614 libras (unos 100.098 euros), situándose como la segunda mayor del mundo, solo superada por Luxemburgo. En el cálculo incluyó el rendimiento de los no residentes, es decir, la mitad de su fuerza laboral. De ellos, 10.000 son de la Línea de la Concepción.

Al otro lado de esa Verja cuyos días están contados, La Línea sigue en el vagón de cola de rentas de una provincia ya de por sí pauperizada. La Agencia Tributaria fijó en octubre de 2025 en 26.688 su renta bruta media.

La tarde del miércoles, cuando comiencen a filtrarse en determinados medios españoles algunos aspectos de ese acuerdo, Franco los resumirá a EL ESPAÑOL con una palabra: "Vaguedades".

Por contra, el ministro principal de Gibraltar, Fabián Picardo, lo conocía de antemano. Tanto, que a diferencia del Gobierno español lo sometió a aprobación de su gobierno a mediados de enero. Además, Picardo dio copias a la oposición y celebró reuniones informativas con todos los sectores económicos y sociales afectados en la Roca.

Ayer, a Juan Franco le llegó el documento de manera extraoficial. Lo subieron a un grupo de WhatsApp al que pertenece, "de unos amigos", a las 8 de la mañana.

-¿Le ha llegado por la parte de Gibraltar?

- (...)

A las 11, por el registro electrónico del Ayuntamiento entró el oficio del Ministerio de Asuntos Exteriores español con el enlace al acuerdo. "Íntegramente en inglés. Más de mil páginas", indica a EL ESPAÑOL.

Es entonces cuando desgrana a este periódico que en todo este tiempo, con el Ministerio de Asuntos Exteriores "ha habido interlocución, pero no información. Nos hemos ido enterando por los medios de comunicación".

El alcalde, saludando a un vecino de la Línea durante su paseo con EL ESPAÑOL.

El alcalde, saludando a un vecino de la Línea durante su paseo con EL ESPAÑOL.

También recalca que hizo llegar, durante las negociaciones, un memorándum estratégico sobre el impacto que tendría esta nueva etapa en La Línea tras el Brexit para que fuese incluido en el marco negociador, pues la localidad es, a todas luces, la más afectada de la comarca.

Dividido en tres bloques, el documento aborda las necesidades de la localidad cuando caiga la Verja. Desde el punto de vista urbanístico y territorial; aspectos económicos y fiscales, de movilidad e infraestructuras, pasando por medidas de tipo social y de servicios públicos.

"No han incluido nada", apostilla. ¿Conclusión? "Me lo temía".

El pasado 10 de febrero el alcalde estuvo en Madrid para ceder gratuitamente 1.800 metros de suelo municipal a la Agencia Tributaria para facilitar la conexión de las instalaciones aduaneras con Gibraltar. "Lo aprobé en diez días", explica, "porque se necesitaba".

-¿Lo cedió gratis? ¿No pidió ninguna contraprestación?

-Gratis. Ninguna.

Una hora después de recibir el acuerdo de manera oficial, el alcalde convoca y ofrece una rueda de prensa de urgencia. En ella mantendrá los mismos argumentos que ha venido defendiendo desde tiempo atrás. Que hay un cambio de paradigma, que el acuerdo es histórico, blablabla.

También dirá, sin ambages, que toda esta parte positiva solo lo será si se gestiona de la manera correcta.

Habla Juan Franco de un “punto de inflexión histórico” para La Línea, porque la eliminación de la Verja y la integración de Gibraltar en el espacio Schengen van a cambiar" por completo" el modelo socioeconómico y urbano de la ciudad.

Considera que el fin de la incertidumbre tras casi una década es una buena noticia y que el tratado abre oportunidades importantes ligadas a la movilidad, la economía y el empleo transfronterizo.

Pero también que “La Línea por sí sola no puede asumir los costes de esta transformación”. Traducido, que La Línea, sin refuerzo, no puede absorber el nuevo flujo de tráfico, servicios públicos y demandas derivadas del tratado.

Así, y vistas las formas y el fondo, resume que "el Gobierno británico vela más por Gibraltar que el Gobierno español por nosotros".

Con su inminente entrada en vigor -en apenas un mes y medio- y tras 10 años de negociaciones, considera que no se han hecho los deberes al respecto del impacto práctico del acuerdo en la ciudad española.

Por eso reclama “inversiones específicas y compensaciones” para movilidad, ordenación urbana e infraestructuras, así como un fondo económico ligado al propio tratado para invertir directamente en la ciudad y en el Campo de Gibraltar.

"Vamos a pedir que el Ayuntamiento de La Línea esté presente en los órganos técnicos de seguimiento del tratado", porque es el municipio “infinitamente más afectado” por lo que ocurra en Gibraltar. "No queremos que se haga desde Madrid. Porque en Madrid ni sabrán dónde está La Línea en un mapa", dispara.

El alcalde de la Línea, en una de las principales arterias comerciales de la localidad.

El alcalde de la Línea, en una de las principales arterias comerciales de la localidad. L.G.

¿Su mayor temor? El “riesgo altísimo” de que Exteriores dé el acuerdo por cerrado y se desentienda después, dejando al consistorio solo ante los efectos prácticos del nuevo modelo fronterizo. Y en este punto hay que regresar a ese PIB per cápita. La frontera que seguirá existiendo aun cuando se derribe la Verja.

Porque la situación de los pensionistas transfronterizos, que subsisten con pensiones de 600 euros al mes después de trabajar en la Roca, ni la de los que lo serán en un futuro, se contempla en el acuerdo. Unas pensiones de 600 euros que son, en gran parte, responsables del bajísimo PIB per cápita de La Línea.

"Está en juego el futuro de los trabajadores actuales, que serán futuros pensionistas", valora. Esto es algo que afecta ya "a miles de personas" que ya lo son.

Así, el edil vuelve a disparar contra esa ausencia en el acuerdo que sí se ejerce como acción prioritaria del Gobierno de Pedro Sánchez: las subidas de las pensiones. "Se supone que tenemos un gobierno de progreso, y que la 'o' del PSOE viene de obrero".

Convergencia real

Por ello, subraya a este periódico que "hace falta un régimen fiscal especial", para favorecer una convergencia efectiva entre La Línea y Gibraltar. Si algo sabe Franco, es de números: antes de convertirse en alcalde era funcionario municipal, y en concreto, el jefe del Área Tributaria.

Hoy, "unas 15.500 personas cruzan cada día la frontera, más de 10.000 residentes en La Línea, y cualquier cambio en controles, tráfico o fiscalidad impactará de manera directa y desproporcionada en la ciudad".

En cuanto a tráfico, "solo en Gibraltar "hay 20.000 vehículos", incide. "Si ya tenemos atascos, todos estos tráficos no los vamos a poder absorber". También habla de que el acuerdo adolece de concreción "en temas medioambientales" como los rellenos que viene efectuando Gibraltar para construir y que afectan a las playas de La Línea.

Terminada la rueda de prensa, EL ESPAÑOL acompaña por la calle al alcalde más votado de España entre las ciudades de más de 50.000 habitantes. Su partido, La Línea 100x100, se hizo con 22 de los 25 concejales de la corporación municipal.

Juan Franco saluda a unos linenses en una terraza de hostelería.

Juan Franco saluda a unos linenses en una terraza de hostelería. L.G.

"Luego está el tema de la vivienda", recuerda al terminar de saludar a un anciano al que acompaña una cuidadora.

"Tengo a 700 personas en el registro de Demandantes de Vivienda. Ya hace tiempo que notamos que muchos gibraltareños compran viviendas aquí, porque son más baratas que allí y pueden pagarlas. Eso está pasando ya: se nos encarece la vivienda, y lo que va a pasar es que van a subir aún más".

La pesca artesanal y el conflicto de las aguas territoriales tampoco aparecen en el tratado. "Tampoco lo aborda: tenemos 30 barcos de flota artesanal, protegida y amparada por la UE".

El alcalde asevera que "Gibraltar y nosotros estamos de acuerdo en que no nos ponemos de acuerdo en de quién son las aguas. Pues muy bien, pongámonos de acuerdo entre nosotros para que puedan pescar".

-Parece ser que Pedro Sánchez quiere acudir al derribo de la verja y ofrecer un mitin.

-Me encanta que venga, es un honor y un orgullo. Pero que venga con un plan estratégico para la Línea. ¿Que quiere dar un mitin? Estupendo, pero que venga también con soluciones.