Casa do Melro, en Portugal.

Casa do Melro, en Portugal. @pintahouse

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Casa do Melro: la casa de aldea más deseada de Portugal está muy cerca de Galicia

Ubicada en una de las regiones más apreciadas de Portugal, este “cottage” ha conseguido convertirse en un flechazo directo para tu próxima escapada entre viñedos y manzanos

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En el corazón del Valle del Douro el grupo hotelero Pintahouse ha desarrollado un concepto de hospitalidad que va mucho más allá de alojamientos con encanto. Con una filosofía basada en crear experiencias memorables, el sello ha diseñado estancias en las que los huéspedes se convierten en embajadores de una experiencia que fusiona confort moderno con autenticidad rústica.

¿El resultado? Un hotel boutique, diferentes Quintas (casas rurales)… e incluso una pintoresca cottage house que ya ha conquistado a un montón de viajeros que llegan a esta región atraídos por un impresionante río que serpentea a través de montañas silenciosas besando las laderas de los viñedos.

Cruzamos la frontera y en menos de tres horas nos adentramos en lo más profundo y mágico del Douro para vivir un auténtico sueño portugués en Casa do Melro, que ofrece un descuento del 25% para estancias de 3 o más noches hasta el 30 de junio de 2025 utilizando el código de descuento “Especial Galicia”.

Exterior Casa do Melro.

Exterior Casa do Melro. Cedida

Situada en Armamar, una región conocida por sus manzanos y viñedos, Casa do Melro permite al viajero sumergirse de lleno en la postal rural del Douro: colinas onduladas cubiertas de viñedos, árboles frutales que cambian de color con las estaciones y la atmósfera serena de un lugar que invita a bajar el ritmo. Además, la zona ofrece actividades como catas de vino o paseos en barco. “Grandes atractivos de la zona que merece la pena disfrutar”, anima la propietaria.

Como en casa, pero mejor

Inspirada en las "casas de aldeia" del Douro - viviendas tradicionales enclavadas en pequeños pueblos rurales suspendidos por el tiempo -, esta propiedad ha sido restaurada con un cariño excepcional respetando la arquitectura tradicional, permitiendo al viajero respirar historia a través de sus suelos, vigas de madera y muros de piedra. Todo ello sin olvidarse de funcionalidades contemporáneas como wifi, smart TV, aire acondicionado, calefacción…

Interior Casa do Melro.

Interior Casa do Melro. Cedida

Una decoración sin estridencias que transmite personalidad, belleza y equilibrio, logrando las sensaciones propias de un refugio en medio del paraíso portugués. Y en cuanto a la distribución, mientras en la planta baja se encuentra una habitación de matrimonio que garantiza privacidad y tranquilidad, en la primera planta se disponen dos habitaciones dobles, un salón comedor y una cocina abierta completamente equipada.

Y aunque el acogedor interior invita a no querer saber nada de lo que hay más allá de las paredes que te abrazan, el verdadero tesoro de la casa se encuentra en el exterior: un patio privado con piscina y comedor con barbacoa te permitirá disfrutar de largas sobremesas, baños al sol y noches bajo las estrellas. “Ahí es donde se puede desconectar, refrescarse, y compartir los mejores momentos de su estancia”, afirman desde Casa do Melro, “con pareja, familia, amigos… y con sus mascotas”.

Habitación Casa do Melro.

Habitación Casa do Melro. Cedida

¿Cuándo ir a Casa do Melro?

Casa do Melro está abierta todo el año y los gallegos sabemos bien que cualquier momento es bueno para escaparse a Portugal ya sea a disfrutar de un sol dorado que brilla sobre el río o de las nieblas invernales que se cuelan entre las montañas.

El consejo de la propietaria es aprovechar los meses de mayo, junio y julio ya que “ofrecen paisajes impresionantes gracias a la floración de los manzanos y el crecimiento de las viñas”. Lo cual es una noticia estupenda, porque acaba de comenzar la primavera y ya tenemos decidida nuestra próxima escapada con descuento del 25% para estancias de 3 o más noches hasta el 30 de junio de 2025 utilizando el código de descuento “Especial Galicia”.

Cogemos el coche y nos ponemos rumbo a Portugal… una y otra vez.