Antonio, cabo de bomberos jubilado en el parque del Infante en Murcia, cubriendo una ruta ciclista.

Antonio, cabo de bomberos jubilado en el parque del Infante en Murcia, cubriendo una ruta ciclista. Cedida

Reportajes

Murcia y Alicante deben aclarar la cifra de ambulancias activas cuando el ciclista Antonio murió tras esperar 40 minutos

Un auto judicial avala la petición del abogado de los hijos del difunto: "No asignó ningún recurso para el aviso y lo delegaron al 112 de la Comunidad Valenciana, anteponiendo la cuestión territorial a la atención médica".

Más información: La llamada que prueba que el ciclista Antonio murió porque dos CCAA escurrieron el bulto: "Le paso con el 112 de Valencia"

Publicada
Actualizada

El efecto dominó ha comenzado para depurar responsabilidades por la muerte de Antonio Morales Ayala: un bombero jubilado de 70 años, aficionado al ciclismo y al que le costó la vida un conflicto fronterizo de competencias autonómicas, para asignarle una simple ambulancia.

La juez ha autorizado que los Servicios de Emergencias de Murcia y de la Comunidad Valenciana entreguen un listado de todas las ambulancias operativas el miércoles 10 de septiembre, cerca de la Vereda del Rollo, donde el pobre Antonio esperó una ambulancia 40 minutos y acabó muriendo en el Hospital Vega Baja.

EL ESPAÑOL ha accedido a un auto de la magistrada que autoriza las diligencias solicitadas por Andrés Galán, el abogado de los hijos de Antonio Morales Ayala, y en cuyo escrito expone que ejerce una acusación particular por “un delito de homicidio por imprudencia profesional, previsto en el artículo 142.1 del Código Penal, que podría haberse cometido en la prestación de su asistencia sanitaria y que resulta necesario esclarecer”.

La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Orihuela avala la petición de la familia del difunto, para que los departamentos del 112 de Murcia y Alicante aclaren una cuestión clave: “Informe sobre las ambulancias que se encontraban disponibles, identificando su clase, en la localidad de Beniel (Murcia) o en sus zonas limítrofes, a las 10.02 horas del 10 de septiembre de 2025”.

Unos conos delimitan el bache que pisó Antonio con su bicicleta y a unos metros, unas flores delatan la presencia del poste de la luz contra el que se chocó este bombero jubilado en la Vereda del Reino.

Unos conos delimitan el bache que pisó Antonio con su bicicleta y a unos metros, unas flores delatan la presencia del poste de la luz contra el que se chocó este bombero jubilado en la Vereda del Reino. Cedidas

El citado informe dejará retratados a los Gobiernos de Murcia y de la Comunidad Valenciana en la gestión de esta emergencia que le costó la vida a un bombero jubilado, tras sufrir una caída en bici en la Vereda del Rollo: un punto geográfico que “hace frontera” entre ambas autonomías.

Todo ello provocó que esperase una ambulancia desde las 10.02 hasta las 10.42 horas, según refleja la Policía Local de Orihuela en su atestado al que ha accedido este diario.

En la práctica, este septuagenario permaneció tirado sobre el asfalto 40 minutos, como mínimo, a pesar de que había un recurso médico a solo 4 minutos en Beniel. Así lo expone el abogado Andrés Galán en el escrito que cuenta con el apoyo de la magistrada y donde el letrado recalca que la testigo del accidente que auxilió a Antonio, antes de llamar al 112, ya advirtió de que había cerca un centro de salud.

“La peticionaria de asistencia relató la presencia de síntomas graves en el accidentado y según se ha informado posteriormente a mis mandantes, existiendo una ambulancia medicalizada en el Centro de Salud de Beniel, que se encuentra a 2,8 kilómetros del lugar del accidente, con un tiempo de desplazamiento de la ambulancia de 4 minutos aproximadamente, que expresamente puso de manifiesto la propia testigo”.

“El facultativo del Centro de Coordinación de Urgencias del 061 de la Región de Murcia que efectuó el seguimiento del aviso, no asignó ningún recurso para atender el aviso y lo delegaron al 112 de la Comunidad Valenciana, anteponiendo, presuntamente, la cuestión territorial a la atención médica que resultaba necesaria”.

De hecho, en el atestado elaborado por la Policía Local de Orihuela se hace constar que Antonio presentaba problemas respiratorios cuando llegó una patrulla a la Vereda del Rollo: 

"Personados sobre las 10:15 horas, en el lugar observan que junto a la persona accidentada se encuentran tres personas asistiéndole y procurándole sombra. El hombre se queja de dolor abdominal y del hombro, estando en todo momento consciente y facilitando sus datos con respiración dificultosa".

Antonio (1i) y Raúl (1d), el sábado 13 de septiembre, sacando el ataúd de su padre, Antonio Morales Ayala, para enterrarlo en Murcia.

Antonio (1i) y Raúl (1d), el sábado 13 de septiembre, sacando el ataúd de su padre, Antonio Morales Ayala, para enterrarlo en Murcia. Cedida

El auto de la magistrada también autoriza a que se aporten a la causa las “grabaciones de todas las llamadas” realizadas aquel trágico 10 de septiembre de 2025. Partiendo de la primera que realizó la testigo clave del caso, una mujer que salió de su empresa, a las diez de la mañana, alertada por la caída que había sufrido Antonio, por culpa de un bache que había en la Vereda del Rollo, y que le hizo estrellarse contra un poste de la luz.

De forma que las dos comunidades autónomas tendrán que entregar todas las llamadas vinculadas a este aviso, incluidas las internas que se realizaron entre los Servicios de Emergencias de Murcia y de la Comunidad Valenciana, ya que la alerta entró a las 10.02 horas en la centralita murciana del 112 y se transfirió al 112 valenciano. Otra de las diligencias de calado que autoriza la juez pretende esclarecer quién le asignó una ambulancia sin médico a este pobre pensionista:

“Un informe completo de actuaciones llevadas a cabo por el Servicio de Emergencias Sanitarias, para la atención de la solicitud de asistencia, incluyendo el número de puesto que asignó una ambulancia no medicalizada (SVB) al aviso”.

Esta cuestión tampoco es baladí como lo recalca el letrado de Raúl y Antonio: los hijos del fallecido. "Aproximadamente 40 minutos después de la llamada, se personó en el lugar del accidente una ambulancia no medicalizada (Soporte Vital Básico) del Servicio de Emergencias, con un conductor y un técnico de emergencias, es decir, sin un médico ni un enfermero ni tampoco apoyo vital avanzado, por lo que es necesario esclarecer las razones por las que el facultativo del Servicio de Emergencias Sanitarias asignó dicho recurso”.

“En lugar de una ambulancia medicalizada (SAMU) que es la que resultaba necesaria de acuerdo a la gravedad de los síntomas que presentaba el accidentado (hemotórax derecho severo) y que finalmente ocasionaron su fallecimiento”.

De forma que la magistrada ve adecuado conocer cuántas ambulancias había operativas aquel día, de qué tipo eran, medicalizadas o no medicalizadas, y aclarar quién consideró oportuno movilizar una sin médico para un herido, de 70 años, y con el cuadro de lesiones que presentaba.

Homenaje de los amigos de Antonio en la Vereda del Reino donde sufrió la caída que le costó la vida.

De momento, el atestado de la Policía Local de Orihuela da la razón a la denuncia de Raúl y Antonio, los hijos de este bombero jubilado en el Parque del Infante de Murcia y expresidente de la Peña Ciclista La Pájara de Puente Tocinos, los cuales sostienen que la actuación de emergencias fue tan negligente que incluso se perdió la ambulancia.

Así lo confirma la patrulla que se desplazó a la Vereda del Rollo: “Que desde central, nos informan de que la ambulancia estaba de camino y a la llegada de la patrulla al lugar, vuelven a reclamar a los servicios sanitarios, comunicando desde la central que según el 112, éstos iban de camino”.

“Los comparecientes, con el fin de facilitar la llegada de la ambulancia, el agente ‘X’ se dirige a la carretera CV-915 para guiarla al lugar del hecho, personándose sobre las 10:42 horas”.

La demora asistencial es lo que ahora no queda precisado, ya que en este atestado inicial de la Policía Local, la testigo clave del caso afirma en su declaración que "la ambulancia ha llegado a los 47 minutos", pero del relato de los agentes se desprende que serían 40.

Lo que sí queda probado es que Antonio estaba consciente y la larga espera, a pesar de la existencia de un ambulancia a solo 4 minutos en Beniel, le acabó costando la vida porque se retrasó su ingreso en el Hospital Vega Baja: “Entrevistados con el ciclista antes de ser trasladado al hospital, este nos manifiesta ‘in situ’, que ha perdido el equilibrio al pasar sobre un hundimiento del asfalto, que le ha hecho perder el equilibrio, saliéndose de la calzada y chocando con la pared de la vivienda”.

“Sobre las 11:30 horas, puestos en contacto con el Hospital Vega Baja se comunica a esta Jefatura, que el ciclista Don Antonio Morales Ayala ha fallecido a consecuencia del accidente en la puerta de urgencias”. De nada sirvieron las seis ampollas de adrnalina que le pusieron ni la reanimación cardiopulmonar que le hicieron durante veinte minutos.

Shock hipovolémico

El informe de la autopsia concluye que "la causa inmediata de la muerte ha sido un shock hipovolémico, derivado del sangrado resultante de la impactación de las costillas fracturadas sobre el lóbulo pulmonar derecho inferior". Pero eso ya lo podía intuir Emergencias una hora antes, ya que la mujer que prestó auxilio a Antonio alertó de su estado de salud al 112:

"He retirado la bicicleta para poder ayudarle a levantarse. En principio, el ciclista estaba en estado de shock. Enseguida ha reaccionado y he entablado conversación con él. El ciclista se quejaba del hombro derecho y las costillas".