Óscar López, ministro de Función Pública y para la Transición Digital, el pasado diciembre.

Óscar López, ministro de Función Pública y para la Transición Digital, el pasado diciembre. Gabriel Luengas / Europa Press.

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Óscar López, entre Nevenka y Lambán pasando por las saunas: el suma y sigue del último dóberman de Sánchez

El ministro y secretario general del PSOE-M, lejos de cualquier autocrítica, no ha dudado en culpar a Javier Lambán, fallecido el pasado agosto, de la debacle socialista en Aragón.

Más información: Óscar López culpa del mal resultado del PSOE en Aragón al fallecido Lambán: "No hizo oposición a Azcón"

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Cuando falleció, en agosto del año pasado, Óscar López escribió sobre Javier Lambán que "su legado y dedicación como presidente de Aragón permanecerán siempre en la memoria de los aragoneses y aragonesas y de todo el socialismo".

Aquello no lo ha recordado el ministro para la Transformación Digital y de la Función Pública del Gobierno de España y secretario general de los socialistas madrileños: le ha echado la culpa a Lambán de los malos resultados electorales del PSOE en Aragón.

Ha preferido llevar al extremo el relato sanchista, ausente de toda autocrítica tras los resultados electorales. Primero, en Extremadura. Ahora, en Aragón.

En una entrevista a RNE, López ha reprochado a Javier Lambán no haber ejercido una oposición eficaz frente al actual presidente autonómico, el popular Jorge Azcón. Cabe recordar que Lambán falleció en agosto, víctima de una larga enfermedad.

Óscar López defendió además la estrategia de Pedro Sánchez de situar a ministros como candidatos autonómicos y ha sostenido que el PSOE aragonés "no se dedicó a hacer oposición" tras la llegada de Alegría al territorio.

Son muchas las perlas de López, y esta es una más. Memorable es cuando, como secretario general del PSOE de CyL, fue incapaz de dar tres razones para votar a Alfredo Pérez Rubalcaba en las elecciones generales de 2011.

Luego vino la pifia de la moción de censura para acceder al Ayuntamiento de Ponferrada. Para lograrlo, López se apoyó en el acosador de Nevenka, ya condenado por acosar sexualmente a su concejala.

Óscar López tiene más: las gestiones con Villarejo sobre las saunas del suegro de Sánchez, el bulo de la bomba lapa, sus ataques a Isabel Díaz Ayuso...

El primer gran borrón en la trayectoria política de Óscar López está unido a uno de los casos más emblemáticos de acoso sexual en la política española: Nevenka Fernández.

Nevenka, concejala de Hacienda en Ponferrada, acabó logrando en 2003 que el Tribunal Supremo condenara al entonces alcalde, Ismael Álvarez, por acoso sexual y laboral.

Se convirtió en la primera mujer que conseguía una sentencia contra un político en activo por estos hechos. Ese proceso la obligó a marcharse de España, mientras Álvarez mantenía presencia e influencia en la política local, pese a la condena.

En marzo de 2013, el PSOE impulsó una moción de censura en Ponferrada que solo podía salir adelante con los votos del partido encabezado por Álvarez, entonces fuera del PP y fundador de un nuevo partido, IAP. Ya había sido condenado por el caso Nevenka.

El responsable de autorizar y defender políticamente aquella operación fue Óscar López, entonces secretario de Organización y hombre fuerte de Rubalcaba. En plena jornada del 8 de marzo, el PSOE se hizo con la alcaldía gracias a los votos del acosador.

Aquello provocó indignación interna, con referentes como Zapatero expresando su rechazo, y que dinamitó la imagen feminista del partido.

En cuestión de horas, López pasó de defender la moción a reconocer que había cometido un “grave error”. En una dura comparecencia en Ferraz, admitió que se “cegó” ante la posibilidad de sacar a Álvarez de la política y puso su cargo a disposición del partido.

El PSOE no aceptó su dimisión. Borrón, y cuenta nueva.

Las saunas y Villarejo

El segundo gran hito -para mal- de la trayectoria de Óscar López son las saunas y puticlubs vinculados al suegro de Pedro Sánchez, que el excomisario Villarejo usó durante años como escenario de grabaciones y obtención de información comprometida.

Según el propio Villarejo, aquellos locales servían para registrar a políticos, empresarios y personalidades en situaciones delicadas, con un sistema de códigos facilitado por el padre de Begoña Gómez para avisar de quién acudía y cuándo.

En ese contexto, Óscar López, junto con Antonio Hernando, se habrían acercado a Villarejo para recabar información sobre esas saunas y utilizarla contra Sánchez en las guerras internas del PSOE.

La llamada 'fontanera' del PSOE, Leire Díez, ha declarado que López y Hernando “investigaron las saunas del suegro de Pedro Sánchez” para disponer de munición política de cara a las primarias socialistas de 2017.

Ese episodio revela una paradoja profunda: antes de convertirse en hombre de confianza de Sánchez, López fue fuego amigo y trató de frenar su ascenso.

Con Sánchez ya en la Moncloa y López reabsorbido como pieza central del engranaje, el siguiente mal paso de López tiene lugar con el bulo de la bomba lapa.

Balas dirige las investigaciones de la UCO de alto impacto político que ponen en el foco al PSOE y a varios de sus dirigentes.

Así, se filtraron mensajes privados de un exmando de la UCO, Juan Vicente Bonilla, que fueron interpretados desde el Gobierno como la planificación de un atentado contra Sánchez.

Varios ministros, entre los que se encontraba Óscar López, presentaron esos mensajes como prueba de que ciertas élites policiales “fantasean con poner una bomba lapa” al presidente.

López reclamó el cese inmediato del implicado y dirigió la acusación hacia el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, al que vinculó con una “Kitchen II” contra Sánchez a través de la Comunidad de Madrid.

Sin embargo, la filtración de los mensajes no era completa. Hablaban, en realidad, del temor de los agentes a que fuera el “sanchismo” quien “les pusiera la bomba” a ellos, en sentido metafórico, mediante causas judiciales y campañas mediáticas.

La oposición pidió entonces la dimisión de los ministros que alentaron el bulo y acusaron a Moncloa de fabricar desinformación para reforzar el relato de persecución. Ayuso y su entorno señalaron directamente a Óscar López como “el principal fontanero de las cloacas del Estado”,

Lejos de rectificar, López insistió en que “no hay un corte suyo” que contuviera esas acusaciones falsas. Lo cierto es que había dos: un tuit y sus declaraciones en un mitin.

Como ministro, y desde 2024, como secretario general del PSOE madrileño, la confrontación con Isabel Díaz Ayuso se ha convertido en un pilar del papel público de Óscar López.

La confrontación con Ayuso

El último choque con la presidenta de la Comunidad de Madrid ha llegado con la decisión de conceder la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid a Estados Unidos, al que Ayuso ha definido como “el principal faro del mundo libre”.

Interpelado en los pasillos del Congreso, López respondió con ironía y carga ideológica: afirmó que “Ayuso es el faro de Quirón”, en referencia al grupo sanitario privado, y la acusa de usar esa medalla para tapar “lo que pasa en Madrid”.

Sus declaraciones culpando a Javier Lambán de la debacle socialista en Aragón han abierto grietas incluso dentro de su partido.

La federación socialista aragonesa se ha movilizado inmediatamente en defensa del legado de Lambán. Han tildado las declaraciones del ministro de "indecentes".

La exministra y candidata, Pilar Alegría, y discípula política del expresidente autonómico, ha calificado esa críticas de “error”, afirmando que el partido está “orgulloso” de la trayectoria del desaparecido dirigente socialista.

Por su parte, Alberto Núñez Feijóo ha tildado de “indecente” culpar a un muerto de la debacle socialista en Aragón.

Que López utilice incluso a compañeros fallecidos para evitar cualquier mirada autocrítica hacia la estrategia de Ferraz hace que el ministro se consolide como el más firme, belicoso y visceral defensor del gobierno de Pedro Sánchez. Con permiso de Puente. El otro Óscar.