Isabel Vecino, propietaria de A Peneira
Ofrecido por:
Un clásico de A Coruña desde hace 34 años: bacalao, caldeiradas y cocina a fuego lento
Isabel Vecino y su marido, Fidel, están al frente de A Peneira, un restaurante donde la cocina casera, los pescados y los platos de cuchara conviven con menús desde 14,50 euros
Te puede interesar: La jamonería de A Coruña que nació por casualidad y ya suma 15 años entre ibéricos
Más de tres décadas dan para ver cambiar una ciudad, atravesar épocas de bonanza y otras más complicadas y, sobre todo, para conocer a varias generaciones de clientes. Isabel Vecino y su marido, Fidel, llevan 34 años al frente de A Peneira, un restaurante situado en el número 18 de la avenida Calvo Sotelo, en A Coruña, que ha hecho de la cocina gallega y casera su principal seña de identidad.
"Hacemos comida casera, a fuego lento y con mucho mimo. Tenemos buenos pescados y buenos mariscos", explica Isabel. Una forma de trabajar que, asegura, no se entendería sin el equipo que los acompaña desde hace décadas. Algunas de las personas que trabajan en cocina llevan con ellos entre 25 y 30 años. "Para mí es importantísimo, porque lo hacen con cariño, porque también es su vida. Al final somos como una familia", señala.
Cinco pescados cada día
Si Isabel tuviese que escoger una parte de la carta de A Peneira, se quedaría con el pescado. "Los pescados salen mucho, los clientes lo saben", cuenta. Cada día disponen de cinco variedades y, dependiendo de la época del año, incorporan también producto de temporada, como el bonito.
Entre los que más despachan se encuentran el rape, la merluza, el bacalao y el salmón. Y si hay que hablar de especialidades de la casa, Isabel destaca especialmente el bacalao a la plancha y a la gallega, además de las caldeiradas de rape y merluza, que también pueden prepararse mixtas.
El marisco continúa formando parte de su propuesta, aunque la subida de precios ha cambiado la forma de trabajarlo. "Ahora mismo lo trabajamos más bien sobre encargo, por la crisis y la subida de los precios", explica.
La carta mantiene otros clásicos de la cocina gallega y tradicional como caldo gallego, calamares fritos, empanada, almejas a la marinera, langostinos o salpicón de pescado. También preparan diferentes tortillas, desde la de patata hasta la de espárragos o la francesa.
Y no todo viene del mar. A Peneira cuenta con una amplia oferta de carnes en la que aparecen platos como ternera asada, chuletón, chuleta de ternera, filetes de babilla o lengua estofada.
Los platos de cuchara cobran especial protagonismo cuando bajan las temperaturas. "Tenemos potajes y a la gente, sobre todo en invierno, le encantan", cuenta Isabel. En temporada tampoco faltan las tradicionales laconadas.
Un banquete en A Peneira
Menús desde 14,50 euros
El restaurante combina la carta con dos opciones de menú. De martes a viernes, excepto festivos, ofrece uno por 14,50 euros, que incluye primer plato, segundo, postre o café y una consumición.
La segunda opción cuesta 20 euros y está disponible de martes a domingo, también con primero, segundo, postre o café y una consumición, pero con una propuesta superior. Cada día ofrecen varias alternativas para escoger, con entre dos y tres primeros y dos segundos.
Por sus mesas pasan perfiles muy diferentes. "Come con nosotros mucho trabajador obrero, come mucha gente que está en oficinas... trabajamos un poco de todo", resume su propietaria. A ello se suman los grupos turísticos, otro de los públicos habituales del establecimiento.
Celebraciones hasta de 250 personas
Los fines de semana, una parte importante de la actividad llega de la mano de grupos, banquetes y celebraciones. A lo largo de estos años han organizado numerosos cumpleaños y otros encuentros familiares, y disponen de capacidad para atender a unas 250 personas, una cifra que algunos días incluso superan mediante la rotación de mesas.
Las bodas, sin embargo, son menos habituales. El motivo tiene que ver precisamente con el funcionamiento diario de A Peneira: reservar todo el establecimiento para un enlace supondría renunciar a una clientela habitual que ha acompañado al negocio durante décadas.
Esa fidelidad se hace especialmente visible en fechas señaladas. Navidad y Fin de Año suelen llenarse con mucha antelación, hasta el punto de que apenas necesitan anunciarlo. "Casi nunca hacemos publicidad porque está lleno siempre. De un año para otro ya reserva la gente", cuenta Isabel.
En más de tres décadas también hubo tiempo para atravesar momentos diferentes. "Pasamos de todo, pasamos crisis, pasamos abundancias... Pero bueno, aquí estamos", recuerda.
Clientes que son familia
Lo que Isabel destaca por encima de todo es precisamente la relación construida con quienes llevan años entrando por la puerta. "Tenemos muy buenos clientes", asegura. Una confianza que ha permitido que el restaurante mantenga buena parte de su público desde sus primeros años.
Ahora, con Fidel ya con 67 años, el matrimonio empieza a mirar poco a poco hacia el relevo y la jubilación. Sus hijas también están vinculadas al negocio familiar y serán quienes continúen con una historia que comenzó hace más de tres décadas.
Isabel, sin embargo, sigue disfrutando de una profesión a la que ha dedicado buena parte de su vida. "Estoy encantada. Después de tantos años en la cocina, sigo encantada", asegura.
Y para quienes todavía no hayan pasado por A Peneira, lanza una invitación sencilla: "Que me vengan a conocer, que ya es hora", concluye con una sonrisa.