Delegación de la Xunta en A Coruña
Una coruñesa en huelga de hambre para exigir educación especial para su hijo: "Hasta que me aguante el cuerpo"
Denuncia que el menor lleva 14 meses sin estar escolarizado y anuncia una protesta desde este lunes frente a la Delegación Provincial de la Consellería de Educación porque, asegura, "no le han dejado otra". Desde la Xunta insisten en que el niño "está escolarizado"
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La coruñesa Carmen Villar se pondrá en huelga de hambre desde este lunes frente al edificio administrativo de la Xunta en A Coruña para que la Administración autonómica actúe sobre la situación de su hijo de acogida, de 15 años y con un 49% de discapacidad reconocida, que lleva 14 meses sin estar escolarizado.
B. (inicial del menor), que tiene un grado de dependencia severa, fue acogido de forma permanente por Villar y su pareja hace 12 años y está, además, bajo tutela de la Xunta. Estuvo en los cursos 2023-24 y 2024-25 en el centro Agarimo (Arteixo, A Coruña), donde, según relata Villar a Europa Press, "conviven niños con diferentes casuísticas".
El propio equipo educativo admitió a la familia una "falta de medios", que derivó en múltiples incidentes, que se saldaron con su expulsión cautelar en febrero de 2025 por motivos de seguridad. "Pusieron unas medidas cautelares en las cuales se explica que no pueden garantizar la integridad del niño, de sus compañeros ni del equipo educativo", critica.
Desde entonces, no ha regresado a un centro de estas características. Ante esta situación, su familia se siente en una situación de "desprotección institucional", que Carmen Villar denunciará públicamente con una huelga de hambre frente a la Delegación Provincial de la Consellería de Educación.
Acudirá a las 9:00 horas de este lunes al edificio de la ciudad herculina y esperará, con la documentación en mano, "hasta que alguien la atienda". "Estaré allí hasta que se solucione o me aguante el cuerpo. No me han dejado otra", ha advertido.
Más de un año sin escolarizar
En total, son 14 meses en los que B. no ha acudido a un colegio: "Cuanto más tiempo pasa sin escolarizar, más se agrava la situación. Este año perdido ya no lo recupera". En este tiempo, hubo un periodo en el que fue trasladado a un centro de protección de adolescentes en Lugo, orientado a apoyar el control de alteraciones conductuales y del que también fue expulsado.
En este caso, fue un auto judicial el que dictó, en diciembre de 2025, que el niño debía vivir con su familia y acudir a centro de educación especial. "Es una petición totalmente legítima. ¿Dónde va a estar?", reclama su madre.
Pese a ello, y a la documentación técnica aportada, en marzo de 2026 la Administración volvió a proponer la escolarización del menor en el mismo centro (Agarimo), que previamente había reconocido por escrito carecer de los recursos personales, terapéuticos y de seguridad imprescindibles para atenderle.
La Xunta insiste en que el caso está siendo "debidamente atendido"
Por su parte, desde la consellería de Educación de la Xunta señalan que el caso del menor está siendo "debidamente atendido por parte de los técnicos de la Xunta de Galicia, con toda la sensibilidad que requiere, buscando en todo momento lo mejor para su bienestar, cuidado y atención".
Las mismas fuentes, indican que actualmente está escolarizado en el centro concertado Agarimo. "Ante la necesidad de un cambio, se propuso su escolarización en el Centro de Educación Especial O Pedroso, dado que es el centro público de referencia especializado en estos casos de características específicas, con problemas graves de conducta, que precisan de una seguridad extraordinaria para abordar situaciones violentas y, por lo tanto, el centro donde mejor puede ser atendido", explican.
Asimismo, señalan que los otros dos centros que propone la familia no son viables. "El centro concertado de Aspronaga no dispone de plazas y no se ajustaría a lo que el menor necesita actualmente, y el Centro de Educación Especial María Mariño, de titularidad pública, no se ajusta a las necesidades extremas de este menor", concluyen.