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Tras la primera entrega de la entrevista con el presidente suspendido de la Federación Española de Fútbol (RFEF), centrada en su trayectoria personal y su detención y encarcelamiento el pasado mes de julio, EL ESPAÑOL publica la segunda y última entrega, centrada en la Operación Soule y el complicado panorama que vive la Federación. Este pasaje se refiere a los frentes judiciales que afrontan Villar y los demás investigados. Una parte de esta pieza fue hecha por escrito (con derecho a repreguntas posteriores), dada la delicadeza de la situación procesal de Villar y la necesidad de revisar ciertas respuestas con sus abogados.

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Comencemos por el principio. ¿De dónde parte la Operación Soule?

Todo parte de una denuncia interpuesta ante la Fiscalía Anticorrupción por el señor Miguel Cardenal, Secretario de Estado para el Deporte, en noviembre de 2015. Quiero recordar que el padre del señor Cardenal, por el cual siento respeto profesional, fue Fiscal General del Estado (coincidiendo con el Gobierno del señor Aznar) por un periodo de casi ocho años. En ningún momento se me informó de la existencia de la misma, ni me citó la fiscalía ni la UCO (durante casi año y medio de investigación). Mientras que, por el contrario, y sin saberlo, a principios de 2017 sí tomaron declaración al señor Jorge Pérez (quien también era candidato a la presidencia de la RFEF). 

Me parece importante indicar que el señor Cardenal presentó esta denuncia en un contexto manifiesto de ruptura y de enfrentamiento entre el Consejo Superior de Deportes (CSD) y la Federación Española de Fútbol (RFEF), como parte de una estrategia para dañarme y lograr por cualquier medio mi cese. Si conseguía apartarme de mi cargo, se acabaría el periodo de conflicto y él podría seguir con sus planes.

¿A qué planes se refiere...?

Seguir siendo secretario de Estado, básicamente.

¿Para eso necesitaba su salida?

El Consejo y la RFEF estaban enfrentados por el decreto de los derechos televisivos y algunos otros asuntos, una disparidad de criterios sobre la titularidad de los derechos audiovisuales de la Liga y sumas mayores que, a juicio de la RFEF, debían corresponder al fútbol aficionado derivadas de su explotación comercial; el reparto de las cantidades provenientes de las quinielas para la construcción de instalaciones de fútbol; los injustos procedimientos de reintegro abiertos por el CSD del dinero público dedicado a su realización, cuando las referidas instalaciones se encontraban ya construidas y el dinero invertido en las mismas, así como un largo etc.

El grado de intransigencia del CSD en su posicionamiento sobre todos estas cuestiones, siempre del lado de la Liga en detrimento de la Federación, llevó a que las federaciones autonómicas llegaran a acordar varios paros de los partidos de esta categoría en diferentes jornadas a lo largo y ancho del país. Las hemerotecas dan buena fe del contexto de confrontación y de la causa y razón por las que el señor Miguel Cardenal interpuso la denuncia contra mí.

¿Cuándo aparece en escena otro denunciante, su exsecretario general Jorge Pérez?

Más tarde, en enero de 2017 (coincidentemente con el inicio del proceso electoral de la RFEF). Presentó a título personal una denuncia contra mí, Juan Padrón y mi hijo, entre otros. Casualmente, lo hizo ante la misma Fiscalía que estaba a cargo de la investigación, cuya existencia yo desconocía, y no ante la policía o un juzgado de guardia o instrucción, como suele ser habitual en estos casos. El señor Pérez estaba vinculado a las investigaciones del caso Haití por la misma Fiscalía, había sido cesado por mí como Secretario General de la RFEF y posteriormente despedido a finales de 2016 (lo cual evidenciaba su enemistad manifiesta hacia mi persona). Y en aquel mes de enero de 2017 ya se postulaba como candidato a la presidencia de la RFEF (cargo al que yo también aspiraba).

Ángel María Villar, Juan Padrón y Jorge Pérez, en una reunión de la Asamblea de la RFEF en 2016.

Ángel María Villar, Juan Padrón y Jorge Pérez, en una reunión de la Asamblea de la RFEF en 2016. Efe

Ninguna de estas dos circunstancias fueron tenidas en cuenta por la Fiscalía y la UCO al valorar la credibilidad y poner en cuarentena los hechos denunciados por el señor Pérez.

Usted, en privado, acusa también a Javier Tebas de estar detrás de la denuncia.

Fue otro de los instigadores. Es público y notorio que el señor Tebas apoyó al señor Pérez como candidato a la presidencia de la RFEF. Un episodio más de los innumerables intentos y acciones que el señor Tebas viene realizando a lo largo de los años para lograr apartarme de la presidencia. Se cuentan por cientos sus declaraciones públicas en mi contra. Una vez detenido, y encontrándome ya en prisión, solicitó la personación de la Liga en la causa y la intervención judicial de la RFEF. Por último, he de señalar la participación de Miguel Galán, por un interés exclusivamente electoralista, para desprestigiarme y deteriorar mi imagen.

El sumario está construido a partir de tres meses de escuchas telefónicas que parecen configurar un paisaje claro de clientelismo, manejo caprichoso del poder y un sistema de favores a cambio de votos que incluye contrataciones con empresas de otros dirigentes y, sobre todo, un notable despilfarro de recursos. Usted, la cabeza de ese sistema al que se ha llamado ‘villarato’, repite a todo el que le quiera escuchar que es inocente. ¿Niega administración desleal o apropiación indebida, delitos por los que está siendo investigado entre otros?

Si, los niego. No he cometido ningún delito. Soy inocente. Jamás me he apropiado indebidamente de nada de la RFEF. De las escuchas telefónicas no se puede extraer (como se ha hecho) que haya habido ninguna irregularidad penal. Constituyen interpretaciones inicialmente realizadas por la UCO en sus informes, no cuestionadas ni por la fiscalía ni por el juez, que no fueron contrastadas conmigo antes de la detención. Se toman tan sólo extractos de las llamadas, no todo su contenido, y sin ubicarlas en el real contexto de los hechos y de las circunstancias específicas.

Le pongo un ejemplo, en lo que respecta a una conversación con mi banco, al cual llamé para preguntar si había recibido una transferencia de Suiza a mi cuenta española por importe de 150.000 euros. Tras confirmármelo, también pregunté por el saldo actual de esa cuenta, que era bastante importante. Pues esa conversación la señala la UCO para presuponer, sin mayor comprobación, que el dinero (por cierto, recibido por mi trabajo como miembro de los Comités de la FIFA y de la UEFA) es ilícito. Las únicas percepciones que he recibido del extranjero han sido los emolumentos pagados por mi actividad en la FIFA y UEFA, los cuales han sido abonados en mis cuentas bancarias en España y declarados a la Agencia Tributaria. Y, por supuesto, no tengo cuentas bancarias en el extranjero.

Es muy fácil hablar y juzgar equivocadamente el sentido de las grabaciones hechas a una persona

También le tengo que expresar que es muy fácil hablar y juzgar equivocadamente el sentido de las grabaciones hechas a una persona, desde el desconocimiento profundo y detallado de la realidad concreta. Creo que no existe un solo ser humano que en su ámbito privado, y menos con trascendencia pública o con ejercicio de responsabilidades de esta naturaleza, pudiera soportar una exposición pública de sus conversaciones privadas, como han hecho conmigo. Cualquier comentario informal que pudiera hacer le reportaría ser calificado despectivamente, o acusado injustamente, sin fundamento y a la ligera.

¿No reconoce siquiera haber manejado caprichosamente el poder?

Nunca he manejado caprichosamente el poder. No es mi forma de actuar ni va con mi carácter. Yo tengo unas funciones tasadas en los Estatutos de la RFEF y nunca me he extralimitado del ejercicio de las mismas, lo cual ha sido ratificado año tras año por la Asamblea General.

Le reitero que no ha habido clientelismo ni administración desleal ni apropiación indebida, ni ningún otro delito cometido por mí o por los restantes presidentes de federaciones imputados en esta causa. Todas las cuestiones por las que nos han acusado y que se señalan como ilícito penal (Santa Mónica, Adidas, B4, Pony, etc.), todo se realizó con conocimiento y autorización de los órganos competentes de la RFEF. Con total y absoluta transparencia. Ahí están las actas que lo demuestran. Fueron decisiones que en ese momento nos parecieron más que acertadas y, por supuesto, en beneficio de la RFEF. Pero es que, además, algunos de estos temas ya han sido objeto de procesos penales históricos que han sido sobreseídos.

El despilfarro económico también lo niego. El gasto en el fútbol modesto se ha multiplicado casi por tres veces y media durante mi presidencia. También le he decir que al principio de mi mandato como presidente, en torno a un 60% del presupuesto provenía de subvenciones públicas del CSD. Hoy los recursos públicos de la RFEF, vía subvención, se sitúan por debajo del 3%.

Pongamos un ejemplo de ese presunto clientelismo recogido en el auto: llevar un partido de la selección a Murcia para asegurarse el voto de esa federación territorial, ¿es lícito?

Es que eso, tal y como usted lo dice, nunca sucedió. No es cierto. Me explico: cuando se disputa un partido oficial o amistoso en casa tendremos que hacerlo en alguna región del país que se corresponda con una federación autonómica, ¿o vamos a jugar en la Luna? En mi período como presidente hemos jugado en todas las federaciones autonómicas con nuestras diversas selecciones nacionales, para que las pudieran disfrutar los aficionados de todo el país. Con la selección absoluta hemos jugado en todas las federaciones territoriales, salvo en el País Vasco, Navarra, Ceuta y Melilla.

Siempre que se juega un partido oficial o amistoso, al seleccionador nacional se le pregunta previamente cuál es su opinión sobre los posibles rivales y el lugar donde del encuentro. Nunca se decide el rival o el lugar de un partido si el seleccionador nacional no da con anterioridad su visto bueno. En el caso del partido de Murcia contra Colombia de junio de este año, si bien existían otras posibilidades, el seleccionador nacional me solicitó expresamente hacerlo en esta ciudad. La razón fue que a principios de año se había disputado un partido amistoso de la sub-21 contra Dinamarca en Murcia, al que asistieron más de 25.000 espectadores en la Nueva Condomina, con un grandísimo ambiente. Todo lo demás son especulaciones y conversaciones sacadas de contexto, como lamentablemente ha sucedido demasiadas veces.

Cuando se disputa un partido en casa, tendremos que hacerlo en alguna región del país que se corresponda con una federación autonómica, ¿o vamos a jugar en la Luna? 

Por cierto, en Murcia se han jugado en los últimos años otros tres partidos internacionales, y ninguno coincidió con procesos electorales. ¿Cómo se puede decir que esto es un ilícito? No me olvido de que en la Federación Andaluza de Fútbol (FAF) en los últimos diez años hemos jugado si no me equivoco unos 11 partidos internacionales, y usted conoce que el Presidente de la FAF ha sido opositor a mi gestión. ¿Alguien de verdad puede creer que los partidos internacionales están supeditados a un rédito de votos? Estoy indignado.

¿Asegurar 340.000 euros para la construcción de un campo en Cantabria, pero transfiriendo el dinero a la cuenta del presidente de esa federación, José Ángel Peláez, es una gestión transparente?

Eso no ocurrió así. Nunca se transfirió el dinero a la cuenta personal de Peláez. Mire, surgió la necesidad de reformar el campo del Racing de Santander, dado que dos niños se fracturaron la tibia y el peroné debido al mal estado del campo.

Por este accidente el presidente de la Federación Cántabra pidió a la RFEF el proyecto de reforma del campo,a fin de obtener la correspondiente financiación. El proyecto fue aprobado por la RFEF y la federación cántabra suscribió un convenio con el Ayuntamiento de Santander y el Racing para la realización de las obras, cuyo importe total era de 340.000 euros, realizándose un primer pago a la empresa constructora de 67.000 euros.

Para abonar las cantidades restantes del proyecto, Peláez pidió que el dinero se enviase a las cuentas de la federación cántabra, nunca a la suya personal, y desde la cuenta de su federación efectuar el pago a la constructora. Porque la federación cántabra era quien había suscrito el convenio con el Racing, y así quedaba constancia documental de la ejecución de todo el proyecto. Finalmente los responsables económicos de la RFEF consideraron más conveniente efectuar el pago del dinero restante directamente a la empresa que había construido el campo. Esto fue todo.

¿Cómo se entiende la célebre frase del propio Peláez recogida en el auto: “Presidente, tienes 5,2 millones de euros para lo que se te ponga en los huevos”?

Por favor, no se pueden tomar determinadas expresiones en sentido literal, sin más… Del contexto de la conversación queda perfectamente claro que no se estaba hablando de un uso personal de esta cantidad, sino de su ubicación dentro del presupuesto de la RFEF. Con mayor detalle, la frase de Peláez está relacionada con la necesidad de atender a los requerimientos de reintegro efectuados desde el CSD por causa del incumplimiento de requisitos formales de justificación de subvenciones concedidas para la construcción de campos de fútbol por las federaciones territoriales, provenientes del 1% de las quinielas.

Esto suponía un problema de tesorería para la RFEF, puesto que la responsable del reintegro era la propia RFEF, y no las federaciones territoriales a pesar de ser las destinatarias de los fondos. Pues bien, en esta situación la RFEF (que había recurrido judicialmente las resoluciones de reintegro del CSD) necesitaba disponer de una reserva de cerca 8 millones de euros ante la eventualidad de que los tribunales no le dieran la razón y la cuestión era de dónde iba a salir el dinero para afrontar los posibles reintegros. En este contexto surge la conversación de los 5,2 millones. Y entre las diferentes alternativas financieras que se tuvieron en cuenta para ir dotando a esta reserva en el presupuesto de 2017, se consideraron las partidas destinadas al fútbol aficionado a través de las federaciones territoriales que no estaban adscritas por convenio o ley a un fin concreto. Esta cantidad específica ascendía aproximadamente a 5,2 millones, lo cual no es una cifra casual. A eso se refería Peláez en la llamada.

¿Niega haber recompensado usted la lealtad de los presidentes de las federaciones territoriales que le eran afines, perjudicando a los que no? Hay algunas conversaciones verdaderamente comprometedoras en el sumario, poco edificantes. (Un ejemplo: Padrón diciendo que “hacen lo que yo diga y en las demás territoriales igual, porque si no los quito”). (Otro, de usted mismo: “Cuando se ejerce la autoridad, me cago en el dinero”).

La lealtad no se compra. Se tiene o no se tiene. Nuevamente, son frases de conversaciones privadas descontextualizadas. Nunca he beneficiado a los que me apoyan y perjudicado a los que no. En lo económico, por ejemplo, todas las federaciones autonómicas han cobrado las subvenciones con cargo a fondos privados que les concede la RFEF de acuerdo a unos parámetros fijados por la Junta Directiva: un fijo idéntico para todas y un variable de acuerdo a criterios como el número de jugadores, clubes, etc. En lo político, jamás se ha privado a ninguna federación de formar parte de los órganos que estatutariamente les pudiera corresponder.

Otras cuestión diferente son las relaciones personales y las deslealtades. Yo, como presidente, tengo la competencia de nombrar y proponer a los miembros de los comités a nivel nacional y de la FIFA y de la UEFA que pudieran corresponder a España. Lógicamente, siempre he designado a personas que además de sus aptitudes han demostrado una lealtad hacía la propia RFEF, sus órganos de decisión y a mí como presidente. Me parece lo más natural del mundo.

¿Acaso el Presidente del Gobierno no nombra a los ministros de acuerdo con los mismo parámetros? ¿No se llegan a acuerdos de investidura en los que se hacen todo tipo de concesiones? Me viene ahora a la cabeza la aprobación del presupuesto general del Estado; ¿no ofrece el Gobierno a cambio del apoyo de los diputados de una comunidad autónoma beneficios económicos para esta región concreta? ¿Es esto un delito? Pues claro que no. Es algo normal y habitual.

La Federación tenía relaciones mercantiles y/o de prestación de servicios con empresas vinculadas a algunos dirigentes federativos. Se contrataban servicios a precios superiores a otras ofertas. ¿No supone esto administración desleal?

No, rotundamente no. Claro que no es administración desleal ni ningún otro delito. Hemos contratado ciertos servicios con personas vinculadas a la RFEF, directivos, pero nunca lo ha sido en detrimento de la institución, porque los servicios han sido de gran calidad y los precios los correspondiente al mercado, apoyados en una relación de confianza y de conocimiento de los servicios que precisaba la Federación por su condición de personas pertenecientes al mundo del fútbol. Nunca se vulneró ninguna normativa en este sentido.

No obstante, para la actual temporada se iba a modificar la regulación federativa e implantar distintas normas en lo referente al cumplimiento normativo. Entre ellas, la evitación de conflicto de intereses entre los directivos y la parte de operaciones comerciales. Se llegó a enviar a los asambleístas la propuesta de Estatuto con estos cambios, pero finalmente, por causa de las detenciones, se retiró el punto del orden del día.

Hemos contratado ciertos servicios con personas vinculadas a la RFEF, directivos, pero nunca lo ha sido en detrimento de la institución

Estas nuevas reglas se incluían para adecuar nuestra normativa a los estándares recientemente aprobados por la FIFA sobre este tipo de contrataciones. Pero reitero, ello no significa que con anterioridad estas prácticas constituyesen irregularidades, y mucho menos delito de naturaleza alguna, sino que lo que se pretendía era mejorar en cuestiones de independencia económica y contratación.

¿Por qué decidió dejar de recibir dinero público del Consejo Superior de Deportes, eludiendo así sus controles?

Nunca rechazamos la subvención ordinaria del CSD para eludir sus controles. Qué barbaridad es solo pensarlo así… Se renunció a esta subvención, próxima a los cuatro millones de euros anuales, para ayudar a las restantes federaciones nacionales, porque el presupuesto que tenía el CSD en aquella época, debido a la crisis económica que asolaba el país, se había rebajado considerablemente. La RFEF se privó durante tres años voluntariamente de unas subvenciones, cerca de 12 millones de euros, que el CSD repartió a todas las federaciones deportivas a nivel estatal. Existía la subvención pública para la remodelación de los campos de fútbol proveniente de los ingresos de las quinielas, que se siguió pagando anualmente.

Además, la Ley del Deporte otorga la potestad al CSD de fiscalizar todo el dinero de las federaciones, incluido el dinero privado, por lo que en ningún caso la RFEF podría haber eludido los controles del CSD. Por cierto, siempre he defendido que el control de los fondos privados por el CSD constituye un exceso y no se encuentra justificado por mucho que lo recoja así la ley.

Durante años se ha dicho que prefirió renunciar a ese dinero y blindarse frente al CSD...

Ello fue un bulo que alguien levantó para desprestigiar a la RFEF, cuando realmente fue una muestra de solidaridad sincera con las restantes federaciones, que lo estaban pasando mal económicamente en los años más duros de la crisis. Del bulo se hicieron posteriormente eco los medios de comunicación, convirtiendo en algo negativo lo que era positivo. Esto me hace recordar que en el auto se contienen varias referencias sobre noticias publicadas en los medios de comunicación como elementos o pruebas que fueron tenidos en cuenta para ingresarme en prisión, no siendo como en el anterior caso ciertas.

Creo que aquí se produce algo paradójico. La RFEF renuncia voluntariamente a aproximadamente 12 millones de euros de la subvención ordinaria durante tres ejercicios y por otro lado se recrimina y se judicializa por parte del CSD la no justificación correcta de la subvención en el caso de Haití, cuando esta ascendió a 1.250.000 aproximadamente, cantidad muy inferior a la renunciada por la federación.

Respecto al caso Haití, la devolución del dinero con intereses al CSD parece una confesión de culpabilidad.

Yo me enteré de eso por los medios, no era consciente de ese problema. Encargué una auditoría y me dijeron que había habido ciertas irregularidades. En ese momento devolvimos el dinero, con intereses. A mí me falsificaron nueve firmas, no sé quién, y actuamos inmediatamente. No ha existido perjuicio económico para el Estado. Hemos reconocido nuestro error, pero delito no existe.

Según la Fiscalía, cuando fue detenido en julio tenía previsto presentar unas cuentas anuales maquilladas en más de veinte millones de euros.

No es cierto. Nuevamente se han malinterpretado las conversaciones grabadas. Yo nunca me ocupé de la parcela económica de la RFEF. No obstante, en mi programa electoral incluí un paquete de profundas reformas. Entre ellas, varias de contenido económico, siguiendo las innovaciones recientes de los estatutos de la FIFA y de la UEFA.

A partir de la información que me dieron responsables económicos de la RFEF y auditores externos se me explicó (y pude comprobar) que en la formulación de las cuentas existía una diferencia entre la interpretación de determinados principios contables y de auditoría aplicados por los auditores del CSD y los criterios, en mayor medida de gestión, utilizados por la RFEF, ambos válidos, pero que determinaban, según se aplicasen unos u otros, diferentes resultados del ejercicio. Pero ello nunca jamás como fruto de un maquillaje o engaño.

Un ejemplo de los criterios contables que fueron causa de disparidad es el siguiente: cerca de 6 millones de euros que eran de la parte de la explotación de los derechos audiovisuales que le correspondían a la Federación y debían ser abonados por la Liga. Esta última consideraba que el devengo de esta cantidad correspondía al ejercicio 2017, mientras que la RFEF por el contrario defendía que era de 2016.

Ángel Villar y Miguel Cardenal, en una foto de archivo.

Ángel Villar y Miguel Cardenal, en una foto de archivo. EFE

Otro: alrededor de 4 millones de euros que se correspondían con parte de las sumas de los procedimientos de reintegro de subvenciones acordados por el CSD que podían ser exigidos en ese ejercicio de mediar sentencia judicial en contra de la federación. Como la RFEF decidió apelar estas resoluciones en la vía judicial, consideró informar de los mismos a la Asamblea General, pero no dotarlo como pérdida hasta obtener una resolución judicial que resolviese el litigio, puesto que cabría la posibilidad de que se diese la razón a la RFEF.

Y así sucedió con otras partidas de menor cuantía que en su totalidad suman aproximadamente los 20 millones a los que usted se refiere. Teniendo en cuenta mi petición, se decidió reformular las cuentas en el mes de junio, aplicando de entre los diferentes criterios posibles aquellos más conservadores. Finalmente las cuentas fueron sometidas a la Asamblea General, que las aprobó en el mes de julio.

Pasemos a uno de los asuntos más escabrosos del caso: el papel de su hijo Gorka, abogado y ex director general del fútbol sudamericano. La Fiscalía les acusa de haber mantenido una “relación triangular” entre la Federación, Gorka y federaciones con las que España concertaba partidos amistosos, generándose después beneficios para el estudio jurídico de su hijo. Concretamente, con las federaciones de Corea del Sur, Venezuela, Chile, México, Argentina, Ecuador, Colombia u Oceanía, que poco después de suscribirse los acuerdos con la RFEF firmaban contratos con la empresa de Gorka, Sport Adviser. ¿Qué tiene que decir al respecto?

Mire, mi hijo Gorka, tras un año de investigación, no formaba parte ni de la denuncia inicial del señor Miguel Cardenal ni de los informes policiales. Pero en enero de este año, iniciado ya el proceso electoral, el señor Jorge Pérez (despedido por mí e investigado en el caso Haití, candidato a la presidencia de la RFEF, y siendo mi hijo Gorka el director de mi campaña) se acercó a la Fiscalía Anticorrupción y les dijo en su denuncia que se habría favorecido a la federación coreana en la fijación de un partido, porque la mujer de Gorka es de origen coreano.

El señor Jorge Pérez aportó en aquél momento un pendrive con documentos que demuestran que mintió de forma absoluta. Pero es que sin matiz. Para hacerme daño a mí y en su propio beneficio, sin importarle las consecuencias sobre mi hijo (que, por cierto, nada había tenido que ver con su cese y posterior despido).

Jorge Pérez ha mentido de forma absoluta

Igual si se hubiera puesto en cuarentena las manifestaciones del señor Pérez, un investigado con un claro conflicto de intereses porque quería ser presidente de la RFEF a cualquier precio y mi enemigo declarado, comparado papeles y pedido a la gente información, esta pregunta no tendría sentido, ni nadie habría pasado once días en prisión. ¡Una barbaridad! Esto le voy a dejar a mi hijo que lo cuente con más detalle cuando él lo considere.

También en el auto se ha hablado del partido España-Colombia de junio de este año, vinculándolo a mi hijo. Una nueva descontextualización. En aquella fecha estaba programado el partido contra Croacia, pero finalmente esta federación nos respondió que no deseaba jugar contra España. Tras la cancelación del partido por Croacia, y dado que existía una propuesta de antemano de Colombia, se le preguntó al seleccionador nacional y dijo que adelante. Por lo tanto, no tiene nada que ver la elección del rival con mi hijo.

Gorka Villar, en una imagen de archivo.

Gorka Villar, en una imagen de archivo. Getty Images

Otra cosa diferente es que el presidente de la Federación Colombiana, que es amigo de Gorka desde hace muchos años, antes incluso de su etapa en la CONMEBOL, le hubiera llamado para interesarse por la disponibilidad de España. Esto es algo absolutamente normal en el mundo del fútbol. La firma de mi hijo asesoró a la Federación Colombiana en el pasado y dejó de hacerlo para evitar cualquier conflicto de intereses cuando llegó a ser Director General de la CONMEBOL a finales de 2014, así como a diferentes clubes de este país, y estaba retomando nuevamente la relación profesional con esta federación. Pero ello nada tiene que ver con la elección de Colombia para ese partido. Es lamentable que por este error pasara 11 días en prisión. De verdad que no lo puedo comprender.

Había una sospechosa coincidencia entre federaciones que habían concertado partidos con España y eran clientes del despacho de su hijo Gorka.

Mi hijo es un profesional formado en el ámbito del derecho del deporte, que ha sido reconocido por los clientes que ha llevado su firma y que han depositado en él y su equipo su confianza a lo largo de los años. Su valía y capacidad profesionales están fuera de discusión. Y no es por amor de padre: pregunte a otros profesionales del sector. Por este motivo yo siempre le he pedido ayuda, por ser mi hijo y persona cercana de la máxima discreción y confianza, y por conocimiento de los temas. Él siempre ha trabajado desinteresadamente por mí, y de ello solamente me he beneficiado yo y la RFEF. Y jamás le ha causado ningún perjuicio, todo lo contrario. Es más, siempre ha sido extremadamente cuidadoso en la elección de sus clientes y casos para no entrar en conflicto de intereses con el fútbol español. Lo que realmente me duele muy dentro de mí es que de ello era conocedor Jorge Pérez; a él mi hijo también le ayudó en muchas ocasiones, y sólo por sus deseos de hacer daño e intereses personales lo ha denunciado faltando a la verdad.

¿Promovió a su hijo para ser presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (CONMEBOL)?

No. Nunca tuve nada que ver en el nombramiento de mi hijo como Director General de la CONMEBOL. Fue una propuesta que le realizó a él directamente el anterior presidente de esta confederación. Antes de su nombramiento, mi hijo llevaba varios años trabajando como asesor de la CONMEBOL y de otras federaciones de la zona, lo que supongo se valoró al hacerle la propuesta. Más bien fue al contrario, yo no quería que fuese a vivir a Sudamérica, porque se llevaba con él a mis únicos dos nietos, que mi mujer y yo no íbamos a ver crecer, y así se lo dije a algún dirigente de la zona.

Otro puntal del caso es la relación con la empresa Santa Mónica, propiedad del empresario fallecido Jesús Samper. La Federación sufrió un perjuicio económico de 51 millones por su relación estrecha con esta empresa, algunos de cuyos dirigentes mantenían una fuerte amistad con usted. Se sospecha que sobrefacturaban derechos y patrocinios para ‘beneficiar’ después a los dirigentes federativos. 

En el año 2004 la situación económica de la RFEF fue muy complicada debido a diferentes factores.  Todo ello generó una situación de extrema falta de liquidez y tesorería. En ese momento se presentó el señor Samper como responsable máximo del Grupo Santa Mónica, con el que la RFEF ya poseía relaciones comerciales desde hacia varios años, y realizó una muy buena oferta por los derechos audiovisuales de la selección absoluta, de patrocinio y licencias, por lo que una vez aprobados por los órganos competentes de la federación se firmaron tres contratos.

La relación continuó sin ningún inconveniente durante varios años y la RFEF pudo sortear la situación de falta de liquidez. Alrededor de 2012, Santa Mónica comienza a tener dificultades financieras y a incumplir sistemáticamente sus obligaciones económicas con la RFEF. De acuerdo a los contratos vigentes hasta aquél entonces, Santa Mónica se encargaba de negociar directamente con los patrocinadores y posteriormente pagar a la RFEF, deducida su comisión. Ante la acumulación de estas deudas, le hicimos saber que esta situación no podía mantenerse en el tiempo.

Alrededor de 2012, Santa Mónica comienza a incumplir sistemáticamente sus obligaciones económicas con la RFEF

En este contexto, llegamos a un acuerdo para intentar enderezar las relaciones comerciales, por el cual Santa Mónica seguiría encargándose de la negociación con los patrocinadores y empresas de televisión, pero el pago realizado por las mismas iría directamente a la RFEF, la cual le abonaría luego la comisión correspondiente a Santa Mónica. Este nuevo mecanismo sirvió para reducir en parte la deuda de Santa Mónica, pero no solucionó completamente el problema.

En ese tiempo, la UEFA aprueba que los derechos audiovisuales de las competiciones de selecciones (Eurocopa) sean comercializados de forma colectiva por ella, lo que implicaba que debíamos ceder a la UEFA los derechos de televisión de la selección absoluta. Una de las condiciones que imponía la UEFA es que esta cesión tenía que ser libre de otros poseedores de los derechos, como era Santa Mónica en aquél momento. Además, los contratos firmados con Santa Mónica incluían derechos de tanteo y retracto.

Jesús Samper, dueño de Santa Mónica.

Jesús Samper, dueño de Santa Mónica.

En estas circunstancias, se analizó la situación por la Junta Directiva, la cual aprobó por unanimidad rescindir los contratos que nos vinculaban a Santa Mónica por falta de pago. Si bien, posteriormente hubo sólidas razones que mostraron que la opción más beneficiosa para la RFEF era alcanzar entre ambas partes un acuerdo de extinción de todos los contratos. Entre otras razones, puedo destacar que Santa Mónica iba a emprender acciones legales contra la rescisión de su contrato por lo que la retransmisión y la explotación de los partidos de la selección absoluta se ponía en verdadero riesgo, emergían gravísimas dificultades en un escenario de conflicto legal para poder cobrar el resto de la deuda de Santa Mónica y por si fuera poco se habían pignorado algunos ingresos provenientes de la explotación de los derechos por Santa Mónica a favor de terceros. Además, dentro de la batalla en los tribunales era más que probable la declaración de concurso de acreedores por parte de Santa Mónica o su propia liquidación, una amenaza muy seria para las arcas de la RFEF.

¿Era legal que Santa Mónica pignorase esos derechos a terceros?

Era evidente que lo había hecho. Yo consulté a los abogados y me dijeron que no era correcto. Con la firma de la extinción de mutuo acuerdo, la RFEF recuperaba de forma inmediata todos sus derechos, así como su explotación pacífica, y se compensaba una parte importante de la deuda de Santa Mónica. También se cumplía con la normativa UEFA. En resumen, no puedo negar que como en cualquier otra negociación la RFEF tuvo un coste de extinción de los contratos con Santa Mónica, pero ello para obtener unos mayores y más cuantiosos beneficios el día de mañana. El acuerdo fue muy beneficioso para la RFEF.

¿51 millones no es un coste de rescisión un poco alto…?

Obtuvimos mayores beneficios, no solo económicos: también la estabilidad de los partidos televisados de la selección absoluta. Si entras en demandas, esos derechos pueden formar parte de la masa concursal y no los puedes vender.

En todo caso, un agujero muy gordo...

Importante, sí... Por eso rescindimos la relación contractual.

Todas las actuaciones relativas a la negociación y a los acuerdos de extinción con Santa Mónica, con la explicación pormenorizada de sus condiciones, fueron ratificados por los órganos competentes de la RFEF. Yo no estuve presente en ninguna reunión sobre la negociación de los contratos, ni firmé la extinción de los mismos. El señor Jorge Pérez denunció ante la Fiscalía Anticorrupción este asunto, encontrándose presente en las reuniones de la Junta Directiva, Comisión Delegada y Asamblea General que aprobaron todas estas actuaciones, no expresando en aquel momento ante sus miembros que se estuviera cometiendo algún tipo de ilícito penal. 

¿Es que se equivocó todo el mundo? Me da la sensación, como viene ocurriendo en la presente investigación, que tan sólo se quiere acusar a dos personas, a Juan Padrón y a mí, y no al resto que intervinieron en la decisión. No lo entiendo. ¿Esta es la seriedad de la investigación? Y reitero, cuando además no existe ninguna irregularidad ni nada delictivo en este acuerdo, sino una excelente gestión para la RFEF.

Otro asunto sospechoso: la Federación pagó entre 2009 y 2016 más de 36,5 millones de euros en camisetas de la marca, destinadas a los árbitros de todas las categorías. Las prendas (confeccionadas por Estudio 2000, una empresa propiedad de un amigo íntimo de Juan Padrón) resultaron defectuosas y no llegaron a usarse. Desde 2013, más del 99 % de los ingresos de Estudio 2000 provienen de la RFEF. ¿Cómo puede creerse que no hubo comisiones bajo cuerda y que se trata de una gestión razonable, limpia y cuidadosa?

El precio que paga la RFEF por estos contratos constituye una ayuda gratuita al fútbol aficionado de las federaciones territoriales, con cargo a los recursos privados, no públicos, de la RFEF. Cada federación regional, todas sin excepción, tiene adjudicado un saldo que fue decidido por acuerdo de todas ellas y que se va gastando cada temporada para adquirir estas prendas a Estudio 2000. Incluso todos los años varias federaciones solicitan más material que el que le corresponde por año, pagando ellas mismas este exceso.

El precio que paga la RFEF por estos contratos constituye una ayuda gratuita al fútbol aficionado

El primer contrato se firmó en 1998. Recuerdo que antes de la firma del primer contrato se ofreció el mismo a ADIDAS (proveedor oficial de la selección absoluta), que declinó nuestra propuesta, por lo que se iniciaron las negociaciones con Estudio 2000, conocida por comercializar prendas deportivas de la marca Puma.

Me parece recordar que en los dos contratos hay una cláusula de extensión de su duración anual, por lo que si el mismo no se denuncia por ambas partes con un plazo de antelación, el mismo se prorrogará.

¿No tuvieron otras ofertas de proveedores mejores?

Hasta donde recuerdo, en todos estos años nunca se recibió ninguna oferta de otro proveedor para suministrar este tipo de equipaciones, y todas las prendas fueron entregadas. Yo siempre he pensado que se proporcionaba un buen servicio a las federaciones territoriales, y por supuesto que a mí no se me ha pagado ningún soborno o comisión por estos contratos, ni me consta que lo haya recibido el señor Padrón ni ninguna otra persona. En la causa que se tramitó en el Juzgado número 47 de Madrid, en la que estuvo personado el señor Tebas, también se denunciaron los contratos con Estudio 2000, y el Juzgado archivó la causa después de casi diez años de instrucción. El acoso de Javier Tebas contra mí ha sido constante.

En los miles de folios de los que consta el sumario de la Soule hay un buen espacio dedicado a la Mutualidad de Previsión Social de Futbolistas Españoles de Prima Fija. Los investigadores se han fijado en un grupo de federaciones territoriales en las que existían flujos de dinero hacia empresas relacionadas con los directivos y en las que también se producían contrataciones de familiares: un batiburrillo opaco donde se mueven muchos millones de euros, dado que en España hay caso un millón de licencias. ¿Niega también irregularidades en esa entidad?

Mire, la Mutualidad da un gran servicio a los jugadores de fútbol de todas las categorías, como operaciones, recuperaciones de lesiones, indemnizaciones por accidente, por fallecimiento en un partido, etc.

Posee unos ingresos tasados provenientes de unos 800.000 mutualistas en toda España. Para que todo el mundo lo entienda, cada vez que un club tramita la ficha de un jugador ha de abonar una cantidad total. Esta cuota incluye por un lado los costes administrativos de la licencia y por otro los correspondientes a los gastos sanitarios a través de la Mutualidad. Posteriormente, la federación territorial que tramita la ficha transfiere la cuantía correspondiente a los gastos sanitarios a la delegación territorial correspondiente de la Mutualidad. La RFEF también hace aportaciones a la Mutualidad, siempre con fondos privados.

Tal y como ha puesto de manifiesto la investigación, podría ser que en determinado casos algunas federaciones no hubieran transferido a su delegación territorial de forma inmediata la parte correspondiente a la cuota sanitaria de las fichas, pero parece que siempre quedaron registradas estas deudas entre la federación y su propia delegación. Hasta donde yo conozco, nunca estuvieron las delegaciones territoriales de la mutualidad en precario. Por estas razones, sinceramente creo que no puede haber delito alguno en este caso. Puede que algún retraso en el flujo de pagos, pero nada más.

Juan Padrón, vicepresidente económico de la RFEF, el día de su detención.

Juan Padrón, vicepresidente económico de la RFEF, el día de su detención. Diario de Avisos

Jorge Pérez dijo durante la campaña electoral que la Federación vive “en una burbuja dictatorial en pleno siglo XXI”. Ahora mismo la opinión pública está mayoritariamente de acuerdo con él...

Considero hasta normal que dijera eso. Él quería ser a toda costa presidente de la RFEF. En las campañas electorales, como en las políticas, tan sólo por verse cumplidas las ambiciones personales, se dicen muchas cosas fuera de lugar.

Lo cierto es que el señor Jorge Pérez, como secretario general por casi trece años, gestionó la RFEF teniendo mucha libertad para actuar, como él mismo ha reconocido cuando ha expresado públicamente que le habíamos recortado sus competencias en los últimos tiempos. Él llevaba el día a día: negociaba, firmaba contratos, era jefe de personal, enviaba la mayor parte de las comunicaciones oficiales al CSD, clubes, jugadores, federaciones, FIFA y UEFA, etc., con gran autonomía e independencia funcional.

Ningún medio le ha reprochado a Jorge Pérez no haber denunciado estos hechos antes, si es que realmente eran delictivos (que no lo son)

En todos los años que ocupó su cargo nunca le vi quejarse de nada, y jamás comentó que se pudiera haber cometido un ilícito penal. Comencé a perder mi confianza en él por diferentes motivos relativos a cuestiones económicas y de rendimiento de su trabajo. Luego hizo pública su intención de presentarte a la presidencia de la RFEF y desde ese momento comenzó a atacarme. Por estas declaraciones y ataques fue cesado en octubre de 2016 y al mes siguiente despedido. Es entonces cuando incrementó el número de graves acusaciones públicas, y posteriormente, ya en precampaña electoral, presentó la denuncia ante la Fiscalía. Tenía, por supuesto, sus propios intereses.

Por el contrario, la RFEF no le ha acusado de ningún ilícito penal a él. Por cierto, al igual que yo está investigado en las mismas causas penales, en todas ellas: en el caso Soule, Haití y Marino y Recreativo. Ha habido ciertos medios de comunicación que me han insultado y linchado desde hace ya muchos años. Particularmente en los últimos meses. Pero ninguno lo ha hecho con Jorge Pérez, que estuvo a mi lado durante más de una década. Ninguno le ha reprochado a él no haber denunciado estos hechos antes, si es que realmente eran delictivos (que no lo son). ¿Por qué será?

¿Por qué se rompió su relación con Pérez?

Yo perdí la confianza en Jorge Pérez. No acudía a trabajar por la mañanas, siendo un mal ejemplo para el resto de empleados, de los cuales era superior inmediato. Se impuso él sólo, a sí mismo, bonus elevadísimos, y finalmente empezó a hacer declaraciones en contra de la Federación y de mi persona por sus propias ambiciones. 

Llaman la atención algunos sueldos altos en la Federación, además de la baja productividad comprobada de algunos empleados. Y el ambiente general de despilfarro. ¿Tiene sentido, por ejemplo, que la exdirectora de márketing, María José Claramunt, viviese dos años en un hotel de 5 estrellas pagado por la RFEF?

No comparto su afirmación sobre los sueldos elevados y la baja productividad comprobada de algunos empleados que usted manifiesta. En primer lugar, he de decir que la RFEF es posible que tenga unas escalas salariales superiores en comparación con el resto del tejido empresarial. Ello probablemente sea por la riqueza que produce el fútbol, al igual que sucede en otros sectores como, por ejemplo, la banca.

María José Claramunt, exdirectora de marketing de la RFEF.

María José Claramunt, exdirectora de marketing de la RFEF. EFE

Donde pueden existir diferencias es a nivel de altos gestores con elevadas responsabilidades (Secretario General, Directores, etc.), donde se valora mucho el ejercicio de la experiencia y de la capacidad de decisión, así como las horas de dedicación y la exposición pública. Además, como en el fútbol hay elecciones cada cuatro años, estos cargos de confianza pueden ser removidos en muy poco tiempo. Del tramo medio de la escala laboral, a mi juicio, las diferencias con el resto del mercado no son importantes.

He estado siempre satisfecho de los profesionales de la RFEF y me hace feliz que cobren salarios dignos que les permitan alcanzar sus metas personales y familiares. No puedo compartir su afirmación de la existencia de un ambiente general de despilfarro. Siempre ha habido una responsabilidad y una preocupación de los gastos salariales, como cuando extinguimos el fondo privado de pensiones de los empleados de la RFEF por compensación económica, lo cual fue necesario pero muy impopular.

Respecto de la señora Claramunt, he decir que desempeñaba en la RFEF dos posiciones muy importantes al mismo tiempo: directora de marketing y de la selección absoluta. En su remuneración hay que considerar este dato. No me parece relevante el hecho de que viviese en un hotel de 5 estrellas, dado que lo realmente importante era el coste total para la federación por los servicios prestados por ella. En los estándares del mundo del fútbol sus percepciones y gastos estaban acorde con el resto del mercado. La contratación de la Sra. Claramunt fue una decisión del señor Jorge Pérez, que fue quien pactó la remuneración con ella. Siempre estuve satisfecho con su trabajo.