Un pasajero consulta vuelos en la terminal de Alvedro.

Un pasajero consulta vuelos en la terminal de Alvedro. Quincemil

Turismo

El aeropuerto de A Coruña vuelve a su rutina tras recuperar vuelos Santiago y aspira a nuevas rutas

El refuerzo de servicios durante 35 días, que acabó este miércoles, deja satisfechos a Aena y a usuarios y profesionales de Alvedro. La terminal coruñesa opera los destinos de Madrid, Barcelona, Gran Canaria, Tenerife Norte, Ginebra y Milán tras haber perdido Londres, Málaga y Valencia

Más información: El examen con nota de Alvedro tras su mes de refuerzo: "En A Coruña hay aeropuerto de primera"

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El aeropuerto de A Coruña registró en abril una ocupación de más del 25% respecto a la del mismo mes del año pasado. Este alto repunte interanual, superior a los de los meses anteriores de 2026, se debió al aumento de vuelos que asumió Alvedro desde el 23 de abril por el cierre de la terminal de Lavacolla por obras. Hoy jueves, Santiago recupera sus operaciones, que ya no hay en A Coruña.

La ocupación de Alvedro en mayo será también muy superior a la del año pasado en el mismo mes, ya que hasta el día 27 los vuelos que no pudieron ser operados en Santiago han despegado o aterrizado en A Coruña. La terminal de Alvedro recupera por tanto una normalidad que, en todo caso, supone operar menos vuelos que cuando comenzó este año.

Aena registrará en Alvedro una alta ocupación en mayo; habrá que ver a qué cifras se llega en junio y en los meses siguientes con la pérdida de tres conexiones directas que desaparecieron de la parrilla de vuelos justo antes de que el aeropuerto absorbiese las operaciones de Lavacolla.

Desde A Coruña ya no se puede volar sin escalas a Londres-Gatwick, ruta operada por Vueling, como tampoco a Valencia y Málaga, a cargo de Volotea. Eran ocho vuelos a la semana.

De momento, se desconoce cuándo saldrán a licitación los nuevos contratos de promoción turística con los que el Gobierno municipal prevé recuperar o reforzar conexiones aéreas a partir de la próxima temporada de otoño.

Así que en los meses siguientes desde Alvedro volarán aviones a Madrid-Barajas (Iberia y Air Europa), Barcelona (Vueling), Gran Canaria y Tenerife Norte (Binter y Vueling) y Ginebra y Milán (Easyjet).

Con la recuperación de la operatividad en Lavacolla-Rosalía de Castro ya no habrá en A Coruña otros vuelos que también tenían como destino Barcelona, Gran Canaria y Tenerife Norte ni tampoco a Londres-Heathrow, París-Orly, Málaga, Sevilla y Palma de Mallorca.

"Un aeropuerto de primera"

En los días de mayor operatividad en Alvedro entre el 23 de abril y el 27 de mayo pasaron por la terminal unos 8.000 usuarios. Aena puso en marcha un plan de refuerzo para agilizar trámites en los mostradores y en las zonas de embarque, empleó a más personal en algunas áreas y servicios y habilitó una nueva zona de aparcamiento de larga estancia.

El transporte también se reforzó con servicios de autobús desde Santiago y una bolsa más numerosa de taxis para recoger pasajeros. Tras este periodo extraordinario de actividad, el área de estacionamiento se cerró y los taxistas de A Coruña y Culleredo volverán a operar según el convenio firmado con la Xunta en febrero pasado que limita la presencia de profesionales de ciudad herculina.

El refuerzo ha sido elogiado por la propia Aena unos días antes de que finalizase este periodo especial. Y tanto trabajadores del aeropuerto como fuentes turísticas y expertos conocedores de la operatividad de Alvedro han destacado la adaptación sin sobresaltos del aeropuerto a una mayor exigencia. El director de Alvedro, Joan Ibáñez, resaltó que el buen funcionamiento de la terminal ha demostrado que la ciudad "tiene un aeropuerto de primera".

Esta "normalidad" a la que se ha acostumbrado la terminal coruñesa en el último mes permite incidir en el debate sobre la capacidad que puede alcanzar para asumir más rutas aéreas y más aerolíneas, como han demandado distintos sectores, así como fuerzas políticas, cuando desaparecieron de Alvedro las últimas tres conexiones.

El Comité de Coordinación Aeroportuaria ha debatido en los últimos meses la capacidad de las tres terminales gallegas para captar rutas sin competir entre ellas, aunque aún no han salido acuerdos firmes.