El mapa ferroviario de España: Almería, Huelva y otras provincias aisladas por la alta velocidad

El mapa ferroviario de España: Almería, Huelva y otras provincias aisladas por la alta velocidad Arte EE / EP

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El mapa ferroviario de España: Almería, Huelva y otras provincias aisladas por la alta velocidad

Almería, Murcia, Jaén, Soria, Lugo, Teruel y Ávila son las capitales de provincia a las que todavía no llega ningún tren de alta velocidad.

15 agosto, 2022 01:48

“Lo único que sé es que salimos un lunes por la tarde y llegamos un martes a mediodía”, dice Jesús, un pacense que aprovechó las vacaciones para irse a últimos de julio a las playas de Mojácar. “Cogimos un tren de Badajoz a Sevilla, con escala en Mérida. Hicimos noche en la estación de Santa Justa y, por la mañana, un Avant hasta Granada pasando por Córdoba, y de ahí un tren convencional hasta Almería…”, especifica Nicolás, amigo de Jesús que también cruzó la Península de este a oeste. En total, más de nueve horas de viaje. Este es el mapa de los 12.000 kilómetros de vías de tren en España: alberga horrores.

Almería es una de las ciudades más olvidadas del sistema ferroviario español. Si en vez de a Ítaca Ulises hubiese tenido que regresar a Almería, Homero posiblemente hubiese tenido que añadir un par de capítulos más. Al menos, así es como se sienten los almerienses. Sentimiento que conocen bien los extremeños: 22 años han estado esperando, como Villar del Río esperaba a Míster Marshall, hasta que por fin el pasado 18 de julio llegó un tren más rápido.

El tramo Plasencia-Cáceres-Badajoz cuenta ahora con un Alvia, que no es el AVE prometido por el expresidente José María Aznar en el año 2000, pero ha reducido en 50 minutos la distancia entre Madrid y Badajoz. En el noroeste peninsular los AVE también brillan por su ausencia: los Alvia son la principal opción para moverse rápidamente en tren por la zona cantábrica. 

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En total, son 24 las capitales de provincia a las que llega el AVE, algo más de la mitad de las 47 que hay en la Península Ibérica. La mayoría de las restantes están conectadas por otro tipo de trenes de alta y media velocidad como Alvia o Avant, menos conocidos pero esenciales porque son los que llegan a otras 16 capitales. Y a siete no llega aún un tren que no sea convencional: Almería, Murcia, Jaén, Soria, Lugo, Teruel y Ávila.

Mapa del tren en España.

Mapa del tren en España. Adif.

Los olvidados

La provincia de Almería tiene una población de 731.792 habitantes, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). Sumados a los 1.518.486 de Murcia, 627.190 de Jaén, 134.545 de Teruel, 88.747 de Soria, 158.421 de Ávila y 326.013 habitantes de Lugo, en total son 3.585.194 personas. O, lo que es lo mismo, el 8% de España no tiene manera de viajar en tren en las mismas condiciones de velocidad y comodidad que el resto del país.

María es una almeriense que reside en Madrid desde hace seis años. Llegó para estudiar en la Universidad Carlos III de Madrid y no ha vuelto. Entiéndase esto último: pese a la defectuosa conexión, alguna vez sí que ha regresado a casa, aunque sea para visitar a familiares y amigos. Pero las circunstancias que rodean a estos viajes hacen que cada vez sean menos frecuentes.

"Ahora mismo, para bajar a Almería está el Talgo. Lo malo es que se trata de un tren que tarda bastante, más de seis horas...", cuenta esta almeriense, resignada. La otra opción es coger un AVE hasta Granada o Málaga, "algo que he hecho a veces porque en Málaga viven mis abuelos, pero es muy caro". Desde allí, un tren de Media Distancia (MD) hasta Almería. Con tanto trasbordo, al final, el viaje se queda en lo mismo: también más de seis horas.

Pongamos, aunque sea perverso, que un almeriense quiere ir en tren hasta Lugo, aunque sea para quitarse ese calor húmedo del cuerpo. Renfe no ofrece ninguna opción a esa búsqueda, claro. El viajero tendría que ir hasta Madrid (6 h.) y, en Atocha, coger un AVE hasta Ourense (2:15 h.). Y, en Ourense, otro tren MD hasta Lugo (2 h.). Un viaje final de 10 horas, sin contar los tiempos de espera entre trasbordo y trasbordo.

Un AVE de Renfe.

Un AVE de Renfe.

Pese a ser eje central del proyecto por el que se inauguró el AVE, Andalucía no ha estado muy presente cuando se decidieron las rutas de la alta velocidad. Yendo desde Madrid, Huelva ha requerido siempre un trasbordo en Sevilla para coger un MD, aunque los trayectos puntuales directos con trenes Alvia descuentan alrededor de media hora (3:50 h.) el viaje.

"Los Alvia son muy caros, lo que hago ahora es coger el tren por la noche y aprovecho para dormir", explica Javier, un guionista onubense que trabaja en Madrid. Y, sin embargo, peor está Jaén: hace falta bajarse del AVE en Córdoba y montarse en un MD hasta la tierra de Joaquín Sabina.  

En Murcia también tienen motivos para no estar contentos. Para llegar a la capital de la Región desde Madrid la opción más rápida (que no la más económica) es coger un AVE hasta Orihuela, aprovechando la conexión valenciana, y luego un Intercity hasta Murcia. Algo más de tres horas en total.

Castilla y León es la otra comunidad con dos provincias aisladas: Soria y Ávila. Para llegar a la primera desde Madrid, la mejor opción es un Regional Exprés. Tres horas y una decena de paradas después, habrá llegado a su destino. El trayecto Madrid-Ávila, por su parte, es corto (1:30 h.) por la cercanía entre las dos ciudades, pero podría ser más corto si no hubiese que coger un MD.

Cierra esta lista Teruel, que no existe para la alta velocidad. La situación geográfica de Aragón, puente entre Madrid y Cataluña, hace que el AVE pase por Zaragoza, Calatayud, Huesca o Tardiente. Teruel, al estar en la zona sur de la comunidad, no forma parte del puente y, por tanto, a nadie pareció que sus 134.545 habitantes fuesen motivo suficiente para desviar las vías hasta allí.

Más allá del AVE

El 21 de abril de 1992 se inauguraba la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla como parte del proyecto Nuevo Acceso Ferroviario a Andalucía (NAFA), comenzado en los 80. La Exposición Universal de Sevilla, que duraría seis meses y que llevaba preparándose una década, había dado el pistoletazo de salida. El flamante nuevo tren que se deslizaba por las vías como un avión terrestre pasaba, antes de llegar a Sevilla, por Ciudad Real, Puertollano y Córdoba.

Desde entonces, se han construido 11.963 km. de vías. En 2010, España estaba a la cabeza de Europa y segunda del mundo en número de kilómetros explotados por el ferrocarril. La mítica escena de El espíritu de la colmena que Víctor Erice rodó en Hoyuelos 40 años antes, con Ana Torrent pegando su oreja a la vía para escuchar cómo se acercaba el tren, podría haberse hecho prácticamente en cualquier punto del país.

Sin embargo, la hazaña queda empequeñecida si se tiene en cuenta que tan solo 3.762 kilómetros de los 11.963 corresponden a vías de alta velocidad, distribuidas en 2.925,7 km. de ancho estándar, 716,8 Km. de red convencional de ancho ibérico puro, y 119,9 Km. de red mixta (combinación de ancho estándar y ancho ibérico), según informa Adif. La inversión para la red de alta velocidad ha supuesto cerca de 52 millones de euros.

Vías de tren antiguas.

Vías de tren antiguas.

Los trenes de larga distancia y alta velocidad AVE y Avlo, además de los de Ouigo y, próximamente, de Iryo, circulan allá donde hay construidas vías de ancho internacional. No obstante, por esas vías también pueden circular los trenes de velocidad media. Hay cuatro principales modelos de AVE en España: S-100 (300 km/h.), S-102/112 (330 km/h.), S-103 (350 km/h.) y S-112 (Avlo, 310 km/h.).

Alvia, Avant, Euromed e Intercity son de ancho variable, lo que implica que pueden circular por diferentes infraestructuras. Aunque acortan los tiempos, no llegan a la velocidad de los AVE o Avlo. Los Avant (S-104 y S-114) tienen una velocidad máxima de 250 km/h. y están destinados para distancias medias. El Alvia también alcanza velocidades de 250 km/h. cuando circula por las vías del AVE, pero baja a los 220 km/h. de pico máximo por las vías de ancho convencional. 

El tema de las vías es una de las claves: el problema en Extremadura, por ejemplo, está en que las vías construidas no son aptas para el AVE. Además, al solo haber una vía -en vez del tradicional desdoblamiento- los trenes tienen que parar a menudo para evitar una colisión frontal con el que circula en dirección opuesta. Esto origina evidentes retrasos.

Por último, están los trenes de media distancia (distancias de entre 60 y 300 km.) en ancho convencional: Regionales, Regionales Exprés y MD. Como saben en Teruel, Soria, Ávila, Jaén, Almería, Murcia y Lugo, viajar en ellos puede ser una auténtica odisea.

La zona norte

El entramado ferroviario del norte de España, desde Galicia hasta Cataluña, dibuja una red de vías por las que no circula el AVE (por Asturias, Cantabria, País Vasco, Navarra y La Rioja no pasa; en Galicia la excepción es Ourense), pero plagada de trenes Alvia y Avant. 

Caso llamativo es el de Coruña. Antes de que se inaugurase el esperado AVE a Ourense (el pasado 20 de diciembre), la única manera -que no la mejor- de llegar a Coruña desde Madrid en trenes de alta velocidad era cogiendo un AVE hasta Zaragoza.

Allí, trasbordo a un Alvia que hace 20 paradas: Tudela, Pamplona, Vitoria, Burgos, Palencia, León, Ponferrada, Ourense o Coruña entre ellas. Más de 13 horas de viaje con el único acompañamiento de una de las ventajas que ofrecen los trenes de larga distancia: las películas estrenadas hace no mucho que emiten en los televisores de Renfe.

Después de años en que el tren a Extremadura ha sido protagonista de decenas de chistes, ahora son otros quienes han cogido el desgraciado testigo. La almeriense María no pierde la esperanza: "Creo que han hecho obras en la estación y la han preparado para la llegada del AVE. Supongo que está por llegar en los próximos años, dando continuidad al corredor del Mediterráneo", cuenta en conversación con este periódico.

La línea de alta velocidad Madrid – Galicia.

La línea de alta velocidad Madrid – Galicia. Adif.

En 2018, el ministro de Fomento José Luis Ábalos visitó Murcia. Allí fijó la puesta en marcha de la línea de alta velocidad entre Madrid y Murcia en el año 2020. Además, anunció que entraría en funcionamiento un tren híbrido que reduciría el tiempo del viaje del Madrid-Murcia hasta las tres horas y media.

Ábalos estimaba que en 2019 ya se podría hacer ese trayecto en tres horas. Y lo cierto es que hoy en día ese es el tiempo que, en el mejor de los casos, se tarda en ir desde Madrid hasta Murcia. Eso sí, si en vez de un tren híbrido hubiese, directamente, un AVE, Ábalos habría fallado: se tardaría bastante menos.