Francisco Jorquera y Miguel Lorenzo.

Francisco Jorquera y Miguel Lorenzo.

Ofrecido por:

Más Deporte

La oposición de A Coruña, tras la renuncia al Mundial: del "ridículo mundial" a la "crónica de una muerte anunciada"

El Partido Popular y el BNG han valorado la renuncia de la ciudad a ser sede del Mundial 2030 y las obras de reforma del estadio de Riazor anunciadas de la mano del Dépor

Te puede interesar: Inés Rey, tras renunciar A Coruña a ser sede del Mundial 2030: "Es mejor tener los pies en la tierra"

Publicada
Actualizada

La decisión del Ayuntamiento de A Coruña de renunciar a que la ciudad sea sede del Mundial de la FIFA 2030, en paralelo a una reforma integral del estadio de Riazor, ha provocado críticas de la oposición municipal, que acusa al gobierno de Inés Rey de mala gestión, falta de transparencia y de haber generado expectativas que finalmente no se han cumplido.

El portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento, Miguel Lorenzo, aseguró que "hoy es un día muy triste para A Coruña" y afirmó que la alcaldesa "ha hecho un ridículo mundial" tras renunciar a la candidatura.

Según Lorenzo, la regidora "ha mentido y engañado a los coruñeses durante años", asegurando que existían inversores y un proyecto sólido cuando, a su juicio, "no había nada".

El portavoz popular sostiene que el Mundial fue presentado por el gobierno local como "el gran proyecto de ciudad" y la pieza clave de la segunda transformación de A Coruña, pero considera que finalmente "se ha convertido en su gran fracaso".

El dirigente del PP criticó también que la alcaldesa haya restado importancia ahora al evento. "¿Cómo puede decir hoy sin sonrojarse que el Mundial es solo un asunto de tres días, cuando hace unos meses presumía de que era el proyecto de su mandato?", se preguntó Lorenzo.

A su juicio, la ciudad "tenía todos los mimbres para ser sede", pero sostiene que "este gobierno ha demostrado no estar a la altura de un proyecto de esta magnitud".

El BNG lo considera "la crónica de una muerte anunciada"

Por su parte, el portavoz del Bloque Nacionalista Galego en el consistorio, Francisco Jorquera, considera que la renuncia "es el desenlace lógico de un asunto mal gestionado desde el principio".

Jorquera señaló que la decisión es "la crónica de una muerte anunciada", al entender que el gobierno local dejó para el final lo que debería haber sido el primer paso: alcanzar un acuerdo con el Real Club Deportivo de La Coruña, principal usuario del estadio de Riazor.

El portavoz nacionalista reprochó además la falta de transparencia durante todo el proceso, señalando que ni la corporación ni la ciudadanía conocieron aspectos clave como las vías de financiación, el posible operador privado o los beneficios de explotación del estadio.

Desde el BNG subrayan que siempre defendieron el Mundial "pero no a cualquier precio", recordando que criticaron el planteamiento de un estadio de 48.000 espectadores mientras otras instalaciones deportivas municipales presentan carencias.

El grupo nacionalista valora positivamente que ahora se retome el diálogo con el Deportivo para abordar la reforma del estadio, aunque advierte de que el entendimiento debería haber llegado mucho antes.

Además, Jorquera pidió que en esta nueva etapa se garantice transparencia y que cualquier reforma del estadio de Riazor revierta en beneficio de la ciudad y de su complejo deportivo.