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Cuando el Deportivo cedía jugadores al Celta para giras históricas
Isidro y Otero fueron algunos de los blanquiazules que reforzaron al conjunto vigués en sus viajes a América en los años 20 y 50
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La relación entre Deportivo de la Coruña y Celta de Vigo tuvo capítulos sorprendentes que pocos aficionados recuerdan. Más allá de la histórica rivalidad en Galicia, hubo momentos en los que los blanquiazules jugaron un papel clave en la consolidación internacional del club vigués.
Uno de esos episodios se produjo cuando el Celta realizó su primera gira por América, en la que el Deportivo cedió jugadores para reforzar la plantilla durante el viaje.
En aquella época, los equipos contaban con plantillas muy reducidas, de apenas 14 o 15 jugadores, y los desplazamientos de un mes o más requerían ampliar la nómina con futbolistas de otros clubes.
Fue una práctica habitual incluso hasta los años 60 porque las giras eran largas y exigían a los equipos viajar con refuerzos para completar partidos y cuidar la competitividad.
Entre los jugadores que reforzaron al Celta en esa histórica expedición destacan Isidro, guardameta, y Otero. Ambos futbolistas habían formado parte de clubes vigueses como Vigo Sporting o Fortuna antes de llegar al Deportivo, y su experiencia resultó determinante para cubrir las ausencias y mantener el nivel del equipo en el continente americano.
La historia de Isidro es especialmente curiosa: llegó a estar sancionado por la Federación Gallega por abandonar el Celta debido a su desacuerdo con la fusión que dio lugar al club vigués, y acabó defendiendo la portería del Deportivo antes de ser cedido de nuevo al Celta.
El viaje a América no solo sirvió para disputar una serie de partidos amistosos, sino también para consolidar vínculos entre los clubes gallegos y dar visibilidad internacional al fútbol de la región.
Cada partido era una oportunidad de mostrar la calidad de los jugadores y la capacidad organizativa de los equipos, y contar con refuerzos del Deportivo permitió al Celta mantener su plantilla operativa durante toda la gira.
Cooperación entre clubes
Este episodio es solo un ejemplo de la flexibilidad y la cooperación que existía entre clubes en los primeros años del fútbol gallego.
Más adelante, los préstamos y cesiones continuaron siendo una práctica común para viajes internacionales o partidos especiales, y también hubo ocasiones en las que el Deportivo recibió jugadores de otros equipos para completar su plantilla, como Di Stéfano, Hugo Basora o Samitier, que participaron en partidos de homenaje y amistosos con los blanquiazules.
Estas historias, que muestran un fútbol mucho más cercano y humano que el de la profesionalización moderna, forman parte de la memoria viva del club. Permiten entender cómo se construyó la identidad del Deportivo y cómo los lazos entre clubes gallegos influyeron en el desarrollo de los primeros viajes y competiciones internacionales.
Esta es una de las muchas historias que encierra el museo del Deportivo de la Coruña, inaugurado en los bajos de Riazor, donde los aficionados pueden descubrir los capítulos más curiosos, inéditos y fascinantes de la centenaria historia del club blanquiazul.