La Guardia Civil localiza en Santander la estatua de Severiano Ballesteros.
La Guardia Civil localiza en Santander la estatua de Seve: "Eran tres quinquis, la trocearon para venderla a 6 euros el kilo"
La Policía Judicial arresta a un joven español, de 22 años, con antecedentes por robo de cableado de alumbrado público, y busca a sus dos compinches para trocear la efigie en 25 piezas, para fundirla en una chatarrería.
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El trastero de un bloque de viviendas de Santander escondía la estatua más buscada por la Guardia Civil: la icónica efigie del gran Seve Ballesteros, robada durante la madrugada del lunes 19 de enero, en el parque de La Barquería de Marina de Cudeyo.
En solo diez días, la Policía Judicial ha localizado la estatua del mejor golfista español de la historia, forjada con cien kilos de bronce, y que según ha podido saber EL ESPAÑOL por fuentes próximas a la investigación, "iba a ser comercializada a 6 euros el kilo".
El botín iba a ascender a 600 euros, pero a los supuestos autores del robo se les atragantó el golpe porque fue tan mediático que sabían que estaban en la diana de la Comandancia de Cantabria, como objetivo prioritario, para atajar el revuelo que había en el mundo del golf y entre los vecinos del pintoresco pueblo de Marina de Cudeyo.
"Eran tres 'quinquis' de Santander, españoles", tal y como detallan fuentes próximas a la investigación sobre los autores del palo. "La tenían troceada en un garaje, pero como había tenido tanta repercusión pública el robo de la estatua, se habían asustado y la tenían guardada hecha tres trozos, para llevarla a una chatarrería para fundirla".
La Policía Judicial ha recuperado en solo 10 días la estatua del golfista, la ocultaban en Santander.
De momento, solo hay un detenido: un varón, de 22 años, vecino de Santander, como presunto autor de la sustracción de la afamada estatua.
Así se ha informado durante la rueda de prensa ofrecida por el delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares; el teniente-coronel Jefe Accidental de la Guardia Civil en la Comunidad Autónoma, Julio Postigo; el alcalde de Marina de Cudeyo, Pedro Pérez, y el capitán de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, Alberto Fuerte.
"La estatua iban a llevarla a una chatarrería que les iba a pagar 6 euros el kilo". El importe del dinero que se iban a embolsar era ridículo, en comparación con el coste original de la estatua, 30.000 euros, aunque los más importante era el valor sentimental que tenía para los 5.200 vecinos de Marina de Cudeyo.
Todo ello, debido a que la estatua presidía el parque de La Barquería porque se ubica cerca del Real Club de Golf de Pedreña donde comenzó la carrera del que fue nombrado: Mejor Jugador Europeo del siglo XX.
"Para su sustracción, previamente, la habían arrancado del lugar y arrastrado por la hierba, trasladándola a un lugar seguro donde fue partida", tal y como se ha informado durante la citada rueda de prensa.
El golpe se perpetró entre las tres y las cuatro horas de la madrugada del pasado lunes 19 de enero. La detención del veinteañero se produjo este jueves, en Santander, cuando la estatua ya había sido 'descuartizada' en más de 25 trozos, en un trastero de un bloque de viviendas de la zona de la Albericia. Pero el estallido de la que bien podría denominarse como 'Operación Ballesteros', paralizó el proceso para terminar de trocearla y colocarla de extranjis en una chatarrería.
Los tres supuestos autores querían dejar pasar un tiempo, para enfriar la situación, sin embargo, la Policía Judicial ya venía siguiendo con sigilo al único detenido después de recibir un soplo sobre el vehículo empleado para transportar la efigie de Seve.
"La colaboración ciudadana y el uso de medios técnicos, puso a los agentes tras un vehículo y personas que ya contaban con antecedentes por sustracciones de cobre".
La estatua de Severiano Ballesteros ha sido troceada en más de 25 piezas.
“Todas estas indagaciones permitieron centrar la investigación sobre un varón que en octubre y noviembre del pasado año, ya había sido detenido, como presunto autor de robos con fuerza de cableado de alumbrado público en diferentes localidades de Cantabria”, según han detallado en rueda de prensa.
"Primaba su recuperación antes de que pudiera ser fundida en su totalidad". De hecho, la Policía Judicial no ha dejado de inspeccionar durante los últimos días chatarrerías de Marina de Cudeyo y Santander, entre otras poblaciones, para evitar que la réplica en bronce del golfista acabase dentro de un horno.
"Los agentes inspeccionaron diferentes centros de recuperación de metales, tanto de Cantabria como de otras provincias". Tales inspecciones y vigilancias de estas instalaciones pudieron "haber frenado la venta de la estatua". Pese a todo, existía el temor de que intentasen deshacerse de ella a las bravas y se optó por arrestar al sospechoso.
Este jueves, tuvo lugar la 'Operación Ballesteros' y la Policía Judicial comprobó que sus sospechas eran correctas porque tras engrilletar a este joven, de 22 años, con antecedentes, localizaron "troceada" y "lista para su venta" la estatua de Severiano Ballesteros.
Llamada a la familia
Antes de convocar la rueda de prensa de este viernes, desde la Comandancia de Cantabria se informó a los familiares del golfista que habían recuperado su efigie.
El delegado del Gobierno en Cantabria, Pedro Casares, ha destacado la “dedicación” y el “intenso trabajo” desarrollado por la Policía Judicial. No obstante, la investigación sigue abierta, ya que aún hay que echar el lazo a otros dos ladrones de la estatua que retrataba un momento que perdura en el imaginario de todo el país:
El gesto de la victoria de Seve en el Open Británico de 1984, celebrado en el Old Course de St. Andrews.