Vecinos de Brión guardan un minuto de silencio por la menor fallecida.

Vecinos de Brión guardan un minuto de silencio por la menor fallecida.

Santiago

Brión (A Coruña) guarda un minuto de silencio por el fallecimiento de una niña de dos años

La pequeña perdió la vida el pasado miércoles tras quedarse olvidada durante horas en un coche

Más información: Una niña de dos años muere en Brión (A Coruña) tras quedar olvidada durante horas en el interior de un coche

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Brión ha guardado este viernes un minuto de silencio por la pequeña de dos años que falleció el miércoles tras quedarse encerrada en el coche de su padre durante horas. El suceso generó un hondo pesar en la localidad coruñesa y sus vecinos han querido mostrar su apoyo a la familia con este acto frente a la Casa do Concello.

La edil de Servizos Sociais, Rosa Romero, agradeció a los asistentes su presencia y dio inicio al minuto de silencio, que terminó con un emotivo aplauso. Concejales de los tres grupos municipales y el alcalde de Ames, Blas García, así como representantes de la Guardia Civil, Policía Local, GES de Brión y trabajadores municipales estuvieron presentes. Empleados de la guardería, por su parte, acudieron al funeral en Negreira.

El ayuntamiento de Brión decretó ayer dos días de luto en el municipio y convocó para este viernes un minuto de silencio. Las banderas del consistorio ondean a media asta desde este jueves.

El alcalde del municipio, Pablo Lago Sanmartín, había descartado en un principio hacer declaraciones al conocer a la familia: "Es un concello pequeño en el que casi nos conocemos todos. Esta noticia nos cogió a contrapié, es un día muy triste para nosotros".

El regidor trasladó ayer a la familia, amigos y conocidos de la pequeña el más profundo pesar por lo ocurrido y señaló que "no hay palabras que expresar" tras el trágico suceso. El alcalde también ha puesto a disposición de la familia todo lo que necesite de la administración pública.

"No hay que ahondar más en lo que pasó, le podría haber pasado a cualquiera. Esta es la situación por la que pasamos todos: andamos corriendo y siempre por delante del reloj. Para que estas cosas pasen se tienen que dar un cúmulo de circunstancias muy grandes, pero por desgracia pasan", añadió Lago Sanmartín en declaraciones a los medios.

El trágico suceso

La pequeña perdió la vida el pasado miércoles debido, probablemente, a un golpe de calor tras pasar varias horas dentro del coche de su progenitor. Éste, tras haber dejado al hermano mayor en el colegio, iba a llevarla a ella a la guardería cuando recibió una llamada de teléfono.

En ese momento pasaba frente a su puesto de trabajo, por lo que paró el coche. El varón acudió a trabajar y cuando su mujer fue a recoger a la pequeña al centro se dieron cuenta de lo ocurrido.

La niña fue trasladada al PAC de Bertamiráns, pero no se pudo hacer nada por salvarle la vida.

El Centro Integrado de Atención ás Emerxencias de Galicia solicitó la intervención de la Guardia Civil y también se dio aviso al Grupo de Intervención Psicológica en Catástrofes y Emergencias (GIPCE) para que atendiese a la familia de la menor.

La investigación

El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, ha insistido este viernes en dejar trabajar a la Guardia Civil para conocer la dinámica de lo ocurrido el pasado miércoles en Brión.

Blanco subrayó en respuesta a los medios de comunicación que es una "auténtica tragedia" por la que han quedado todos "absolutamente conmocionados", mandando todo su cariño a familiares y allegados de la menor.

"No solo también por la cercanía de Brión, sino porque la situación es absolutamente dramática", añadió el delegado del Gobierno en Galicia, según recoge Europa Press.

El Equipo Territorial de Policía Judicial de Santiago se está encargando de la investigación.

Recuerdo del caso de O Porriño

El suceso se produce casi tres años después del fallecimiento de un niño de tres años en O Porriño en circunstancias similares.

El pequeño estuvo durante varias horas dentro de un coche en un aparcamiento de tierra en el lugar de A Relva, en la parroquia de Torneiros, en un día de sol y altas temperaturas.

La madre del pequeño de despistó y se dirigió a su puesto de trabajo sin dejar al niño en el centro donde debían cuidarlo. Cuando el padre acudió por la tarde a buscar al pequeño al centro saltaron las alarmas.