Juan Francisco M. F., de 48 años, el bibliotecario encarcelado por la apuñalar hasta la muerte a Álex.

Juan Francisco M. F., de 48 años, el bibliotecario encarcelado por la apuñalar hasta la muerte a Álex.

Reportajes

El juez evaluará si Juanfran es imputable: cree que apuñaló en el corazón a Álex, el niño de Sueca, por soplarle cosas a su 'ex'

El auto de ingreso en prisión revela que el bibliotecario, de 48 años, mantenía "una relación altamente conflictiva" con su exmujer y le asestó "una veintena" de puñaladas al menor de 13 años y "reiterados golpes" con un bate de béisbol.

Más información: Con un bate y de 10 puñaladas, así mató Juan Francisco a Álex, el amigo de 13 años de su hijo en Sueca: "¿Qué has hecho, papá?"

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Al bibliotecario Juanfran no lo visita ni su propio padre desde que ingresó en la cárcel de Picassent por matar a Álex: un niño con solo 13 años, al que acribilló a puñaladas en el aseo de su casa en Sueca, el pasado sábado 24 de enero. Todo ocurrió delante del hijo de Juanfran, compañero de clase de Álex, y con el que estaba jugando al videojuego Fortnite.

EL ESPAÑOL ha accedido al auto de prisión de Juan Francisco M. F., de 48 años. El magistrado expone una sola teoría como desencadenante de este asesinato atroz: Juan Francisco sospechaba que Álex le hablaba sobre la convivencia con sus dos hijos a su madre, Visi, y esta informaba a su exmujer, Fabiana, acerca de su gestión en la custodia de sus niños, de 7 años y 13 años, este último, compañero de Álex en segundo de la ESO en el Colegio Nuestra Señora de Fátima.

El juez detalla que Visi era amiga de Fabiana, la 'ex' de Juanfran, al que denunció por malos tratos, y con el que libraba una batalla legal desde que se divorciaron hace cuatro años. Esa guerra sin cuartel afectaba a la custodia de sus dos hijos y encima incluía una denuncia de Juanfran contra Fabiana por agredir a los menores -de 7 y 13 años-.

"Conviene resaltar que la madre [Visi] de la víctima [Álex] tiene relación de amistad con la exmujer [Fabiana] del encausado, y así lo manifiesta espontáneamente él mismo, con expresiones vertidas a su hijo tales como: '¿Cómo he podido hacer esto?' '¿Cuánto daño me ha hecho tu madre?' 'Ya está hecho'".

En la práctica, el magistrado valora la posibilidad de que el bibliotecario actuó con esa brutalidad porque intuía que Álex -con la inocencia propia de un chiquillo- le contaba a su madre, Visi, todo lo que ocurría en su casa, como algún castigo a sus hijos. Esa información llegaba a su exmujer, Fabiana, por su amistad con Visi, y Juanfran creía que eso podría acarrearle una denuncia o perjudicarle con la custodia de los niños.

"Todo apunta a que este sea el móvil del crimen”, reflexiona el titular del Tribunal de Instancia de Sueca, por "la preexistencia de una relación altamente conflictiva entre el autor y su exmujer".

La casa de Juan Francisco, en el Carrer Trinquet Vell de Sueca, donde acabó con la vida del pobre Álex.

La casa de Juan Francisco, en el Carrer Trinquet Vell de Sueca, donde acabó con la vida del pobre Álex. Raquel Granell

De momento, esa es la única hipótesis que sostiene el magistrado para encontrar una explicación a la brutal agresión que Juanfran perpetró sobre un niño completamente indefenso.

El auto de prisión revela que el ensañamiento que sufrió Álex fue tan grande, que ese mismo dato de la autopsia lleva al juez a rechazar la posibilidad de que el hijo del bibliotecario participara en la muerte de su compañero de clase. O dicho de otro modo, Juanfran no está encubriendo a su hijo, ya que solo la fuerza de un adulto puede cometer una atrocidad así:

"La cantidad de puñaladas que tiene el cuerpo de la víctima, en torno a una veintena, y las características de las mismas, hasta el punto en que una puñalada atraviesa el esternón y alcanza plenamente el corazón de la víctima, con la fuerza que ello supone, resulta plenamente compatible con la edad y corpulencia del encausado". 

"Junto con los reiterados golpes propinados con un bate de béisbol, hasta el punto de que el autor llegó a romperlo por la mitad y desprender astillas en el lugar de los hechos, por los repetidos impactos en el cuerpo de la víctima".

El coche fúnebre que trasladaba al difunto Álex a su entierro al que acudieron cientos de vecinos en Sueca.

El coche fúnebre que trasladaba al difunto Álex a su entierro al que acudieron cientos de vecinos en Sueca.

El juez expone otros dos argumentos que le llevan a situar al hijo de Juanfran como testigo del crimen. El primero es el relato del asesinato que ofreció el propio menor, en la entrevista que mantuvo con la Policía Judicial, a las 23 horas de aquel truculento sábado, y donde afirmó que dejó de jugar al Fortnite al escuchar los gritos de Álex en el aseo:

“Teniendo en cuenta que la víctima no murió como consecuencia del primer impacto o puñalada, sino que pidió auxilio al hijo del encausado, quien se encontraba en su habitación en el momento de los hechos".

"La exploración del menor, de 13 años, hijo del encausado y testigo de los hechos, corrobora en todo momento, ante el EMUME de la Guardia Civil, la misma versión ofrecida por el encausado, plenamente contrastada con los vestigios hallados en la escena del crimen”.

Y esa versión del encausado no es otra que la confesión que realizó a las seis y media de la tarde, del sábado 24 de enero, cuando llegó ensangrentado al cuartel de Sueca. Allí, el bibliotecario relató que estaba viendo en el salón de su casa el partido del Valencia con el Español, cuando vio a Álex atravesar el pasillo, de camino al aseo, y salió detrás suya tras coger un cuchillo de cocina y un bate de béisbol, atacándole brutalmente.

“Existen indicios racionales, firmes y sólidos para entender que el investigado ha asesinado al menor de 13 años, Álex,  siguiendo la argumentación del Ministerio Fiscal".

"Todo ello, derivado de la propia confesión espontánea del detenido ante los agentes del Puesto de la Guarda Civil de Sueca, minutos después de haber cometido el hecho. Como consta en el atestado instruido, el investigado presentaba manchas de sangre en la manga derecha y en el calzado, incluso cortes en una mano, muestra inequívoca de la cercanía física entre el autor de los hechos y la víctima".

Unos agentes de la Guardia Civil, el pasado domingo, en la casa donde se cometió el asesinato de Álex.

Unos agentes de la Guardia Civil, el pasado domingo, en la casa donde se cometió el asesinato de Álex. Ana Escobar / EFE

A pesar de que el magistrado sostiene que Juanfran apuñaló en el corazón al niño, por soplarle cosas a su 'ex', a través de la amistad que la madre de Álex mantenía con Fabiana, lo cierto es que el responsable de la instrucción judicial quiere disipar cualquier duda y acaba de emitir una providencia, para aclarar si Juan Francisco es imputable o inimputable.

Todo ello, debido a que en su declaración en el juzgado, este bibliotecario afirmó que el duro proceso de divorcio con Fabiana le pasó factura a su salud mental: "Mi psicólogo particular dijo que yo tenía una depresión". De forma que el juez ordena lo siguiente:

"Librar oficio al Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Valencia, a la Unidad de Psiquiatría Forense, para que los facultativos forenses procedan a efectuar informe sobre la imputabilidad del investigado Don Juan Francisco, para evaluar si tenía o no afectadas sus capacidades volitivas e intelectivas, en relación al posible delito de asesinato cometido en la persona de Álex, menor de 13 años".

“Recábese del Centro de Salud de Sueca la historia clínica del investigado Don Juan Francisco. En concreto, los diagnósticos y tratamientos psicológicos y psiquiátricos que ha podido seguir.

El magistrado quiere conocer hasta qué punto pudo influir en Juanfran su proceso de separación, en el ataque injustificado sobre un menor de edad. De hecho, ha solicitado la "resolución" adoptada en la vista oral celebrada el martes, cuatro días antes del asesinato, para regular la custodia de su hijo de 13 años, después de que su exmujer solicitara que él asumiera el cuidado del menor, eliminando la alternancia de una semana con la madre y otra semana con el padre.

Esa petición de la madre podría tener que ver con el síndrome de Asperger sin diagnosticar, que podría padecer este menor de 13 años, único testigo del asesinato de Álex. O podría ser fruto de la denuncia que Juanfran puso en nombre de su hijo, de 13 años, así como en el de su hermano pequeño, de 7 años, por ser agredidos presuntamente por su exmujer, Fabiana. 

Prueba de ello es que el juez también reclama a la Plaza 3 del Tribunal de Instancia de Sueca que remitan "testimonio de lo actuado, incluyendo grabaciones de declaraciones" de la "denuncia interpuesta por Don Juan Francisco, en nombre de sus hijos, contra Doña Fabiana".

Una mujer trata de darle una patada al coche patrulla que trasladaba a Juan Francisco, este martes, a los juzgados de Sueca.

Una mujer trata de darle una patada al coche patrulla que trasladaba a Juan Francisco, este martes, a los juzgados de Sueca. Jorge Gil / Europa Press

EL ESPAÑOL ha podido saber que el único testigo del terrible asesinato de Álex, no está bajo el cuidado de su madre, a pesar de que su hijo solo tiene 13 años y podría ser víctima colateral de las secuelas psicológicas que le dejará el recuerdo de haber visto el cuerpo sin vida de su amigo, ensangrentado en el aseo de su casa.

Un profesor del Colegio Nuestra Señora de Fátima lamenta que "esto perseguirá a ese chiquito toda su vida". "Tanto Álex como él eran compañeros de clase, amigos y estudiantes que cumplían". De momento, este crio de 13 años se encuentra con su abuelo paterno que ya ha sido citado a declarar en el juzgado, así como su madre, Fabiana, exmujer de Juanfran, y la educadora social del Ayuntamiento de Sueca.

La evaluación psiquiátrica de Juan Francisco, de 48 años, será clave durante la instrucción judicial, ya que podría enfrentarse a una petición de prisión permanente revisable. Este diario ha consultado el caso con un prestigioso penalista y sostiene que el apuñalamiento de Álex "reúne los requisitos" para que la Fiscalía, o los padres del pequeño, Visi y Álex, reclamen la perpetua a través de sus respectivas acusaciones. 

"Hubo alevosía"

"Se trata de un asesinato con una víctima menor de 16 años y donde hubo alevosía, a tenor de los datos que se conocen ahora. La alevosía puede demostrarse porque le atacó con un bate y un cuchillo, que ya de por sí son elementos que junto con la superioridad de edad, le crearon una situación de abuso de superioridad sobre el niño".

"Si a eso le sumamos que no pudo escapar del aseo o que no pudo desplegar una defensa mínimamente eficaz, existen argumentos para pedir una prisión permanente revisable", tal y como reflexiona este penalista. 

Entretanto, en la prisión de Picassent no hay visitas para el bibliotecario cuya casa del Carrer Trinquet Vell de Sueca está llena de pintadas con insultos y la palabra "asesino". A Juanfran no lo visitan sus familiares y en la cárcel se están adoptando medidas especiales, como mantenerlo apartado del resto de reclusos, para evitar que lo linchen, ya que hasta los propios delincuentes tienen mayores códigos de honor que Juan Francisco.