Viajeros esperan para embarcar en su avión en la terminal de Alvedro a finales de abril.

Viajeros esperan para embarcar en su avión en la terminal de Alvedro a finales de abril. Quincemil

Turismo

La adaptación "sin sobresaltos" del aeropuerto de A Coruña al aumento de vuelos: "Cruzamos los dedos"

Plantilla y conocedores de la operativa de Alvedro y servicios de transporte destacan, a falta de quince días para que reabra Lavacolla, que la terminal coruñesa funciona "con tranquilidad". Solo algún colapso o incidencia se producen en las zonas de embarque al coincidir varios vuelos

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El aeropuerto de A Coruña ha superado el ecuador del periodo extraordinario en el que asume los vuelos de la terminal de Santiago, cerrada por obras, con "normalidad" en su operatividad, "sin sobresaltos" apenas en el servicio y sabiendo responder con efectividad a las exigencias "puntuales" que puede ocasionar el incremento previsto de usuarios.

Trabajadores de Alvedro, conductores de taxis con servicios en la terminal coruñesa y expertos que están al corriente de su actividad y actualidad juzgan, a quince días de que el aeropuerto deje de recibir vuelos adicionales, que su adaptación a una situación de mayor rigor operativo ha sido, en general, correcta.

La captación de más vuelos diarios, el doble de lo habitual y hasta medio centenar algún día de la semana, ha supuesto un refuerzo de personal y servicios en áreas de facturación, embarque y seguridad, además de atención al público y restauración, entre el 23 de abril y el 27 de mayo, dentro de dos miércoles.

Pero desde el primer momento se advirtió que acostumbrarse a un nuevo escenario de trabajo no entrañaría grandes problemas. El propio director de Alvedro, Joan Ibáñez, calificó este periodo, unos días antes de que empezase, como "un gran reto". De momento hay satisfacción.

Colapsos puntuales y "normalidad"

Los trabajadores de la terminal son los primeros en destacar que la situación "va bastante bien" y en "cruzar los dedos". Víctor Conde, presidente del comité de empresa del aeropuerto coruñés, admite que "se temía un desborde" de actividad y que el trabajo está resultando "fluido".

"Cuando han coincidido más vuelos en horas punta hay algún momento puntual de más exigencia, pero se resuelve con normalidad. Los embarques llevan más tiempo, pero las llegadas de pasajeros van rápido. Y no ha habido averías que retrasasen alguna operación", resume Conde.

Pasajeros se dirigen a la terminal de Alvedro tras bajar de un autobús.

Pasajeros se dirigen a la terminal de Alvedro tras bajar de un autobús. Quincemil

Algún "hacinamiento" en la zona de embarque por la coincidencia de varios vuelos ha causado algún colapso o apuro en la operatividad del aeropuerto, apunta el portavoz de la plataforma de expertos en Alvedro Vuela Más Alto, Alberto Maroto.

"Iberia ha desplazado personal desde Santiago, hay más plantilla de seguridad en los filtros y se han abierto más puertas de embarque para agilizar las salidas. No ha habido situaciones de desborde y la zona pública de la terminal, delante de las facturaciones, siguió con normalidad", repasa.

Maroto cree, no obstante, que el buen funcionamiento de Alvedro estos días no debe incitar a Aena a "sacar pecho para justificar que no se produzca una ampliación", demanda que el colectivo defiende.

Vuela Más Alto estima que después del 27 de mayo, Alvedro perderá "menos de un 10%" de la operatividad que tenía hasta poco antes de este periodo de refuerzo, es decir, antes de perder las rutas directas de Málaga y Valencia con Volotea y de Londres-Gatwick con Vueling.

Algunas de estas pérdidas se han equilibrado con aviones más grandes a otros destinos, como Tenerife Norte, o aumento de frecuencias semanales, como a Barcelona.

Taxis y aparcamiento

Solo alguna incidencia por la frecuencia de servicios del autobús que enlaza la intermodal de Santiago con la terminal de Alvedro suscitó en los primeros días algún malestar de usuarios que aterrizaron o despegaron de A Coruña.

Los taxis han sido uno de los servicios de transporte más recurridos en este tiempo y sus profesionales destacan que hasta la fecha su trabajo ha discurrido "con tranquilidad".

Las cabeceras con vehículos de Culleredo y la bolsa de reserva con taxis de A Coruña han cubierto la demanda, solo apretada cuando ha habido más de una llegada casi al mismo tiempo. Los taxistas apuntan que ha habido "más diversidad" de servicios, con desplazamientos a mayor distancia de los destinos que habitualmente cubren, alguno de ellos desde Alvedro hasta Santiago.

Zona para taxis de reserva junto al aeropuerto de A Coruña.

Zona para taxis de reserva junto al aeropuerto de A Coruña. Quincemil

El aparcamiento quizá ha resultado insuficiente, ya que en los días con mayor número de vuelos se ha dado la situación en la que no se pudieron reservar plazas de larga estancia en la zona habilitada junto a la carretera N-500, con 700 nuevos espacios.

¿Está pues Alvedro preparado para asumir un incremento de actividad diaria? Eso parece. Si afrontar este refuerzo operativo durante un mes supone superar una "prueba de fuego" como ha señalado algún sector turístico de la ciudad, el aeropuerto podría estar en disposición de recibir más rutas y vuelos.

Este sería otro reto, el de captar nuevos destinos tras la pérdida reciente de tres, que ya debe implicar a las administraciones, a Aena y a las compañías aéreas, las que, al fin y al cabo, tienen la última palabra.