El primer comercio de confección de señoras de Santiago que abrió tras la guerra: Le debo todo a mis clientes

El primer comercio de confección de señoras de Santiago que abrió tras la guerra: "Le debo todo a mis clientes" Quincemil

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El primer comercio de confección de señoras de Santiago abrió tras la guerra: "Le debemos todo a los clientes"

En 1939, Carmen Pérez Nin abrió Las Tres BBB, que en 2016 se trasladó a su ubicación actual, en el número 9 de la rúa da Caldeirería. Tras casi 90 años de historia, este local, que empezó vendiendo telas, se mantiene como uno de los primeros comercios de confección de señora de Santiago y también el más antiguo de la ciudad

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Poco después de acabar la guerra, en el año 1939, Carmen Pérez Nin abrió en el número 34 de la rúa da Caldeirería de Santiago un comercio para vestir a las mujeres de la ciudad, Las Tres BBB y que en 2016 trasladaría a su ubicación actual, en el número 9 de esa misma calle. Tras casi 90 años de historia, este local se mantiene como uno de los primeros comercios de confección de señora de Santiago y también el más antiguo de la ciudad.

La tienda comenzó vendiendo tejidos al detalle y más adelante, sobre la década de los 70, se fue introduciendo la confección, dejando definitivamente la venta de telas en el año 2000. "Las telas de Las Tres BBB venían bien medidas" decían las modistas.

Así lo recuerda María, la actual gerente del local, quien básicamente creció en él. Su madre era una de las empleadas de Las Tres BBB y en el año 91 cogió el traspaso, un año más tarde María comenzaría a trabajar en la tienda aunque "yo ya fui en la barriga de mi madre a trabajar", bromea.

Cartel que homenajea el año de apertura y traslado de Las Tres BBB

Cartel que homenajea el año de apertura y traslado de Las Tres BBB Quincemil

"Antes había muchas modistas, entonces la tela se movía mucho más. Cuando hubo pocas modistas, se dejó la tela y ya seguimos con la confección de señora", con un tipo de cliente "muy clásico", en Las Tres BBB se pueden adquirir todo tipo de piezas para vestir, desde faldas, pantalones, blusas a ropa de punto, abrigos, cazadoras o camisetas.

"Le debemos todo a los clientes", señalan desde el local, una tienda que ha visto cómo las modas van cambiando, "ahora las señoras van mucho más sport", y también cómo sus clientes los han ido acompañando durante muchos años: "les conoces, viste cómo se casaron los hijos, cómo tuvieron nietos o venían los niños a enseñar las notas".

También los viajantes de telas se acuerdan aún de la tienda. Uno de ellos, que vive en Aranda de Duero y veranea todos los años en Portonovo, siempre tiene una parada en Santiago de Compostela para visitar a Las Tres BBB, "para mí el comercio es como si fueran mis hijos", menciona María.

En el interior de Las Tres BBB se encuentra mucho más que ropa para mujer, también se localiza un local con más de 80 años de historia y que todavía atesora, además de recuerdos, varios objetos desde que abrió la tienda Carmen Pérez Nin, como el portarrollos de celo, las perchas o el metro para medir las telas.

Portarrollos de celo y regla para medir las telas

Portarrollos de celo y regla para medir las telas Quincemil

"Cambian los hábitos de vestirse y de comprar", explican desde Las Tres BBB donde vieron también la transformación de la rúa da Caldeirería, y las calles de la zona vieja, durante los últimos años. Antes, la Caldeirería era un "eje comercial" que se extendía hasta la Praza das Platerías, Cervantes, la rúa das Orfas o hasta la Algalia.

"Esto era un hervidero, pero ya es distinto, por el mercado. Los martes, jueves y sábados las señoras que venían del rural a vender legumbres, patatas, verduras en el mercado... terminaban de comprar y con el dinero que hacían venían al eje comercial de la Caldeirería a gastarlo en Las Tres BBB o en otros locales".

"El comercio de proximidad es lo más bonito que hay", un tipo de comercio "de trato muy tú a tú, para aconsejar y para escuchar". Un trato que se está perdiendo, lamentablemente, en una zona como era el casco histórico de Santiago lleno de comercios y vecinos, ambos han ido desapareciendo conforme pasaron los años.

Interior de Las Tres BBB

Interior de Las Tres BBB Quincemil

"Cuando fue la pandemia, venías y todos los establecimientos bajaron la persiana, Las Tres BBB siguió con el machete encendido, porque un establecimiento da luz, da vida un negocio, si está cerrada, la calle está muerta", explican desde el establecimiento que aún permanece llenando de luz la rúa da Caldeirería y continuando la historia de un local casi centenario.