Xavier Vendrell junto a Gustavo Petro.

Xavier Vendrell junto a Gustavo Petro. Cedida

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Así llevaron Gutiérrez Rubí y el 'indepe' Xavier Vendrell a Petro a la presidencia de Colombia

Han sido dos de las piezas clave en los comicios cafeteros, los primeros en los que un candidato de izquierdas consigue alcanzar la presidencia.

26 junio, 2022 02:06

Hacer historia es harto complicado. A veces se consigue, pero el trabajo que hay detrás de estos hitos suele ser hercúleo. La victoria de Gustavo Petro en Colombia, en los comicios celebrados el pasado 19 de junio, ha marcado un antes y un después en la historia del país cafetero. Como en cualquier campaña, los asesores de la candidatura juegan un papel fundamental en el éxito electoral y en el caso de Petro hay dos nombres clave que tienen origen español: Xavier Vendrell y Antoni Guitérrez-Rubí.

Nunca antes un candidato de izquierda había tomado las riendas de la presidencia de la República. Atrás queda el continuismo del uribismo, con la presidencia de Duque en los últimos cuatro años, para dar paso a una etapa que marcará un antes y un después en la historia del país.

Vendrell, ex-militante de Terra Lliure entre 1989 y 1991, se enroló en las filas de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) en 1991 y militó en el partido independentista durante más de veinte años. Entre tanto, fue diputado en el Parlamento de Cataluña durante 11 años y secretario de Organización y Finanzas del partido. Dirigió las campañas electorales por todo el territorio desde 1996 hasta 2008, llegando a ocupar el cargo de Consejero de Gobernación de la Generalitat durante el tripartito liderado por el socialista Pasqual Maragall.

[Gustavo Petro, el nuevo presidente de Colombia, estudió en la Universidad de Salamnca]

En 2010 abandonó la política para dedicarse al sector privado como director del grupo Biomek, un conjunto de empresas dedicadas al sector de la salud y a la investigación científica de la electromedicina. Un año más tarde, Vendrell inició su carrera como empresario para fundar Barcelona Export Group, una consultoría dedicada a la internacionalización de empresas europeas en países emergentes, especialmente en Latinoamérica. La empresa tiene en Bogotá su sede americana.

El empresario y político catalán, que en 2020 fue detenido por parte de la Guardia Civil en el marco de la operación Voloh (que investiga un supuesto desvío de fondos públicos de la Generalitat de Cataluña), tuvo un papel muy activo en la carrera a la presidencia electoral de Gustavo Petro. Hasta ahora, tan solo había participado como asesor testimonial en dos campañas menores: una para la alcaldía de Miami (Florida) y otra para la ciudad de Rosario (Argentina).

En conversación a EL ESPAÑOL, el empresario catalán declara que “organizó un equipo de hasta 40 personas que trabajaron en la comunicación del proyecto del ahora presidente colombiano, ayudó a estructurar un equipo de seguridad personal del candidato y estructuró un enorme tejido de voluntariado, que llegó a superar las 86.000 personas repartidas por todo el país”.

Petro, que fue uno de los observadores internacionales del 1-O en 2017, empezó a trabajar con Vendrell ya en su etapa como alcalde de Bogotá desde el año 2011. “Nuestra relación profesional empezó en la campaña de las presidenciales de 2018. Le ayudé más como amigo que como asesor, sobre todo en la redacción del discurso tras la derrota electoral ante Duque. Un mes más tarde, en julio del mismo año, nos encontramos en Marsella y le dije: ahora lo que tienes que hacer es montar una estructura mucho más efectiva, organizada y seria para ganar en los próximos comicios”.

Gustavo Petro y su futura vicepresidenta, Francia Márquez.

Gustavo Petro y su futura vicepresidenta, Francia Márquez. Reuters

Dos años más tarde, en invierno de 2020, Petro le llamó para pedirle que fuera uno de los principales asesores de su campaña. En julio de 2021, tras un breve encuentro entre los dos en Florencia, se oficializa la incorporación de Vendrell al proyecto.

“Mi principal función ha sido hacer que las cosas ocurran. Colombia es un país donde cuesta mucho tomar decisiones. Para mitigarlo, me encargué de crear una agencia de comunicación in-house construida a partir de militantes del propio partido”, dice.

También colaboró activamente en estructurar un equipo de seguridad personal y de confianza, que asegura “es uno de los aspectos más delicados a tener en cuenta”, y ayudó a fletar transportes y asegurar que los votantes pudieran acudir a los puntos de votación en todo el país.

“Hemos conseguido desplegar la red de apoderados (en Colombia se conocen como testigos electorales) de un partido, llegando a cubrir más de 90.000 mesas electorales de un total de 103.000. Nunca antes se había realizado un despliegue de estas características. Esto ha sido uno de los factores clave, ya que en los territorios con un menor nivel cultural había un riesgo importante de compra de votos y manipulación informativa”, concluye Vendrell.

El grupo de estrategas del presidente

Como asesor de comunicación política, Antoni Gutiérrez-Rubí ha sido otra de las piezas clave en la victoria del líder de la fórmula de coalición Pacto Histórico. Junto a Alfonso Prada, Armando Benedetti y Xavier Vendrell, forma parte del grupo de estrategas más cercanos al presidente.

Fundador y director de Ideograma, una consultora de comunicación con más de 35 años de experiencia con sede en Barcelona que presta servicios en España y Latinoamérica, empezó a trabajar en la estrategia de comunicación tres meses antes de la segunda vuelta de las presidenciales, dirigiendo el equipo de comunicación que Vendrell había montado previamente.

Fue asesor del expresidente panameño Juan Carlos Varela Rodríguez durante su mandato, y el año pasado trabajó con Alberto Fernández de cara a la segunda vuelta de las elecciones legislativas en Argentina. “Tiene una capacidad extraordinaria de leer los estados emocionales de la sociedad. Y es lo que ha hecho en el caso de Gustavo Petro: conectar su figura con el electorado con una fineza extrema”, explica Pau Solanilla, exdirector general de Llorente y Cuenca en Panamá y Cuba y consultor de comunicación que ha colaborado intensamente con Gutiérrez-Rubí en los últimos años.

Como senador en sus años previos, Petro fue un político que denunció varias veces a Álvaro Uribe por los supuestos casos de ‘falsos positivos’ (asesinato de civiles nobeligerantes por parte del Ejército Nacional) y el paramilitarismo que apoyó los programas del gobierno de entonces. Según cuentan varios medios colombianos, Gutiérrez-Rubí fue el responsable de que el candidato acabara adoptando un discurso más afable y aunador durante la campaña, que acabó catapultándolo hacia la victoria.

Una pared con una imagen del presidente de izquierda colombiano Gustavo Petro en Bogotá.

Una pared con una imagen del presidente de izquierda colombiano Gustavo Petro en Bogotá. Reuters

El consultor catalán fue el principal responsable de su cambio de rumbo dos semanas antes de las elecciones, cuando Petro pasó de los grandes escenarios públicos a compartir espacio y tiempo con ciudadanos de a pie. Todo ello, retransmitido por las redes sociales. Un cambio de estrategia que fue propiciado por el empate técnico a falta de dos semanas de los comicios donde incluso la candidatura de izquierdas obtenía una ligera desventaja.

“Es uno de los asesores electorales más completos del panorama actual”, destaca Solanilla, que conoce a Gutiérrez-Rubí desde hace más de 25 años. “Si echamos un vistazo al top diez mundial de consultores, Antoni es el profesional que publica más libros y artículos con diferencia. La clave de su éxito es, según Solanilla, “su gran capacidad táctica, estratégica y metodológica”, refiriéndose a él como “uno de los grandes investigadores de la comunicación política”.

Dormir en una casa de madera, bailar reguetón con adolescentes o visitar minas de carbón. Estas fueron algunas de las directrices de Gutiérrez-Rubí para dar un vuelco a los pronósticos que finalmente acabaría sucediendo. Suavizó algunas declaraciones que en un primer momento pudieron parecer demasiado agresivas (como la frases de “Colombia fue condenada a vivir de la exportación de petróleo, carbón y cocaína” o “Colombia al exportar petróleo y carbón va en contravía de la tarea más importante de la humanidad: mitigar cambio climático) y las matizó para convencer que no serían los trabajadores quienes pagarían las consecuencias de la reestructuración económica.