Publicada
Actualizada

La explanada exterior de Riazor se transformó este domingo en el gran epicentro del deportivismo para celebrar el regreso del Deportivo, en una jornada que reunió a miles de aficionados desde primera hora y que terminó convertida en una auténtica explosión de alegría colectiva tras confirmarse el ansiado ascenso.

Desde primeras horas de la mañana, la Fan Zone comenzó a llenarse de camisetas blanquiazules, bufandas al viento y un ambiente de ilusión que fue creciendo con el paso de las horas.

Familias enteras, grupos de amigos y seguidores llegados de distintos puntos de Galicia se citaron en los alrededores del estadio para compartir una fecha marcada desde hace semanas en el calendario.

La programación musical arrancó con la actuación de Trío Somoza, que puso a bailar a los primeros asistentes con un repertorio festivo que sirvió para encender la mañana, antes de dar paso a una primera sesión de DJ que mantuvo la energía alta en todo momento.

Poco después llegó el turno de Smoke, cuya descarga de rock alternativo elevó todavía más la intensidad de una explanada cada vez más abarrotada. La conexión con el público fue inmediata y dejó paso a uno de los momentos más celebrados del mediodía con la actuación de Ortiga, que conquistó a los presentes con su inconfundible mezcla de electrónica, ritmos latinos y retranca gallega.

La tarde mantuvo el pulso festivo con Grande Amore, uno de los nombres más aclamados del cartel, que convirtió la Fan Zone en una auténtica pista de baile colectiva. Su directo eléctrico y contundente fue uno de los puntos culminantes de una jornada diseñada para prolongar la emoción más allá del estadio.

Con la retransmisión especial de "Dépor Live", la tensión y la expectación se apoderaron de la explanada, donde cada actualización era recibida con nerviosismo, cánticos y abrazos contenidos. El ambiente fue creciendo hasta que llegó la confirmación definitiva. Fue entonces cuando la Fan Zone estalló en un rugido ensordecedor que se escuchó en todo el entorno de Riazor.

Abrazos, lágrimas y cánticos improvisados acompañaron una celebración histórica que se alargó durante toda la tarde. La última sesión de DJ puso el broche a una jornada redonda para el deportivismo. Riazor volvió a latir como en sus grandes noches y A Coruña celebró por todo lo alto un ascenso que la afición llevaba demasiado tiempo esperando.

El ambiente fue espectacular durante toda la jornada. A pesar de que una parte de deportivistas buscaron la imagen televisiva en los bares aledaños, otros se quedaron compartiendo los goles en la Fan Zone. Tras los nervios propios de un partido de estas características, el estallido de alegría fue colectivo. Familias, grupos de amigos, personas anónimas pero sobre todo deportivistas que han visto volver, o en algunos casos ascender por primera vez, a su equipo.

  • 1 de 10

    Fiesta en la Fan Zone de Riazor

  • 2 de 10

    Fiesta en la Fan Zone de Riazor

  • 3 de 10

    Fiesta en la Fan Zone en Riazor

  • 4 de 10

    Celebración en la Fan Zone

  • 5 de 10

    Celebración en la Fan Zone

  • 6 de 10

    Celebración en la Fan Zone

  • 7 de 10

    Celebración en la Fan Zone

  • 8 de 10

    Celebración en la Fan Zone

  • 9 de 10

    Celebración en la Fan Zone

  • 10 de 10

    Celebración en la Fan Zone