Parada de autobuses de Santiago totalmente vacía por la huelga de transportes
El quinto día de huelga de transportes vuelve a dejar a Santiago sin servicios mínimos: "Está siendo un caos"
El segundo día consecutivo de huelga del transporte de viajeros por carretera en la provincia ha dejado totalmente vacías las paradas y la estación de autobuses de Santiago, donde se han formado colas y atascos en colegios y hospitales por la falta de autobuses urbanos y escolares
Te podría interesar: La huelga de transporte en A Coruña pilla por sorpresa a dos turistas: "No sabemos qué hacer"
El quinto día de la huelga, y segundo día consecutivo, del transporte de viajeros por carretera en la provincia ha vuelto a dejar a Santiago de Compostela sin servicios mínimos, con una estación y paradas de autobuses completamente vacías.
De hecho, tampoco han salido los autobuses escolares para acercar a los más pequeños a los centros educativos de la ciudad. "Está siendo un caos", confiesa Natalia, una madre compostelana, ante estos días de parones. Explica que en casa se están organizando "como pueden", su pareja entra "muy pronto" a trabajar, por lo que ella tiene que "madrugar un pelin más" para acercar a Antón, su hijo, al colegio en coche.
Como ella, decenas de compostelanos han tenido que usar su coche para llevar a sus hijos a colegios o institutos, dada la falta del transporte escolar. Una situación que ha causado grandes atascos en las entradas de los centros educativos y en las carreteras de la ciudad.
Los atascos también se han producido en la entrada del Hospital Clínico de Santiago que, ante la ausencia de la línea 1 de autobuses urbanos que conecta a los viajeros con el hospital, muchos vecinos han tenido que usar su propio vehículo para acudir al centro hospitalario. "Non critico que defendan o seu", comenta Javier, que sí lamenta que "polo menos que saian os servizos mínimos. Hai xente maior que non pode usar o coche e só ten o urbano para moverse, como vai ir ata o médico si non hai?".
Pero no solo se han visto perjudicados los colegios o los centros sanitarios, también algún que otro trabajador que utiliza el autobús para moverse hasta su trabajo. Es el caso de Luana, que vive en la zona vieja, pero trabaja en el Polígono do Tambre. "A mí me afectó bastante", dice que, con la ayuda de su padre, que la llevó y la recogió en coche, consiguió ir a la oficina. "Irme a buscar no le causa nada, porque sale a las tres a trabajar, como yo. El problema era ir, tuvimos que ir mucho antes porque si no llegaba tarde a trabajar". Luana comenta que, si la huelga se convierte indefinida, hasta está mirando un coche para comprar.
La huelga de transporte deja vacía la estación de autobuses de Santiago
Hay gente que ya tira de cierto dramatismo, y humor, como el caso de Diana, "como se convirta en indefinida eu mátome", dice entre risas. Diana es de Noia, pero estudia en Santiago, comenta que utiliza el autobús "para todo", tanto para ir a su casa, como para ir a la facultad o a su piso. "Non teño coche, nin carnet, así que a miña vida dependo totalmente dos autobuses", explica.
Rueda urge un acuerdo "cuanto antes"
Los sindicatos CIG, UGT y CC.OO han convocado estos parones para buscar la mejora de las condiciones laborales, así como una mejora salarial y de conciliación y la reclamación de un convenio colectivo. El siguiente día de huelga está convocado para este viernes 23 de enero y, si no se llega a un acuerdo, se podría convertir en indefinida desde el 2 de febrero.
En preguntas a los periodistas durante un acto en Santiago de Compostela, el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, ha instado tanto a la patronal como a los sindicatos a llegar a un acuerdo "cuanto antes" para finalizar la huelga. De igual modo, señaló que los servicios mínimos "hay que cumplirlos, y si no se cumple tiene que haber sanciones".
El dirigente del Ejecutivo gallego aseguró que que es "consciente de las molestias" que ocasionan los paros: "la Xunta es la primera interesada en que se resuelva, porque es la administración de todos los ciudadanos que están sufriendo las consecuencias".
Señaló que ofrece su mediación y también el ejercicio como autoridad laboral, para insistir en el cumplimiento de los servicios mínimos. "Estaremos vigilantes, pero las dos partes deberían llegar a un acuerdo cuanto antes, porque prestan un servicio público fundamental", concluyó Rueda.