Juan Manuel A. F., de 35 años y origen venezolano, agredió con un machete a su hijo de 10 años. Se comió los sesos y luego se los lanzó a los policías y a los vecinos. El niño trató de defender a su madre de los ataques del padre, pero le dijo: A ti también te llevo por delante. Y así lo hizo.

Juan Manuel A. F., de 35 años y origen venezolano, agredió con un machete a su hijo de 10 años. Se comió los sesos y luego se los lanzó a los policías y a los vecinos. El niño trató de defender a su madre de los ataques del padre, pero le dijo: "A ti también te llevo por delante". Y así lo hizo. Arte E. E.

Reportajes

"Se comió" los sesos de su hijo porque "tomó droga caníbal": la hipótesis de la Guardia Civil sobre el filicidio de Tenerife

Almudena, la madre del niño, se encuentra hospitalizada en situación crítica. ¡"Aquí tienes las manos de mi mujer, demonio!", dijo el filicida de Tenerife.

Más información: Un hombre mata a "machetazos" a su hijo de 10 años en Tenerife y deja herida de gravedad a la madre: "No había denuncias"

Publicada
Actualizada

Algunos agentes tuvieron que recibir tratamiento psicológico después de lo que vivieron durante la madrugada de este viernes, en la Barriada de Cabo Blanco, marcada por el menudeo de drogas, y desde el pasado 20 de febrero, para siempre, por el asesinato atroz de Yared: un niño de solo 10 añitos.

La Guardia Civil sospecha que Juan Manuel A. F., el hombre de 35 años que mató a su hijo Yared, a machetazos, podría haber consumido la "droga caníbal" porque "se comió los sesos" del pequeño.

Así lo aseguran fuentes de la investigación en exclusiva a EL ESPAÑOL. El arma del crimen es un machete platanero con una hoja "afilada" de 60 centímetros.

El machete platanero de 60 centímetros con el que Juan Manuel A. F. mató a su hijo Yarid de 10 años.

El machete platanero de 60 centímetros con el que Juan Manuel A. F. mató a su hijo Yarid de 10 años. E. E.

"A su hijo le partió el cráneo con el machete, le metió la mano y empezó a comerse los sesos". "Había sesos tirados por la puerta de la vecina". "Debía de estar bajo los efectos de la droga caníbal porque echaba espuma por la boca y tenía una fuerza descomunal", tal y como indican estas fuentes de la investigación.

"A la pareja la dejó malherida después de propinarle varios machetazos", según agregan estas fuentes. "Tenía las muñecas cortadas, golpes por la cabeza, por las piernas, por los tobillos...".

Mensaje al demonio

Los hechos se remontan a la madrugada del pasado viernes. La Guardia Civil y la Policía Local de Arona fueron movilizadas de madrugada, debido a que los vecinos de la localidad tinerfeña de Cabo Blanco pidieron presencia policial.

Los testigos alertaban de que estaban escuchando una fuerte discusión de pareja, un caso de violencia de género. Juan Manuel estaba agrediendo a su mujer, Almudena, de 26 años.

Las personas que informaron de lo sucedido, sobre la una de la madrugada del viernes, relataban una escena de terror a las Fuerzas de Seguridad. Toda la secuencia transcurría en el Primero Izquierda de la calle Santa Cecilia, en un piso con una verja metálica que precede a la puerta de entrada.

La verja estaba echada y la puerta abierta, de modo que desde el descansillo se escuchaba y se veía una película de miedo dentro del salón del humilde inmueble. 

- Juan Manuel: ¡Aquí tienes las manos de mi mujer, demonio!

Tales exclamaciones las realizaba tras propinar varios machetazos a su mujer, Almudena, en las muñecas, y levantando sus manos, mientras su pareja pedía auxilio a los vecinos y que no le haciera nada a su hijo:

- Almudena: ¡No toques al niño!

Entonces, Yared, de 10 años, irrumpe en el salón y al ver la violenta secuencia, trata de defender a su madre. El padre, natural de Venezuela y empleado en un hotel de las islas, responde con ira a su hijo.

- Juan Manuel: A ti también te llevo por delante.

Un agente custodia la casa de Cabo Blanco (Tenerife) donde vivían Juan Manuel A. F., junto a su pareja Almudena y a su hijo Yarid. Vivían en el primero izquierda de la calle Santa Cecilia.

Un agente custodia la casa de Cabo Blanco (Tenerife) donde vivían Juan Manuel A. F., junto a su pareja Almudena y a su hijo Yarid. Vivían en el primero izquierda de la calle Santa Cecilia. Efe

"Parecía poseído"

El cabeza de familia estaba descontrolado. Incluso abrió en canal a su perro, uno de raza peligrosa, mezcla de rottweiler y pitbull.

El animal está muy grave, igual que la mujer a la que le han tenido que coser las muñecas con una cirugía minuciosa.

Media docena de agentes llegaron al inmueble en solo quince minutos y trataron de echar abajo la verja metálica que protegía la puerta de acceso a la vivienda.

El filicida, al ser requerido desde la puerta para que cesara el doble ataque, les lanzó los sesos de su hijo, se fue hacia la verja y apoyo la cabeza contra ella, clavándoles una mirada de una persona totalmente ida.

- Juan Manuel: ¡Matarme, matarme!

Los agentes, finalmente, abatieron al asesino de Cabo Blanco. Le dispararon en tres ocasiones, en partes no vitales. Dos en las piernas y una en el vientre. Sin embargo, una de las balas atravesó la arteria aorta y murió desangrado.

"Tiró los sesos por todos lados, a nosotros, se los comía... había gente vomitando. Parecía que estaba poseído", según relata una vecina que fue testigo de una escena dantesca.

Según comentan los vecinos a EL ESPAÑOL, vieron a los agentes bajar de nuevo las escaleras porque cuando reventaron la verja metálica, Juan Manuel empujó por el otro lado y con una fuerza fuera de lo normal, "embistió" a los guardias civiles y policías, a los que empezó a perseguir machete en mano mientras salía del edificio.

"Bajó a la calle y le dio un machetazo en la espalda a un guardia civil. No quedaba más remedio que abatirle porque podía matar a más personas". De modo que un agente, desenfundó su arma reglamentaria, y realizó tres disparos a zonas no vitales.

Juan Manuel A. F., de origen venezolano y 35 años, conocido como el parricida de Tenerife. Asesinó a machetazos a su hijo Yarid de 10 años.

Juan Manuel A. F., de origen venezolano y 35 años, conocido como el parricida de Tenerife. Asesinó a machetazos a su hijo Yarid de 10 años. E. E.

Drogas o trastorno

La autopsia deberá aclarar si Juan Manuel consumió droga caníbal, de la que solo se tiene constancia de su venta en El Fraile, o si se encontraba bajo los efectos de otra sustancia cuando perpetró este filicidio. La otra hipótesis que baraja la Guardia Civil es que sufrió algún tipo de trastorno mental o brote transitorio.

Otras fuentes judiciales consultas por este diario apuntan a la magia negra o a rituales de santería: "Todo es muy raro. No tiene sentido lo que hizo, se habla de la droga caníbal, aunque el filicida decía que estaba poseído y que el demonio le hacía hacer eso a su pareja e hijo, para sacrificarlos. Podría tratarse de cosas de brujería".

Sobre Juan Manuel A. F. no constan antecedentes penales, según ha confirmado este periódico. "La pareja tenía previsto casarse próximamente", según aseguran los vecinos. "Él trabajaba en un hotel y quería a su mujer con locura". "Era un chico bueno que siempre estaba dispuesto a ayudar a todo el mundo".

El autor de este filicidio, un treintañero nacionalizado español, y su pareja, una ciudadana española, habían tenido un niño fruto de su relación sentimental. "Los vecinos creen que la pareja consumía drogas", según recalcan fuentes próximas de la investigación.

Desde el Tribunal Superior de Justicia han confirmado que no había denuncias por violencia de género ni estaba en vigor ninguna medida cautelar sobre el autor de este filicidio que ha consternado a Tenerife.

"La suegra del filicidio y su cuñado le vieron a las diez de la noche del jueves y afirman que no estaba drogado y que no se había producido ningún altercado ni ninguna discusión con su pareja ni nada que hiciera presagiar lo que ocurrió después de madrugada".

Las diligencias sobre el suceso han recaído en la plaza número uno de la sección de instrucción del juzgado de Arona, que en principio se inhibirá a favor de la plaza de Violencia sobre la Mujer en referencia a la muerte del niño y las lesiones de la mujer, y asume únicamente la investigación por la muerte del varón.

Aunque las primeras informaciones apuntan a que no hubo más remedio que abrir fuego sobre Juan Manuel, debido a que estaba ido y no atendía a razones, solo embestía a todo el mundo con un machete platanero.

Por su parte, desde la Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) solicitan la dimisión del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, porque un agente resultó herido de un machetazo, siendo intervenido de urgencia, evidenciando que hace falta un cambio normativo: "Seguimos sin ser profesión de riesgo y las policías autonómicas sí que lo son".

Almudena, la superviviente de este terrible parricidio, se encuentra en estado crítico. Un agente de la Guardia Civil le hizo un torniquete, dentro de aquella casa, "llena de sangre", y ella solo pudo verbalizar una frase: "Déjame morir".