Fran Pena, guía turístico, en una visita en A Coruña,
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Así descubren los turistas la ciudad de A Coruña: "Sientes que perteneces al lugar"
Pasamos una mañana acompañando a un grupo en un tour que recorre la zona vieja de la ciudad y sus cientos de años de historia
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Dos mil años en dos horas. Ese es el tiempo que necesita el guía Fran Pena, premiado como el mejor tour de España en español del año pasado en los Guru Walk awards, para dar a conocer A Coruña.
Su tour comienza en plena plaza de María Pita.
Son las 10:30 horas y un grupo de turistas de lugares como Barcelona o Madrid, aunque también procedentes de países de América Latina, espera para iniciar un recorrido en el que, como la propia A Coruña, el puerto y el mar están siempre presentes.
"Me gusta enseñar la historia de mi ciudad", cuenta el guía antes de empezar el tour, algo que lleva 15 años haciendo no solo en A Coruña, sino también en otras ciudades como Santiago.
Con una mochila, una libreta con imágenes históricas, un paraguas blanquiazul y un micrófono, Fran arranca la visita.
Los orígenes
Para empezar a comprender su historia, Fran traslada a los turistas a la época romana.
Observando una recreación, los visitantes pueden ver claramente la configuración de este asentamiento y un faro: la Torre de Hércules. "Era importantísimo", les indica el guía, detallando algo que incluso muchos coruñeses no sabrán: "A Coruña era una isla. El mar la cortaba dos veces al día".
Grupo de turistas en María Pita.
El mar, precisamente, será el hilo conductor de una visita que atraviesa siglos de historia.
"Ahora no se puede comprender esta ciudad sin él. Siempre ha vivido por y para el mar. Por su excelente situación geográfica tiene una ubicación históricamente privilegiada para las rutas comerciales en barco", subraya Fran desvelando una de las claves más importantes para entender la evolución de A Coruña.
Para lo bueno, y para lo malo.
"Esto le ha dado ciertos privilegios, pero también ha hecho que fuera víctima de algunas de las armadas más temidas de la historia o de catástrofes medioambientales de gran magnitud", señala el guía.
Tras recordar a los átabros y a los castrexos, presentes aquí antes de la fundación de la ciudad romana, Fran señala que en aquel entonces, como los propios visitantes hoy en día, Julio César "pasó por donde estamos nosotros ahora".
"Después de los romanos por aquí van a pasar los suevos y los visigodos", continúa explicando un tiempo en el que A Coruña perdió el nombre romano de Brigantium y pasó a ser conocida simplemente como Faro.
No fue hasta 1208 cuando el rey de León Alfonso IX "decide apostar por la ciudad".
Toda esta explicación tiene lugar en una plaza mucho más reciente. La plaza de María Pita, una de las más grandes de España pero "que no se puede considerar una plaza mayor porque nunca fue lugar de reunión ni teatro o plaza de toros", data del siglo XIX, cuando fue concebida para conectar la Ciudad Vieja con el barrio de la Pescadería.
A las espaldas de Fran, bajo la atenta mirada de los turistas, en el balcón del Ayuntamiento ondean las banderas de la Comisión Europea, España y Galicia.
Los símbolos de A Coruña
El guía aprovecha entonces para explicar los orígenes de la bandera gallega y sus antiguas provincias, vinculados directamente a la primera bandera coruñesa.
Con un salto a la otra orilla del Atlántico, Fran recuerda que la primera vez que la gallega ondeó oficialmente lo hizo en 1835 el Centro Gallego de La Habana, en Cuba. En muchas ocasiones, la bandera era lo único que estos emigrantes veían que les recordara a su tierra.
El vínculo entre el símbolo gallego y el coruñés ha quedado patente años después en otro elemento muy de A Coruña. Señalando una bandera del Dépor que cuelga de un balcón sobre la cabeza del grupo, Fran explica que "de todos los equipos de fútbol de Galicia, el único que tiene la banda diagonal azul es el escudo del Deportivo".
Y de icono coruñés a icono coruñés, Fran se gira entonces hacia la estatua de María Pita.
"Estamos en una ciudad en la que las mujeres han jugado un papel importantísimo. Sin ir más lejos, la heroína de la ciudad fue fundamental en la defensa de la ciudad en 1589", indica antes de citar otros nombres como Emilia Pardo Bazán, Rosalía de Castro y Concepción Arenal.
El tour continúa en Puerta Real, con la vista, y las cámaras de fotos, puesta en las galerías de la Marina pero la explicación recordando la relevancia comercial del puerto, que motivó una serie de privilegios para la urbe en el siglo XVI.
Tour por A Coruña.
De A Coruña partió "la segunda circunnavegación de toda la historia", la de la expedición Loaysa en 1525. Años después, la ciudad pierde el comercio con las Molucas, pero en 1563 Felipe II la convierte en capital de Galicia, título que ostentó con una breve interrupción hasta 1982.
Tras ser testigo del crecimiento de la burguesía en el siglo XVIII—con una arquitectura asociada a medida que también crecía la ciudad y motivado en gran medida por el comercio textil— Fran recalca que en A Coruña "hay que tener claro que desde el siglo XVIII hasta hoy, esta es una ciudad súper burguesa pero, ojito, también súper obrera y marinera".
El recorrido continúa adentrándose en la Ciudad Vieja.
"Hoy os voy a llevar literalmente por la calle de la Amargura", bromea el guía, a la vez que toma esta calle para ir caminando hacia la Colegiata de Santa María.
Batallas y leyendas
La zona vieja es una de las partes favoritas de este guía, que destaca la tranquilidad y el silencio que aquí se respira.
Los turistas se reparten entre el muro de la plazuela de la Colegiata para escuchar a Fran contar una historia de origen medieval que ha expandido el temor hasta nuestros días: la de la Santa Compaña. Para salvarse de ella, basta con hacer como algunos de los visitantes de este tour y sentarse a los pies de un cruceiro.
Otra historia que también da algo de miedo, pero que es mucho más reciente, está al otro lado de la plaza.
Fran se vuelve hacia la Casa Cornide, un edificio que sigue siendo propiedad de la familia del dictador Francisco Franco pero que un proceso judicial busca devolver a manos públicas.
Dejando atrás la Colegiata, la visita vuelve a dar un salto temporal desde la plaza de las Bárbaras.
Turistas en la plaza de las Bárbaras.
Aquí, el guía traslada la acción al "momento más importante de la historia de la ciudad".
Fue en 1589, cuando A Coruña sufrió el ataque de los ingleses comandados por Francis Drake y los coruñeses respondieron creando una segunda muralla llena de metralla, que causó unas 700 muertes en el bando contrario logrando defender la ciudad.
Aquí nace la legendaria frase de María Pita: "Quen teña honra que me siga". Una declaración que tiene más de mito que de verdad pero sobre un personaje que sí fue histórico y del que constan registros.
Dos siglos después, los ingleses se convirtieron en aliados ante el ataque de Napoleón a la ciudad. Una batalla aquí conocida como "de Elviña" y que el guía cuenta junto al mausoleo de sir John Moore, ya en el jardín de San Carlos.
Pasando bajo el Arquivo del Reino de Galicia, el grupo llega a la plaza de la Constitución, llamada así por la de 1812.
Aquí, junto a un mojón con una reconocible flecha amarilla, Fran empieza a detallar una de las primeras acciones turísticas de la región: el Camino de Santiago.
De vuelta a época medieval, "en los siglos XII y XIII esta ciudad era el centro de reunión de los peregrinos que venían de las islas del norte de Europa. Este es el inicio del Camino Inglés".
Puerto de emigración
La visita termina en el mirador del Parrote, con la emigración de nuevo como protagonista.
"Este muelle ha sido testigo y punto de partida para millones de españoles que tuvieron que partir su familia en dos. Entre la segunda mitad del siglo XIX y la primera del XX, se estima que entre 5 y 6 millones de españoles emigraron a América y se estima que alrededor del 50% eran gallegos", subraya Fran sobre un momento en el que, además, Galicia era la segunda región más poblada de España.
¿Y por qué América? "Representaba el paraíso. Las navieras vendían que todo el que trabajase se haría rico". Otro ejemplo eran los indianos y los propios emigrados que, "aunque hubiese miseria, por no dar pena solían esconderla en su correspondencia con familiares y amigos".
Una turista fotografía Santo Domingo durante una visita en A Coruña.
Aunque partían con la ilusión de regresar "la realidad es que en la gran mayoría de casos no fue así", recuerda Fran.
Para consolar a los niños que se quedaban en tierra, las madres les decían que lo que se ve más allá del castillo de San Antón era, en realidad, Cuba.
La casualidad quiso que entre estos turistas, un grupo llegara procedente de Miami con raíces en Cuba.
Frank, Evelyn, Jorge y Miuca son cubanos de nacimiento, pero parte de su familia nació en Galicia.
"Mi familia salió de aquí", comenta uno de ellos a lo que otra explica que "la abuela siempre decía eran nueve hermanas. Siete niñas salieron de aquí, solamente se quedaron dos".
Conociendo sus orígenes y después de realizar esta visita, "sientes que perteneces al lugar", admiten.
"La gente de fuera a veces sabe más"
Las visitas de Fran no son solamente para turistas, aunque en ocasiones ellos vienen más preparados que alguien que lleva viviendo toda la vida en la ciudad.
"La gente de fuera a veces sabe más porque se prepara las visitas", comenta el guía.
Un grupo de turistas se dirige al Parrote.
Con conocimiento previo o no, A Coruña sigue sorprendiendo a sus visitantes.
Eduard y Marta llegaron de Cataluña y definen su primera vez en la ciudad como "una grata sorpresa. Hay un desconocimiento importante sobre lo que tiene por ofrecer, pero tiene muchos rincones por descubrir".
Y para hacerlo, nada mejor que seguir un tour con Fran.