Algunos platos de la sección de 'listos para comer' del Mercadona

Algunos platos de la sección de 'listos para comer' del Mercadona Mercadona

Ofrecido por:

GastroCoruña

La comida para llevar y las tapas ganan terreno al tupper de lunes a viernes en A Coruña

Los platos preparados de supermercado y las tapas de bar ganan terreno entre quienes comen fuera de casa durante la jornada laboral

Puede interesarte: ¿Cuánto cuesta salir por A Coruña? El pack completo de cañas, cena, alguna copa y lo que surja

Publicada
Actualizada

Ir al súper y comprarte un plato preparado, o ir al bar y pedirte una tapa, resulta bastante más sencillo que prepararte un tupper. En un mundo en el que apenas hay tiempo para hacerte un buen plato de lentejas, muchos tiran de lo más sencillo. Y es que, si nos ponemos a hacer cálculos, ya no hay tanta diferencia de precio entre cocinarlo tú o comprarlo hecho.

La cesta de la compra está cada día más cara, por lo que cada vez son más los que se plantean si de verdad vale la pena invertir tiempo en encender el fuego. Dicen que como en casa, en ningún sitio, pero de lunes a viernes y, al mediodía, o tiras de tupper o te buscas la vida.

Es por eso que cada vez son más los supermercados que apuestan por los platos preparados. Según una encuesta de Alimarket Gran Consumo realizada junto a Appinio a 1.000 consumidores españoles, el 62,2% de quienes compran comida preparada lo hace principalmente por falta de tiempo para cocinar.

De ahí que, según la misma encuesta, casi la mitad de los preguntados (49,2%) acudan a la comida preparada de forma habitual, es decir, al menos una vez por semana.

En establecimientos como Eroski puedes encontrar, incluso, menús por 4,99 euros. La propuesta incluye primer plato, segundo, postre y bebida.

Lo cierto es que resulta difícil competir contra eso cuando un simple tarro de garbanzos ya te cuesta casi dos euros. Y ponte tú a cocinarlos.

En Mercadona también llevan años con este sistema. Incluso cuentan con su propio comedor a la salida del supermercado, con microondas y cubiertos, para que puedas comer ahí mismo.

Bajo el nombre de "Listo para comer", según informan desde la compañía, han ido respondiendo a lo que pedía el consumidor. "Notamos que cambiaban los hábitos de consumo y nos fuimos adaptando", explican desde Mercadona.

Y no solo ellos. En muchas gasolineras también podemos encontrar envases de comida preparada y espacios habilitados para calentarla. Una opción pensada, precisamente, para quienes necesitan comer algo rápido sin tener que sentarse en un restaurante.

Menos restaurante, pero más de tapas

Esta opción es válida para unos, pero también existe la posibilidad de ir a tu bar de confianza y pedirte una tapa. Hay gente que come con una, dependiendo del tamaño, o los que comen dos. Aquí pagas el servicio, pero si te vas a los típicos de barrio, por un par de platos y bebida puedes salir comido por menos de diez euros.

Pongamos de ejemplo locales como La Bombilla, Vita-K, Bar Pontejos, Kvras, Victoria y otros muchos, ubicados en una zona en la que coinciden numerosas oficinas y que cada día recibe a trabajadores de los alrededores.

Pinchos en el Victoria

Pinchos en el Victoria P.M

El auge de este tipo de comidas lo confirma Héctor Cañete, presidente de la Asociación de Hosteleros de la provincia de A Coruña. Aunque cada vez es menor el gasto que se destina a la hostelería, en el caso de los menús del día o de las tapas, la situación es diferente.

"Cada vez la gente gasta menos en restaurantes, busca más sitios para picar algo", cuenta. Y, tratándose de comidas de lunes a viernes, es aquí cuando entran en juego este tipo de locales.

Pero ojo, no solo podemos encontrarlos en el centro. En la zona de Cuatro Caminos, por ejemplo, bares como el Alcalá reciben a diario a trabajadores que se acercan a tomarse una tapa y vuelven después a su jornada laboral.

Y ya no hablemos de los polígonos, como el de A Grela, donde los bares y restaurantes se convierten también en una alternativa para quienes trabajan allí y no tienen tiempo, ganas o posibilidades de volver a casa a comer.

Al final, entre el tupper que requiere planificación, la compra que cada vez cuesta más y el poco tiempo que queda entre jornada laboral y jornada laboral, las opciones rápidas han ido ganando terreno. Un plato preparado, una tapa o un menú sencillo pueden resolver en pocos minutos lo que antes se solucionaba la noche anterior, dejando preparado el tupper.